12.30.2008

Los Doce del Patíbulo (1967)… ¡Esas eran películas de guerra!


Aunque en una época un tanto snob de mi vida, desprecié y rechacé el cine de acción, el tiempo me hizo madurar y darme cuenta que hay películas buenas, excelentes y soberbias en cada género. Y Los Doce del Patíbulo es una de esas películas de acción, guerra y balazos que aún sorprende.

Pero vamos por partes. La maquinaria gringa ha sido la única capaz de convertir al género bélico en una apología que incluso, por muchos años, les sirvió como propaganda pro capitalista, por lo tanto, la mayor parte de sus productos, hasta promediar los 70, era de bastante baja y dudosa calidad con algunas honrosas excepciones. Los Doce del Patíbulo es una de esas excepciones, aunque no por los motivos por los que generalmente una película de guerra lo es, es decir, no es una cinta antibélica, muy por el contrario, en la época fue criticada por su extremada violencia. Tampoco se trata de una película que filosofe sobre los efectos sicológicos de un conflicto armado. No es una cinta que aborrezca a los comandantes, generales, presidentes que por intereses políticos sacrifican la vida de millones de personas y ni siquiera tiene el contenido sarcástico de aquella obra maestra que es Dr. Strangelove. No. Los Doce del Patíbulo se pasa por el trasero todas aquellas observaciones y se dedica exclusivamente a la acción, pero de la buena, bien dosificada, explosiva, emocionante, con algunos toques de humor negro, buenas actuaciones y una edición salvajemente bien concebida.

No extraña, en todo caso. Dirigió Robert Aldrich, un tipo que durante toda su carrera, entre los 50 y los 70, se especializó en cine de corte comercial, en películas de acción, algunos pololeos con el terror y unos pocos dramones. Entre sus logros destacan cintas como Apache (1954), El Último Atardecer (1961), la famosísima ¿Qué Pasó con Baby Jane? (1962) de la que fue director y productor, y la primera versión gringa de The Longest Yard (1971) que ha tenido una infinidad de remakes, la mayoría de ellos bastante indignos. Es en la cúspide de su carrera, que Aldrich toma la dirección de Los Doce del Patíbulo, centrándose en la figura del Mayor Reisman (Marvin), un tipo duro y fogueado, experto en guerrillas, al que se le encarga liderar un comando que tiene como fin una misión suicida en el corazón de un asentamiento nazi. Como la misión es suicida, se le ordena escoger para su escuadrón sólo soldados que por diferentes motivos disciplinarios están pagando algún tipo de condena en a cárcel militar: un tipo que fue miembro de la mafia, un ex oficial con problemas disciplinarios, una fanático religioso, un negro activista… en fin, un lote variopinto del que Reisman se convierte en comandante y mentor, rescatando lo mejor de las cualidades de cada uno de sus impetuosos subalternos y cuando él y la audiencia ya se han encariñado bastante con el dispar equipo, éstos deben partir a cumplir con su misión que, cosa rara en el cine mainstream, tendrá algunos giros bastante sorprendentes.

A pesar de su superficial sencillez, la película igual toca temas como el patriotismo, el racismo, el individualismo y la redención. Ya dije que no filosofa demasiado sobre estos tópicos, pero le da cierto peso al guión y contribuye a justificar la misión final y el tiroteo consecuente.

Hay que reconocer que esta maravilla de cinta bélica tuvo secuelas horribles, la primera de ellas de 1985 en la que, lamentablemente, Marvin fue otra vez protagonista. Mejor no hablar de ciertas cosas. Prefiero quedarme con el original, una película de guerra de aquellas, bien hecha, sin mayores pretensiones, ideal para ver a cualquier hora, cualquier día y que se ha convertido en toda una obra maestra del género, no sólo gracias a sus tres nominaciones al Oscar en esa época (Mejor Actor Secundario para Cassavetes, Mejor Edición y Mejor Sonido) y por un reparto que incluyó a los machos recios más cotizados de la época si no que, creo yo, por levantar la figura de Marvin como tipo rudo pero con corazoncito. Inolvidable.

LA PELICULA
Los Doce del Patíbulo
(The Dirty Dozen)
1967
145 minutos
Dirigió Robert Aldrich
Escribieron Nunally Jonson y Lukas Heller, basándose en la novela de E.M. Nathanson
Produjeron Raymond Anzarut y Kenneth Hyman
Editó Michael Luciano
Música de Frank De Vol
Fotografía de Edgard Scaife
Actuaron Lee Marvin, Charles Bronson, John Cassavetes, Telly Savalas, Donald Sutherland, Richard Jaeckel, Ernest Borgnine, Robert Ryan, George Kennedy, Trini López y una larga lista de extras con pinta de nazis...

2 comentarios:

Rodrigo Muñoz Cazaux dijo...

John Cassavets hace aquí su papel más comercial de todos y a la vez uno de los mejores y más recordados, siendo durante toda la película un conchesumadre desgraciado, petulante y desagradable, al final uno le agarra cariño y (spoiler) le duele ver que muere por una bala loca cuando la misión ya terminaba.

Otras de guerra que se aproximan a esta en alguna de sus aristas y conviene ver son "La Cruz de Hierro" de Sam Peckinpah, "The Big Red One" de Samuel Fuller con Lee Marvin de nuevo y un Mark Hamill sin sable laser y la soberbia "Patton" de Franklin Shaffner y un clásico de la claustrofobia, "Das Boot" de Wolfgan Petersen

Las Puertas del Delirio dijo...

THE BIG RED ONE es un pedazo de película... La están dando por el TCM... Otra que te faltó mencionar, que es de la época y muy buena, es Ataque, del mismo Aldrich... Otra más de esas pocas películas de guerra inolvodables, y sí, tienes razón con lo de Cassavetes, su papel más comercial, el más recordado y de hecho, como comento en la nota, el que le valió una nominación al Oscar como actor secundario, de todas maneras, todos los personajes de 12 del P están súper bien construidos...