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12.31.2013

Mis 10 mejores "películas del espacio"

Luego de ver "Gravedad" (Alfonso Cuarón, 2013) esta tarde y coincidir con la crítica y buena parte del público en que es una de las mejores "películas espaciales" de los últimos tiempos, me di a la tarea de recordar que otros filmes, por distintos motivos, merecen estar en el panteón de las que al menos desde mi personal y siempre subjetivo punto de vista, son las mejores de este subgénero de la ciencia ficción.

El parámetro de elección es que se desarrollen en el espacio, probablemente en otro planeta o al interior de una nave. Es probable que de estas diez elegidas, más de una se me quede afuera. Claro, si es inevitable satisfacer todos los gustos y menos, dar con las diez correctas, pero aquí les dejo esta selección para que la comenten y por sobre todo, la disfruten. El orden es cronológico, quizás sólo con el humilde fin de aprovechar de hacer un recorrido histórico por estas joyas del cine.

1.- VIAJE A LA LUNA (Georges Méliès, 1902)
¿Qué no se ha escrito o dicho acerca de esta obra visionaria? Una mágica pieza que a los cinéfilos nos pone nostálgicos de aquella época en la que hacer películas era todo un descubrimiento y quién mejor que Méliès para invitarnos a mundo maravilloso, lleno de fantasía y trucos ingeniosos que ahora parecen de lo más infantiles, pero aún utilizados en tono de broma en la televisión.

Ya sé que es redundante repetir que el francés es un adelantado. Probablemente la puerilidad de la época le juega en contra a este clásico al momento de revisarlo, pero esa misma candidez la que también lo convierte en una joya necesaria de analizar en cualquier estudio posible del Séptimo Arte; una obra que exuda creatividad e ingenio y por sobre todo, esa magia que tanto se extraña muchas veces en el cine actual.

La versión original

2.- IKARIE XB-1 (Jindrich Polak, 1963)
Conocida por estos lares como "Viaje al Fin del Universo", es una del piezas maestras del género de las "películas espaciales". Proveniente de la antigua Checoslovaquia, la cinta está ambientada en el año 2163. Una nave, la "Ícaro XB-1" es enviada de la Tierra a un planeta habitable ubicado en Alfa Centauri para asentar una colonia que a la larga, pueda permitir que la raza humana perdure. En el viaje, que dura poco más de dos años