11.03.2008

ESPECIAL CINEMA INFERNO: No Ordinary Love


Diario de rodaje de un corto erótico-gore

Título Original: No Ordinary Love
Año: 2009 (estreno programado como parte del largometraje "El Italiano")
Dirigida por: Patricio Valladares
Escrita por : Andrea Cavaletto, Patricio Valladares
Reparto: Omar Azocar, Eva Morgan

Alguien alguna vez debe haberse preguntado como es el rodaje de una película extrema, de horror, sangre, muerte, torturas, y otras linduras. Quizás existe la creencia de que es una manga de enfermos depravados que disfrutan recreando dichas imágenes, bueno, algo de cierto hay en eso. A lo mejor creen que son seres sombríos que no saben sonreír, que consumen carne cruda y que caminan entre las sombras huyendo del sol, quien sabe. Pero, qué mejor manera de salir de todas esas dudas que meterse de lleno dentro del rodaje de una de estas extrañas piezas cinematográficas, en forma exclusiva para este Blog.

La historia parte hace un par de años, con el rodaje de un largometraje llamado "Currículum" que a poco andar por el mundo, llamó la atención de unos productores extranjeros que vieron el que director, Patricio Valladares, tenía algo de talento para el género y conversando y conversando, surge "Departyd" un film ambicioso y sangriento, que se ha ido dilatando por lo alto de su presupuesto y la maldita crisis financiera que ha hecho que algunos inversionistas tiriten muertos de pánico en sus oficinas pensando que este chilenito les puede hacer perder un par de miles de dólares. Para llenar el vacío que significa tener los crespos hechos para rodar un largo y que te digan que tienes que esperar un buen tiempo, no hay nada mejor que hacer otras cosas, es así como Valladares, junto al autor de Departyd, el italiano Andrea Cavaletto, se les ocurrió hacer una serie de cortometrajes inspirados en el amor, que lindo no? pero no el amor azucarado y telenovelezco que cantan los cientos y miles de grupos y cantantes de las radioemisoras comunes y corrientes sino que el amor en su forma más retorcida, sucia y extraña posible, es decir, las desviaciones del amor.

No voy a contar de que se trata el corto "No Ordinary Love" pero como lo dice su título, no es un amor común. El rodaje se venía preparando hace semanas, haciendo un casting, buscando actores aperrados que no les importase la sangre, los gritos guturales y los aullidos de dolor...la verdad lo más complejo fue el casting porque mucho de los actores y actrices contactados no querían involucrarse en un proyecto de tan poca calidad artística, paradójicamente contactamos a varios que si han aparecido en reality shows, esos programas eróticos para la televisión que solo muestran 2 o 3 escenas eróticas gratuitas en pantalla con la excusa que es algo de realidad nacional, claro...eso si que es arte shakespereano al hueso (que lata que la ironía cueste expresarla escrita). En fin, a las 8 de la mañana estaba todo el equipo técnico en el lugar del rodaje, una hermosa y acogedora casa de Santiago (la mía) que fue disfrazada como una fría y lúgubre habitación de hotel en donde ocurre la acción. Luego de un rico desayuno, que incluía, café, leche, pan, galletas, jamón y otras cosas normales en una dieta humana, nos pusimos a ambientar. Ojo con el detalle del desayuno, no había tripas de animales ni sangre fresca, nop, eran personas normales comiendo desayunos normales. La directora de arte vestía un colorido atuendo y el resto usaba jeans y poleras comunes y corrientes, nadie usaba collares de clavos o piercing extremo.
Una vez ambientado llegaron puntualmente los actores y comenzaron los ensayos de las escenas, todo esto matizado con uno que otro dulce que había sobrado de la noche anterior, ya que este rodaje se llevó a cabo el 1 de noviembre, el día después de Halloween, así que con exceso de azúcar en la sangre nos lanzamos a rodar y a rodar y a rodar.
Todo muy bien, primero las escenas "normales", las escenas antes de que aparezcan cuchillos, llaves inglesas, cuerdas y espejos rotos sobre alguna parte del cuerpo humano, escenas con diálogos simples, sin gritos ni alaridos de dolor. Pero luego de la pausa exigida por el sindicato para almorzar y realizar una buena digestión, comenzó lo bueno.
La sangre falsa corría a litros, había que limpiar el lente de la cámara constantemente por las gotitas que salpicaban. También había que preocuparse de los vecinos sapos que preguntaban a que se deben todos esos gritos, además del reinante calor, no solo el normal producido en ese día por el clima, sino porque las luces calentaban el aire y por razones de iluminación, la habitación se encontraba sellada.
Si bueno, no es una cosa que digamos que bruto que cómodo es rodar con el calor del día, pero es más cómodo simular un ambiente de noche que de hecho pasarse la noche en vela rodando, además que con tanto grito alguien de seguro llama a los carabineros y si no lo hacen, serían enfermos de desconsiderados.
La cosa es que a eso de las 6 de la tarde, tras exactas 8 horas de trabajo, se acabó el rodaje y comenzamos a limpiar, ordenar y guardar.
Es extraño, si bien uno trata de hacer todo súper profesional, cámaras de buen nivel, iluminación,  respetar horarios y jornadas de trabajo, es decir como cualquier actividad profesional que se respete, de todas formas uno la pasa tan bien que hasta como que se siente mal por cobrar por el trabajo hecho, en fin, cada quien disfruta su trabajo como mejor le plazca.
La vida continúa normal una vez que se apagan las luces, se guarda la cámara y se limpia la sangre derramada; al terminar todos y cada uno nos despedimos con un abrazo y de vuelta a nuestras poco glamorosas vidas, unos iban a dar una charla de cine a un festival de horror, otros a un desfile de moda, unos al teatro, otros partíamos a la UCI de un hospital a preguntar por la salud de un pariente cercano. En suma, la vida tal como es para el común de los mortales.



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