3.05.2008

Taxandria... o el canto del cisne del cine surrealista


No sabía mucho del artista belga Raoul Servais hasta que vi Taxandria, hace varios años ya, en Cinemax, cuando todavía era un canal de puro cine alternativo… Bueno, aún lo es, pero cada día se está llenando más de programación basura que le sobra al HBO. El asunto es que así fue como me encontré con Taxandria, film que data de 1994, cuando Servais ya tenía más de sesenta años y se había convertido en el ícono del cine de animación que es, apelativo que por lo demás se tiene más que merecido.

Taxandria es una película surrealista de pies a cabeza. Bella en todo sentido de la palabra, de guión y diálogos sencillos, pero con una fuerza visual envidiable. Aquí, Servais deja de lado los cortos de animación que caracterizaron su carrera y se arriesga con un largometraje que si bien está plagado de escenografías magníficas y fondos matte de gran factura, está protagonizado por personas de carne y hueso. Un chico que pasa las vacaciones con su familia en la costa, se hace amigo del cuidador del faro de la localidad quien le enseña un mundo nuevo, fantástico y desconocido que puede ver y vivir a través de la luz del faro. Se trata de Taxandria, un lugar de fantasía dominado por un oscuro primer ministro y la fuerza policial, quienes han sometido a todos los habitantes del lugar a vivir sin sentir el paso del tiempo, ajenos a toda otra influencia que no sea el orden y la disciplina representados por una monarquía cuyos reyes han muerto hace mucho tiempo. Es en este mundo que Jan (Richard Kattan) interviene, ayudado por Virgilius (Armin Mueller-Stahl) y la joven princesa Ailee (Katia Studt), para desatar los sueños y la alegría a través de la creación de un maravilloso invento.

Desde mi personal punto de vista, es una película exquisita, aunque quizás sólo para ciertos paladares. Su desbordante puesta en escena es un factor que desequilibra el film, convirtiendo a los personajes en caricaturas poco esbozadas y sin profundidad. Sin embargo, la belleza de cada toma y plano, sus decorados ambiciosos y la ambientación de ensueño y pesadilla está tan bien lograda, que a poco andar aquellos detalles negativos se olvidan y te dejas llevar por la asombrosa imaginería del film que tiene secuencias notables, como la de la policía despedazando ordenada y sincrónicamente el plano del invento.

No está demás tratar de conseguírsela por ahí. Es súper difícil, pero les aseguro que vale la pena. Todo amante y fanático del cine de ciencia ficción tiene el deber de disfrutar de esta maravillosa película que, si bien a veces parece para cabros chicos, la verdad es que entre líneas tiene mucho más que eso… un canto del cisne quizás, pero bastante hermoso e inspirador…
Ah! Taxandria es el nombre de un tipo de arbusto endémico de Australia... Si alguien se ilumina y me explica que tiene que ver eso con la pelí, se lo agradeceré...

Taxandria
1994
85 minutos
Dirigió Raoul Servais
Guión de Raoul Servais, Frank Daniel y Alain Robbe-Grillet
Música de Kim Bullard
Fotografía de Gilberto Azevedo y Walter Van der Ende
Actuaron Armin Mueller-Stahl, Richard Kattan, Elliot Spiers, Katjda Studt, Andrew Sachs, el chileno “más feo del mundo” Daniel Emilfork (en un papel cortito) y otros actores desconocidos, la mayoría de ellos vestidos de surrealistas oficiales de policía…

2.29.2008

Para festejar a los hermanos Coen...

Ya que los hermanitos Coen se quedaron con cuatro Oscar (entre ellos Mejor Película) por su tremenda obra No Country for Old Men, vale la pena revisar parte de su notable filmografía, fértil en desbordantes guiones, secuencias memorables, personajes inolvidables, homenajes al cine clásico gringo de los 40 y 50 y por supuesto, de fuerza y vitalidad.

Hace un tiempo, ya comentamos la notable Miller's Crossing y de verdad que es difícil escoger sólo tres canapés de su no tan extensa, pero interesante lista de películas. De todas maneras, no está demás partir con Blood Simple (1984), su largometraje debut, una película totalmente influenciada por el cine negro de los años 50, en la que ya se vislumbraba su notable capacidad para construir diálogos y un extraño gusto por la violencia. Julian (Dan Hedaya), el dueño de una cantina, contrata a Loren Visser (M. Emmet Walsh), un detective privado bastante inescrupuloso, para que averigue si su esposa (Frances McDormand) lo está engañando. Al comprobar que ella lo traiciona con Ray (John Getz), uno de sus bartenders, Julian le ofrece a Visser una suculenta suma de dinero para que los asesine a ambos, pero el detective tiene en mente quedarse con mucho más que el dinero, para lo que deberá asesinar a todos los testigos de la infidelidad.

En verdad, es una película negra, en donde los Coen (como guionistas), ya juegan con el público que se convierte en testigo angustiado de los planes retorcidos de los protagonistas y también de cómo éstos también pueden ser brutalmente cambiados por el azar, aunque quizás el mayor logro del film es mantener el suspenso en base a los personajes que no tienen idea de lo que ocurre, mientras que el espectador sabe de cada uno de sus trucos y mentiras.


En cualquier listado decente de películas de los Coen, no puede faltar la desfachatada Barton Fink (1991), una de esas obras extrañas, que prácticamente no caben en ningún género específico, pero que otra vez está cargada de influencias de cine negro y comedia de igual tono. Aquí, John Turturro (en un papelazo!) es Barton Fink un dramaturgo que a comienzos de los 40 viaja a Hollywood para escribir el guión de una película, pero que una vez frente al papel en blanco sufre un esquizofrénico bloqueo creativo. Un afamado escritor caído en desgracia y alcohólico, Charlie Meadows (John Goodman), intenta ayudarlo de una forma muy particular, mientras Fink va involucrándose en un mundo tan extraño como desconocido para él, alejándose cada vez más de su objetivo principal, sumergiéndose en la paranoia. Otra vez se repite una excelente elaboración de ambientes y escenarios, notables diálogos (especialmente los encabezados por Goodman), y el traspaso al público de esa sensación opresiva de locura y encierro que caracteriza el viaje creativo de Barton Fink, cual Dante en el infierno. Y más aún, gracias al guión y la notable actuación de Turturro, descubrimos a un personaje lleno de contradicciones, de esos que amas u odias y de los pocos que se queda grabado en tu mente por largo tiempo.

Por último, por supuesto también hay que hablar de la notable Fargo (1996), donde otra vez, el dinero, el azar y la muerte son piezas fundamentales de una ajedrez estilísitico en el que la oficial Marge Gunderson (Frances McDormand, ganadora de un Oscar por este papel) intenta resolver un triple homicidio en el pequeño pueblo donde vive. El público ya sabe lo que ha ocurrido: los ineptos ladrones Carl (Steve Buscemi) y Gaear (Peter Stormare) han sido contratados por Jerry (William H. Macy) para secuestrar a su propia esposa y así, cobrarle un suculento rescate a su suegro Wade (Harve Presnell). Lo que ninguno de ellos sabe es que las cosas resultarán totalmente mal y el plan sufrirá severos cambios, principalmente debido a la estupidez de los secuestradores y a la feble personalidad de Jerry, mientras Marge intenta unir las piezas del rompecabezas que lentamente se irán cubriendo de más muertes y sangre.

A lo menos, una película brillante, con una estupenda fotografía, notables actuaciones y una desenlace bastante violento.

Tres imperdibles, de verdad. Aunque sus otros películas no son menores, otro día hablaremos de Educando a Arizona (1987), Oh, Hermando Dónde Estás? (2000) o El Gran Lebowski (1998), pero por ahora les recomiendo sinceramente estas tres, sobre todo para los que recién vienen conociendo a los Coen y su maravilloso, extraño y oscuro mundo...

2.20.2008

Aliens, El Regreso... o cómo hacer más grande una leyenda...

No sé si las nuevas generaciones se acordarán que Alien vs. Predator (2004 y 2007) no apareció de la noche a la mañana, o salieron de un cómic. Me pregunto si alguna vez habrán visto en el trasnoche del cable, la película que dio origen a este monstruoso y aterrador bicharraco que simplemente conocemos como Alien y que vio la luz en las pantallas en 1979, de la mano de Ridley Scott y que desde esa fecha, se quedó en el imaginario popular, especialmente de los fanáticos del cine y de la ciencia ficción.

Cindy ya comentó Alien hace un tiempo, por lo consideré necesario hacer mención de Aliens, El Regreso (1986), secuela de la original que hábilmente ese pequeño "midas" llamado James Cameron supo tomar y explotar para expandir el "universo alien" y crear gran parte de la mitología que los fanáticos de hoy gozan a rabiar y que, por supuesto, continúa creciendo... En esta segunda parte, Cameron y su trouppe si bien no logran mantener el nervio y la sensación de claustrofobia de la primera parte, si consiguen un par de buenos sustos y notables secuencias de acción generadas por una historia no muy complicada, pero que sirve de excusa para explicar y entender un poquito más de estas bestias sanguinarias... Ellen Ripley (Sigourney Weaver) es rescatada después de medio siglo flotando en el espacio. Descubre que todo lo que había sido su vida ha desaparecido, pero superando la depre y las pesadillas con el monstruo como principal protagonista, se dispone a iniciar una nueva vida hasta que Carter Burke (Paul Reiser) le solicita ayuda, pues la Corporación Weyland-Yutani (la famosa y inescrupulosa compañía que encuentra su origen en Alien vs. Predator) ha perdido contacto con los colonos del nefasto planeta (o luna, nunca queda muy claro) LV-426, lugar donde Ripley vivió su primera traumática experiencia con las bestias que ella misma llama "xenoformes", y en donde ahora radica una numerosa colonia que está terraformando el planetoide... El asunto es que Burke se la engrupe y la involucra en un nuevo viaje, esta vez acompañada por un cuerpo de "marines" abacanados, formado por un teniente primerizo, un sargento de color súper estereotipado, un cabo silencioso y al parecer herido sicológicamente, un androide y por supuesto por toda la gama imaginable de soldados de otras películas: el chistoso, el negro que muere al tiro, la tipa con pinta de lesbiana, el miedoso, el seco pa' la metraca y un largo etcétera que apenas alcazamos a conocer... No sé si esta descripción les será familiar, pero para salir de dudas vean cualquier película de guerra de los 50 hasta ahora y se encontrarán con el mismo zoológico...

El asunto es que la pandilla de estúpidos y soberbios "marines" duran menos que pastilla en la boca en pantalla. Los voraces "aliens" han despaturrado a la colonia y en una rápida secuencia hace lo mismo con la mayoría de los soldados, por lo que la cinta se convierte en la desesperada necesidad de los sobrevivientes por salir del planeta y volarlo junto a todos los salvajes alienígenos. Como dije, no es un guión memorable, pero es sencillo y sus tropiezos son mínimos. De todas formas lo destacable de la cinta es el pulso de Cameron que con Terminator (1984) ya había demostrado que era un artesano bastante decente, y por supuesto la creación de al imaginería que rodea a toda la saga de Alien: la reina-incubadora, la razón de la existencia de los huevos y de los famosos y detestables facehuggers que implantan sus crías en el interior de sus víctimas, aunque no se arriesga (ni ninguna película lo ha hecho) a dar pistas sobre el origen de la bestia ni ahondar en las posibles causas que generan el llamado de auxilio que atrae a la nave Nostromo en la primera parte, ni de los extraños seres que quizás sean creaodres del monstruo o sólo pasajeras víctimas.

Lo cierto es que si es por tensión, Alien 3 (1992) o incluso Resurrection (1997) superan ampliamente a Aliens, pero no está demás decir que fue la prueba tangente del talento de Cameron para generar dinero, un hito sobresaliente en la mitología de la saga y por sobre todo, destacar que le valió una nominación al Oscar a Sigourney Weaver y otras seis más por diversos logros técnicos, además de subirle el pelo a un actorcillo de nombre Bill Paxton y que en esos años, apenas si tenía en su currículum una breve aparición en Terminator como uno de los punketas que Schwarzenegger se pitea en los primero minutos de la peli..

En cuanto a la trivia del film, les aviso que es largísima, así es que mejor visiten este sitio para chequearla. Se encontrarán con varias sorpresas y anécdotas más que entretenidas. De todas formas, la peli es recomendable. A pesar del tiempo, mantiene un sabor fresco y para los chicos/as que aún no la han visto, pero que se mojaron con Alien vs. Predator, les va a explicar bastantes cosas de los bichos. De todas maneras, les dejo el trailer y un último comentario... disfrútenla, vale la pena verla o re-verla...

Ficha Técnica
Aliens, El Regreso (Aliens)
1986
137 minutos
Dirigió James Cameron
Produjeron Gale Anne Hurd, Gordon Carroll, David Giller y Walter Hill
Guión de James Cameron, David Giller y Walter Hill
Música de James Horner
Fotografía de Adrian Biddle
Editada por Ray Lovejoy
Efectos Especiales de Mark Williams
Actuaron Sigourney Weaver, Michael Biehn, Lance Henriksen, Carrie Henn, Bill Paxton, Paul Reiser y varios actores con pinta de "marines"...

2.16.2008

Las Películas que Olvidamos: Plan Diabólico (1966)


O cómo descubrí que Rock Hudson también hizo películas freak...

Tiene que haber sido el año 2002 o 2003, cuando junto a Adriana Zuanic estábamos preparando la programación del segundo semestre del CineClub de la Universidad Santos Ossa. La cuestión es que le propuse a la Adriana hacer un programa más tirado al terror y al suspenso. Aceptó la idea y me puse en campaña para encontrar tres películas que hicieran atractivo el segmento. Una de las películas fue El Almuerzo Desnudo de David Cronenberg (1991); la otra fue la desenfrenada En la Boca de la Locura de John Carpenter (1995) y por último, la búsqueda de cosas raras y tenebrosas me llevo a Plan Diabólico o Plan Siniestro (1966), película dirigida por el notable artesano John Frankenheimer y protagonizada por... ¡Rock Hudson!...

No quería creerla, pero así era. El ídolo secretamente gay de las cincuentonas (partiendo por mi santa madre), protagonista de bombazos hollywoodenses como Gigante (1956) y Adiós a las Armas (1957) se había arriesgado a ser la estrella de una película B, freak, con un guión cargado a la paranoia, en el mejor estilo de Philip Dick, insólita y de bajo presupuesto. Pero antes creo que es necesario hacer una breve reseña de Frankenheimer, un artesano notable, se esos típicos directores por encargo que hacen de casi todo, aunque su fuerte era la acción. De todas maneras, entre sus logros destacan obras mayores como la entrañable El Hombre Pájaro de Alcatraz (1962) con Burt Lancaster, Días de Vino y Rosas (1958), la adrenalínica (por lo menos para la época) Grand Prix (1966), I Walk the Line (1970), y la interesantísima Ronin (1998), mientras que para televisión dirigió, entre otras, The Burning Season (1994) y George Wallace (1997) dos obras de gran factura. Realizador de pulso fuerte, trabajó con algunos de los más reconocidos productores y actores de las décadas del 50 y 60 y a diferencia de muchos directores contratados de la ápoca, JF se mantuvo siempre activo, atento a los nuevos tiempos y renovándose constantemente hasta su muerte, en junio de 2002, a la edad de 72 años.

Plan Diabólico corresponde a los que los críticos llaman su "trilogía paranoica", junto a The Manchurian Candidate (1962) y Seven Days in May (1964). En este film, nos encontramos con Arthur Hamilton (John Rudolph), un hombre de mediana edad que ha perdido su trabajo y su esposa. Al borde del suicidio, es contactado por un amigo que él creía muerto desde hace muchos años. Es así, como Hamilton se involucra con la "Compañía", que le ofrece un completo cambio de aspecto y de vida. Luego de cirugías plásticas y tratamiento sicológico, Hamilton se convierte en Tony Wilson (Rock Hudson), un "renacido" con nueva identidad, nuevos amigos, nueva casa, nueva fortuna... Todo parece perfecto. Vive en Malibú, inicia una relación sentimental con Nora (Salome Jens), y está rodeado de gente linda-linda, pero no se siente bien ni tranquilo. Algo sospecha de aquel mundo y comienza a creer que Tony Wilson ya existía y él lo ha reemplazado o que toda la gente que lo rodea también ha "renacido". Wilson se vuelve paranoico y cree que todo el mundo lo está vigilando y que es parte de un plan macabro. Viola las políticas de la "Compañía" y se contacta con su esposa, es decir, la esposa que tenía cuando era Hamilton. Además, se encuentra con Charlie (Murray Hamilton), otro renacido que también sospecha de los oscuros planes de la "Compañía" y en conjunto comenzarán a descubrir pistas que los llevarán a descubrir en lo que realmente se han metido al cambiar su personalidad.

La película tiene momentos alucinantes, como la fiesta-orgía en la piscina con sus nuevos vecinos (que en su época fue censurada. pero que en DVD se ve completita), y por supuesto la aterradora secuencia final, donde Wilson-Hudson descubre la trama oculta tras su cambio de personalidad. A eso se suma un más que atractivo trabajo en los tiros de cámara y la fotografía (para muestra, el trailer del film) y una más que aceptable actuación de Hudson, que logra traspasar al público esa sensación de angustia desbordante que domina sus acciones en su búsqueda de la verdad.

Obvio, no estamos frente a una obra trascendental de la historia del cine, pero sí ante una obra de suspenso atractiva, que te agarra desde el primer minuto, muy bien estructurada... Un clásico de la filmografía de Frankenheimer y quizás el antecedente más directo de todas esas cintas de sci fi que juegan con el asunto de la personalidad (casi todas ellas basadas en cuentos de P.K. Dick), como Sentencia Previa (2002), Impostor (2002) y Paycheck (2003) entre otras...

Bueno, chicos/as, si tienen suerte, pueden encontrar esta cinta en DVD. Se las recomiendo porque de verdad pone los pelos de punta y porque al fin y al cabo, nunca está demás deleitarse con un clásico, echar una miradita al pasado y darnos cuenta de dónde vienen realmente algunas de las "grandes ideas" de Hollywood para estos años aciagos en los que la creatividad y las ideas frescas son bastante escasas...

Ficha Técnica
Plan Diabólico o Plan Siniestro (Seconds)
1966
107 minutos
Dirigió John Frankenheimer
Produjeron JF y Edward Lewis
Escrita por Lewis John Carlino y David Ely, basado en su novela homónima
Fotografía de James Wong Howe
Música de Jerry Goldsmith
Actuaron Rock Hudson, Salome Jens, John Randolph, Jeff Corey, Murray Hamilton y un montón de actores "renacidos" con aire misterioso...

2.11.2008

Las Películas que Detesto: LOS PUENTES DE MADISON (1995)


Hablando de películas mamonas...

Sé que con este comentario me voy a echar encima a muchas mujeres (probablemente todas ellas de más de 35) y a varias de mis amigas, pero creo que Los Puentes de Madison es una de las peliculas románticas más malas y mamonas que he visto en mi larga vida y eso es bastante decir, considerando la gran cantidad de horas que he utilizado (y a veces, desperdiciado) a lo largo de 20 años viendo películas en el cine, en video/dvd, y en el cable...

Tremenda caída de Clint Eastwood, un artista más respetable como director que como actor, aunque sus caracterizaciones para Harry, el Sucio (1971) o El Bueno, el Malo y el Feo (1966) son memorables, me parece que más legendarios son sus trabajos detrás de las camáras para obras mayores como Honkytonk Man (1982), Cazador Blanco, Corazón Negro (1990), la gloriosa Los Imperdonables (1992), Un Mundo Perfecto (1993, quizás uno de los mejores personajes de Kevin Costner), Río Místico (2003), Million Dollar Baby (2004) y sus más recientes y poderosas (temática y visualmente) obras: Flags of Our Fathers y Letters from Iwo Jima (200&). Vaya currículum, no? Es entonces que uno se pregunta qué bicho le picó a Eastwood para pensar que se podía hacer una buena película basada en la novela de Robert J. Waller.

La peli comienza con los hijos de Francesca Johnson (Meryl Streep, durante el raconto) sufriendo por la muerte de su madre. Ellos ya son adultos y cada uno carga con sus propias penas y desilusiones amorosas. Es así que Caroline (Annie Corley) y Michael (Victor Slezak) llegan hasta el pequeño pueblo en donde vivía su santa madre para llevar a cabo sus último deseos, encontrándose con la poco grata sorpresa que ella ha decidido ser cremada que que sus cenizas se esparzan en un río del lugar. Asombrados y hasta encabronados, la descendencia de Francesca se debe dar a la labor de leer el diario de vida de la mujer para descubrir que vivió una hermosa y tórrida historia de amor durante un caluroso fin de semana en que el resto de la familia viaja por negocios. El galán de turno erea un fotógrafo de la BBC, de esos medio adelantado a su época, grupiento y artistoride, llamado Robert Kincaid (Clint Eastwood), que está de paso por el pueblo tomando fotos para un reportaje acerca de los míticos puentes techados del condado. Así, se irán adentrando en el corazón de su madre y se explicarán el por qué de su postrera voluntad, además de sanar sus propias heridas emocionales. Es extraño que un tipo duro como Eastwood haya visto potencial en el guión hecho en base a la novela homónima de Robert J. Waller. Una película sobrevalorada, lenta, aburrida, en donde no hay química alguna entre Clint y Meryl, ni a nivel romántico ni emocional y menos sexual. Es más, creo que a muchos la sola idea de ver a Eastwood y Streep en una situación amorosa no creo que sea muy atractiva, sí más bien pesadillesca, algo así como ver casualmente a tus papás teniendo relaciones. Si a eso sumamos un montón de frases cliché, situaciones cebolleras y una historia amorosa improbable que se hace risible, tenemos como resultado más de dos horas de lata amorosienta, vil y descaradamente comercial, destinada a corazones sensibleros aficionados a las telenovelas caribeñas tan dadas a explotar el lado más patético del corazón de las mujeres, especialmente, y de algunos pelotudos que se a la salida del cine se juraban fotógrafos de la BBC...

Ya lo dije, mis amiguis me van a matar... Pero debía hacer este comentario. Al fin y al cabo es quizás la única película de Eastwood que realmente detesto y una de esas "de romance" que de verdad me hincha las gónadas con sus acaramelamientos insulsos y sobre todo, porque todo el mundo (o la mayoría) quedó encantado con esta historia menor, desabrida e intrascendente. Bueno, a todas esas personas que tienen entre su top ten a Los Puentes de Madison está dedicada este humilde comentario que no pretende otra cosa que aportar mi humilde perspectiva acerca de este bodrio cebollístico...

FICHA TECNICA
Los Puentes de Madison (The Bridges of Madison County)
1995
135 minutos
Dirigió Clint Eatswood
Produjeron Eastwood y Kathleen Kennedy
Guión de Richard LaGravenese, basada en el libro homónimo de Robert James Waller
Fotografía de Jack King
Editó Joel Cox
Protagonizaron el mismo Eastwood, Meryl Streep, Annie Corley, Victor Slezak, Jim Haynie y otros poquitos actores con cara de pueblerinos abúlicos y reprimidos...

2.02.2008

Darkman, el Rostro de la Venganza (y del bajo presupuesto)


Hace un tiempo, mi compadre Rodrigo Muñoz ya comentó la increíble Evil Dead 2 (1987) de Sam Raimi, un tipo que partió haciendo cine B del bueno, con sus hermanos Ivan y Ted, su gran amigo Bruce Campbell (que aparece en todas su películas), y una camarilla de actores y equipo que siempre le siguen las de abajo y no es para menos, puesto que hoy por hoy y gracias a su incursión en pelis más dramáticas como A Simple Plan (1998) y For the Love of the Game (1999) y sobre todo por la trilogía de Spiderman (2002, 2004 y 2007) se ha convertido en un reputado director hollywoodense, aunque con bastante talento como para seguir haciendo las cosas a su pinta, trabajando con la gente que más le acomoda y sin dejar de hacer guiños y homenajes a la industria de bajo presupuesto desde donde comenzó su carrera que hoy por hoy, se proyecta con tres nuevos filmes, entre los que destaca Spiderman 4 y un ya conocido interés por dirigir y guionizar El Hobbit, la precuela de El Señor de los Aliños… Anillos (sorry)…

El asunto es que después de Evil Dead I y II y Crimewave (1985), se las ingenió para llevar a cabo Darkman, un proyecto basado en una historia escrita por el mismo y que en cierta forma, es un homenaje a los oscuros héroes de ciencia ficción de los años 30. Se consiguió el apoyo de la poderosa Universal Pictures y comenzó la labor de producir esta peli que si bien funciona como una correcta obra de acción, posee una serie de elementos interesantísimos que la convierten en una cinta de culto, por lo menos desde mi punto de vista.

La historia es sencilla y trágica. El científico Peyton Westlake (Liam Neeson) trabaja febrilmente en un sustituto sintético para la piel humana, con el fin de ayudar a personas que han sufrido quemaduras. El gran problema con que se enfrenta Westlake para lograr sus propósitos es que el sintético se degrada luego de 99 minutos. Su novia, la abogada Julie Hastings (Frances McDormand) se ha metido sin querer y sin saberlo, en los turbios negocios de Louis Strack (Colin Frieds) y de su socio, el matón Robert Durant (Larry Drake) quienes al momento de recuperar un importante documento, atacan el laboratorio de Westlake, torturándolo casi hasta la muerte y volando el lugar. Como consecuencia, Westlake queda horriblemente desfigurado y con sus terminales nerviosas quemadas lo que le evita todo tipo de sensación corporal. Así, Westlake reconstruye su laboratorio en secreto, para volver en busca de venganza y salvar a su amada (¿No les parece historia conocida?).

Bueno, el asunto es que a pesar de lo obvio que pueda parecer, la peli es más que entretenida. Lian Neeson está notable como Darkman, un personaje triste y lleno de dolor cuyo único triunfo será recuperar la esquiva normalidad de su vida pasada, una búsqueda inútil que lo lleva a momentos de violencia y locura de los que sólo Julie puede salvarlo. Darkman se convierte así en un vengador, no un superhéroe, que por deformación física es capaz de grandes proezas que no tienen como fin salvar al mundo, sino que simplemente recuperar la propia vida y el amor. Bueno, y hablando de Neeson, en esta época no era muy cotizado y la primera opción de Raimi (era que no) fue su amigo Bruce Campbell, pero el estudio opinaba que no daría la talla dramática del papel, así es que propusieron a Gary Oldman y Bill Paxton antes de llegar a Neeson. De todas formas, Raimi se las ingenió para colocar a Campbell al final de la película. Ya que Darkman a lo largo de sus aventuras usa diversas máscaras de piel sintética para volver a ver a su novia o infiltrarse entre el enemigo, en una de sus huidas usa una máscara de… Bruce Campbell…

Frances McDormand tampoco fue la primera opción para el papel. De hecho a Raimi quisieron encajarle a Julia Roberts, Demi Moore y Bridget Fonda antes que su opinión se impusiera.

En fin, dejando de lado la trivia, que siempre es muy sabrosa en las películas de Raimi, nos encontramos frente a una película con secuencias notables, que adquieren más valor aún si tomamos en cuenta el irrisorio presupuesto de 16 millones de dólares… Sí, 16 millones, una mierda si lo comparamos con los millonarios presupuestos que Raimi maneja en la actualidad, pero el cabro es capo y se las ingenió para hacer una notable secuencia de acción en helicóptero, con Darkman colgando del aparato y golpeándose contra todo lo que se le cruza en el camino, un tiroteo inicial que pone los pelos de punta, bastantes escenas en que Westlake desata toda la furia contenido en su cuerpo carente de sensaciones táctiles, como la del elefante en la feria, y un montón de frases para el bronce: “No me matarás. No podrás vivir con eso” le dice uno de los malos en un momento, a lo que Darkman responde “Me estoy acostumbrando a vivir con muchas cosas” antes de mandarlo al otro mundo…

Y si a eso agregamos la siempre notable banda sonora de Danny Elfman, de verdad tenemos una película entretenida sin dejar de ser dramática y aunque muchos encontrarán similitudes con La Sombra, Batman y hasta El Fantasma de la Ópera, lo cierto es que Darkman es un producto único, muy en la onda que mezcla seriedad y parodia tan típica de Raimi y quizás la peli que le abrió las puertas de Hollywood de la mejor manera posible, demostrando que sin muchos millones se puede hacer una peli decente, aprovechando al máximo a actores que (en esa época) nadie conocía, y sacándole el jugo a un excelente equipo detrás de las cámaras.

Es más, le fue tan bien en taquilla en su época que dobló sus costos y generó hasta una serie de cómics, mercadeo y dos secuelas. En todo caso, no les recomiendo verlas… Quédense con la primera y serán felices…

FICHA TECNICA
Darkman, el Rostro de la Venganza (Darkman)
199096 minutos
Dirección: Sam Raimi
Producción: Robert G. Tapert
Guión: Sam Raimi, Chuck Pfarrer, Ivan Raimi, Daniel Godlin, Joshua Godlin
Fotografía: Bill Pope
Reparto: Liam Neeson, Frances McDormand, Colin Friels, Larry Drake, varios secundarios con cara de mafiosos y entre ellos, Ted Raimi (hermano de Sam)…

1.28.2008

Cuando los Dinosaurios Gobernaban la Tierra II


Premiata Forneria Marconi – Stati di Immaginazione (2006)

Cuando la historia tiene más de un minuto...

La primera vez que escuché a Premiata Forneria Marconi (PFM) fue a fines de los 80, cuando el rock latino la rompía y todos creíamos que la alegría de verdad iba a llegar… La cuestión es que mi compadre Mauro llegó con un casete (cacha la weá vieja!) de PFM en vivo, del año 1974, conocido también como Cook. No puedo si no reconocer que el disco me toco hasta las fibras más sensibles del corazón, pues los chicos de PFM, encabezados desde 1972 por Franz DiCioccio y Franco Mussida, generalmente han sido capaces de mezclar a la perfección delicados pasajes barrocos con toda la fuerza del mejor rock sinfónico producido en Italia… y ese disco en vivo refleja perfectamente el equilibrio delicado y exquisito que PFM ha logrado en casi todas sus producciones…

Desde ese día, me volví mono con PFM. Partiendo por los legendarios Per un Amico y Storia di un Minuto (ambos de 1972) y pasando por toda su discografía, hasta fines de los 70 pues, como la mayoría de las bandas progresivas, se volvieron un poco mamones desde la publicación del álbum Suonare Suonare (1980) y después, como buenos dinosaurios, no hicieron más que repetir la formulita esa de sacar discos medio poperos, medio folk, con letras chantas… es decir, entre la nada misma y la cosa ni una. Y por otra parte, a realizar y editar una serie de conciertos en los que sólo se dedicaron a revivir los viejos clásicos, lo que en todo caso no es para nada malo (basta con echarle una mirada al impresionante en vivo en Tokio del 2002). Eso, hasta el 2000, cuando se despacharon el menospreciado Serendipity y posteriormente el alucinante Dracula (2005) una ópera rock muy prog, medio tenebrosa, con letras alucinantemente poéticas y con aquel sonido que a pesar de los renovado, todavía tiene el toque sacrosanto de los viejos PFM.
El asunto es que el 2006 se despacharon un discazo de antología titulado correctamente como Stati di Immaginazione, una obra mayor, de esas que no escuchaba hace mucho tiempo. Extrañamente para PFM, se trata de un disco totalmente instrumental, una jugada que puede haberles traído penosas consecuencias pero que resultó una excelente jugada, considerando que uno de los atractivos de esta banda son las lyrics y las voces inconfundibles de DiCioccio y Mussida.

La cuestión es que los PFM continúan teniendo fans en todo el mundo y son considerados una de las mejores bandas progresivas de la historia. Stati di Immaginazione sólo vuelve a confirmar la calidad de la banda a través de ocho composiciones instrumentales donde destacan los flotantes solos de guitarra de Franco Mussida, y las sinfónicas intervenciones de Lucio Fabbri (violín) y Gianluca Tagliavini (teclados) lo que confiere a cada uno de los temas un sabor a veces dulce y delicado, cargado de atmósferas y texturas y en otras ocasiones, vuelos progresivos de largo aliento, constantes crescendos y finales absolutamente épicos.

El disco parte con la bellísima La terra dell’acqua, cuyos primeros minutos aportan alguna reminiscencias pinkfloydianas y toques de fusión a cargo del bajo de Patrick Djivas y el violín de Fabbri, para luego iniciar un vuelo oscuro pero sinfónico de la mano de un interesante solo de guitarra. La calma vuelve otra vez de la mano de un arrullador solo de piano, para concluir con una poderosa sección en la que la guitarra eléctrica y la batería otra vez tienen un rol preponderante. En seguida. Il mondo in testa, un tema un poco más juguetón en cuanto a melodías y escalas, que por cierto está lleno de reminiscencias a lo que PFM hizo en la primera mitad de los 70, aunque su sonido es realmente atractivo e interesante. Por su parte, La conquista también posee elementos de lo que PFM realizó en su época dorada, aunque su sonido es mucho más cercano al fusión, con notables intervenciones de guitarra, bajo y percusión, en base a un riff bastante pegajoso que abre paso a una última sección en donde los teclados juegan un papel fundamental para dar a este tema un poderoso carácter épico mientras el final se acerca cabalgante. Il sogno di Leonardo es el tema piola, ese con guitarristas acústicas, bien lento y tierno, con algunos toques barrocos bastante atractivos y un final celestial… bien logrado, aunque me parece que le quita fuerza al disco. En fin, luego viene Cyber Alpha, otro tema fuerte, algo oscuro, con buenos solos de guitarra, flotante por momentos y absolutamente épico en su sección de cierre. El siguiente tema, Agua Azul, comienza con un solo de bajo que permite el merecido lucimiento de Patrick Djivas, para dar paso a una sección liderada por violín y teclado, que de un inicio flotante, se transforma en una eufórica seguidilla de melodías que harán la delicia de todo buen fana del prog. Por su parte, Nederland 1903, es otro tema cortito, medio romanticón, bien logrado pero aún así, algo débil y demasiado tirado al jazz fusión. Bueno, y para cerrar, el genial Visioni de Archimide, con su enigmática primera sección que lentamente se convierte en un impresionante solo de guitarra que abre paso a una nueva sección (otra vez, bien setentera) en la que cada instrumento se va sumando para convertir esta canción en un épico de proporciones con el sello inconfundible e innegable de PFM.

La conclusión es que a veces sí se puede; las segundas y hasta terceras o cuartas partes a veces salven o pueden llegar a competir con la primeras; hay músicos y bandas que son como el vino y hasta momentos de inspiración mágicos que producen obras como este “estado de imaginación” que, a la larga, es de lo mejorcito que he escuchado el último año… Larga vida a Premiata Forneria Marconi!
Lista de canciones
1. La terra dell’acqua (8:17)
2. Il mondo in testa (3:58)
3. La conquista (6:29)
4. Il sogno di Leonardo (6:44)
5. Cyber Alpha (4:28)
6. Agua Azul (3:53)
7. Nederland 1903 (3:23)
8. Visioni di Archimede (9:00)
Tiempo total: 46:14

Músicos
Franz Di Cioccio / batería, percusión
Patrick Djivas / bajo, fretless y flauta
Franco Mussida / guitarras acústica y eléctrica
+ invitados:
Lucio Fabbri / violín, teclados
Gianluca Tagliavini / teclados, Hammond y Moog
Info del disco
CD+DVD SonyBmg 88697003152 (2006)

1.12.2008

Las Películas que Olvidamos: DE PASEO POR LA MUERTE (1990)



No sólo los italianos tienen gángsters bacanes…

Ahora que los hermanitos Coen otra vez se pusieron tan de moda con No Country For Old Men (2007), me dio por acordarme de una de sus obras mayores y que este mes van a transmitir por Film Zone, sí, el mismo canal de las películas subiditas de tono a la medianoche. Se trata de De Paseo por la Muerte, también conocida en otros lares de habla hispana como Muerte Entre las Flores y que se estrenó en 1990, cuando los Coen ya estaban catalogados como los nuevos geniecillos independientes de moda. La peli la vi un tiempo después de su estreno, en otra de esas gloriosas mañanas de cine en Liceo B-13, cuando tomaba el electivo de Cine y Literatura que dictaba Carlitos Vega.

El asunto es que de pronto me encontré frente a esta cinta que posee todos los elementos estéticos y temáticos tan comunes en la filmografía de los Coen: una historia un tanto intrincada, personajes derrotados, algunos balazos y un par de secuencias memorables, de esas que se te quedan grabadas para comentarlas en cualquier conversación con amigos relativa al cine. En De Paseo por la Muerte, nos trasladamos a una ciudad X de los Estados Unidos en 1929, para encontrarnos con la amargada figura de Tom (Gabriel Byrne), un gángster irlandés de bajo perfil, que siempre parece ocultar algo, de pocas palabras y muy mala suerte (de hecho, le sacan la cresta en casi toda la película). Tom es consejero y amigo fiel de un viejo capo llamado Leo (Albert Finney), un tipo bacán, inteligente, poderoso y con un extraño sentido de la ética que sin embargo, le tiene bastante afecto a su compadre, hasta que ambos caen en las redes de la femme fatale de turno, Verna Bernbaum (Marcia Gay Harden), lo que los convierte en enemigos acérrimos, mientras se aproxima una guerra de proporciones con la pandilla rival (ítaloamericana, por supuesto) liderada por Johnny Caspar (Jon Polito) y Eddie (J.E. Freeman).

Como en otras películas del género, no todo es lo que parece las acciones de cada uno de los personajes no llevan si no a un sorprendente final. Pero la gracia de la peli no está en estos giros inesperados y no siempre afortunados, si no que en las notables actuaciones de cada uno de los actores de los actores del elenco, especialmente Finney y Turturro, la ambientación siempre oscura y aquella sensación totalmente bien lograda de estar viendo una película que pareció ser filmada en los 40, debido a los manierismos de los personajes y a la historia misma. A eso, hay que sumar un par de secuencias memorables, como la caminata hacia el patíbulo en que Tom debe asesinar a un suplicante Bernie (John Turturro, en un papelazo) por el bosque o la emboscada de la pandilla rival en contra de Leo en su propia casa, con una Albert Finney frío como el acero manejando una de esas clásica ametralladoras gangsteriles de la época, por sólo mencionar dos de las secuencias que hacen de esta peli una de las mejores del género negro y de la filmografía de los Coen.

De verdad, vale la pena echarle una mirada a De Paseo por la Muerte. La suma de los elementos que la componen la convierten en uno de esos pequeños y extraños clásicos de los que te enamoras a la primera mirada, un film violento, oscuro y hasta medio metafísico, además de entretenido y encandilante. Bueno, no por nada los hermanitos Ethan y Joel aún siguen marcando pautas a su manera, con joyitas como esta, que muchas veces caen en el olvido, pero que una vez descubiertas son un deleite para todo buen paladar cinéfilo.

FICHA TECNICA
De Paseo por al Muerte o Muerte entre las Flores (Miller’s Crossing)
1990
109 minutos
Dirección: Joel Coen
Producción: Ethan Coen, Ben Barenholtz y Mark Silverman
Guión: Los hermanitos Coen
Fotografía: Barry Sonnenfeld
Edición: Michael R. Miller
Reparto: Gabriel Byrne, Albert Finney, Marcia Gay Harden, John Turturro, Jon Polito, J.E. Freeman, Steve Buscemi y varios extras con cara de pocos amigos.

1.08.2008

CINEMA INFERNO: EL OJO


Otra dosis y de las buenas, de un poquito de terror oriental.


Titulo Original:Gin gwai

Año: 2002

Escrita por: Jo Jo Yuet-chun Hui, Danny Pang y Oxide Pang

Dirigida por: Danny Pang y Oxide Pang

Reparto: Angelica Lee, Lawrence Chow ..y el resto de los actores tiene nombres impronunciables o incomprensibles


Después un lapsus mamón, llamese teletón, Navidad, la muerte de Julio Martinez..vuelvo a lo que nos juntó en un principio, una lista de peliculitas de género que más que ser buenas eran interesantes, pero esta es buena de pies a cabeza. Si bien llegó junto con la invasión de terror japonés (Ringu, Ju-On, Dark Water..etc) se desmarca de sus primas por su origen; culturalmente es muy interesante de ver porque muestra dos culturas muy distintas, los directores son chinos de Hong-Kong y la película se ambienta ahí, pero se cacha al vuelo que hay co-producción Tailandesa y hay una parte muy importante que se desarrolla allá, lo que nos permite diferenciar que no todos los orientales son iguales, de como se visten, lo que comen, donde viven, como van al doctor e incluso en el color de la piel, lo que de por sí ya es muy interesante, aparte de ver que cosas los asustan y su relación con fenómenos como la muerte y los espíritus o fantasmas.
Pero "El Ojo", más allá del mero interés antropológico, es una película que atrapa por su historia y por la manera en que está contada. De partida utiliza todos los recursos y abusos del cine moderno (o post moderno) que antes podrían ser considerados aberraciones. Desencuadres, desenfoques, jump-cut, cortes de eje, colores enfermos y antinaturales, de seguro a estos niños en una escuela de cine en Chile les habría ido mal, pero bueno, así son las cosas..pero a pesar de lo rupturista de la forma, el fondo de la historia tiene mucho que ver con lo que son las tradiciones culturales de su entorno en una religión que le rinde culto a los muertos, entonces nos encontramos con un fondo tradicional y una forma rupturista (uff, parenme, parezco evaluador de fondart).
Ahora vamos a la trama. Una niñita oriental flaquita y tímida, que es ciega desde muy chica (creo que incluso era ciega de nacimiento) se somete a un transplante de cornea y luego de la operaciòn comienza a ver cosas que en un principio ella toma como normal, claro si ha sido ciega toda su vida y ve un elefante rosado a ella le parecerá normal...o mejor dicho tan inusual como todo lo que ve porque todo es nuevo. Bueno la cosa es que ella ve sombras y personas que al principio ella cree como reales pero que con el tiempo se da cuenta, no están en este mundo, no les pienso contar mucho la historia porque se sustenta en giros y vueltas de tuerca que son maestros y que te transforman la película desde un capítulo de "El día menos pensado" (pero bien hecho) a un drama, pasando por una película de misterio, un thriller, una historia de fantasmas hasta llegar a un final insospechado.
Cabe destacar el excelente uso del suspenso en la vieja fórmula de Hitchcock de "va a pasar, va a pasar, va a pasar, está pasando, está pasando, sigue pasando, sigue pasando,uf..pasó" que a uno le hace apretar todos los músculos de la zona baja de la espalda y comerse las uñas. Además de un juego de repulsión con cosas cotidianas que produce el efecto deseado.
Ahora los datos freak, la sección imperdible, como quizás alguna gente perspicaz notó, Danny y Oxide Pang..son hermanos, así es, los hermanos Pang, pero no solo son hermanos, son gemelos idénticos. Cosa rara, no sabría cuantos gemelos dirigen juntos, pero lo raro no termina ahí, su método de dirección es inusual, un día dirige uno, otro día dirige el otro y nunca están los dos rodando!! ...inusual por lo menos.
Otro dato freak es que esta película la vi en el cable, cinemax para ser exactos y a los meses después estuvo en la cartelera de cines y en Blockbuster ya la tenían hace casi un año al arriendo. Una descordinación heavy.
Tiene una secuela tambien dirigida por los hermanitos Pang, es distinta, no tan buena como la primera pero también bastante perturbadora y lo bueno es que trata de cosas distintas pero similares, el final de "El ojo 2" me dejó con una sensación de "cus-cus"..es decir un escalosfrío en la espalda.
En resumen, una película inusual, con atisbos a culturas muy distintas, con notable manejo del suspenso y giros dramáticos bien puestos que te provocan el sobresalto necesario para hacer esta película mucho más que recomendable.
SPOILER
Han visto esso restaurantes donde asan la carne en varas y giran alrededor de un quemador a gas?...nunca más pude comer en esos lugares depsuès de ver "El Ojo"
Rodrigo Muñoz Cazaux

1.06.2008

Leones de Segunda Mano o el insufrible camino de la madurez


Bueno, ya que estamos en vacaciones, qué mejor que recomendar una peli para ver en familia una tarde de domingo, una de esas bien mamonas, que te dejan grandes mensajes morales y éticos y en este caso, enseñanzas obvias acerca de la vejez, la codicia, el amor familiar y como ya dije, también acerca del insufrible camino hacia la madurez.

Leones de Segunda Mano no es una gran película. Apenas si le alcanza para buena o regular, pero de todas formas se salva, en especial por la presencia de dos pesos pesados del cine contemporáneo, Michael Caine y Robert Duvall, en el rol de dos viejos hermanos que viven en una cabaña decrépita, solos, espantando a balazos a quien se acerque a sus dominios. Hasta ahí llega Walter, un joven tímido e introvertido, al borde de la adolescencia, a pasar un tiempo con el par de excéntricos viejos. Su presencia no es casual ni mucho menos. Al contrario, su madre lo deja en aquel lugar con la poco sana intención de que los ancianos le agarren buena al cabro chico para que lo incluyan en su testamento, pues toda la familia supone que los hermanos McCann esconden en su covacha una tremenda fortuna.

Por supuesto que Walter no está ni ahí con perder su tiempo con los McCann, pero poco a poco, entre anécdotas de la Primera Guerra Mundial, recuerdos de gloriosos romances, algunos balazos, un león viejo y casi agónico que los viejos compran para sentir que están cazando en África y varios sabios consejos, Walter irá conociendo a estos dos personajes y demás está decirlo, creará lazos de férreo afecto mientras las secuencias se suceden muchas veces sin ninguna gracia.

El asunto es que Leones de Segunda Mano, la segunda película de Tim McCainles, se sostiene principalmente por las actuaciones de Caine y Duvall que dan el tono perfecto a estos dos personajes a simple vista patéticos y solitarios, pero que tienen la película de la vida más que clara. Sólo así es que la película nos brinda algunos momentos hilarantes (como el de la pelea de Duvall con unos jóvenes rebeldes en el bar que frecuentan) y otros bastante emotivos, en los que el autoconocimiento, el aprendizaje por las buenas y por las malas y la sabiduría que a fuerza de experiencia se transmite, son los personajes principales. Mención a parte merece el cerdo adiestrado de los McCann, quizás el mejor personaje secundario de la película. Es una lástima que no tenga más protagonismo.

Ya lo dije, no es una gran película, pero es ideal para estas vacaciones, para ver con los hijos y aprender algo de la vida. A lo más entretenida, los cinéfilos redomados encontrarán en ella la gracia de las soberbias actuaciones de Caine y Duvall que se llevan todos los aplausos por ser capaces de transmitir con la fuerza de siempre, los sentimientos compartidos de este par de hermanos que se apartó de la sociedad, que envejece irremediablemente, que vive de recuerdos magnificados por el tiempo, pero que aún así tiene mucho que entregar… Igual que todos los viejos que generalmente tanto nos aburren y despreciamos…

FICHA TECNICA
Leones de Segunda Mano (Secondhand Lions)
2003
109 minutos
Dirección y Guión: Tim McCanlies
Producción: Corey Sienega, Scout Ross, Amy Sayres, David Kirschner
Fotografía: Jack N. GreenEdición: David Moritz
Reparto: Michael Caine, Robert Duvall, Haley Joel Osment, Kyra Sedgwick, Nicky Katt, un león viejo y varios vendedores viajeros.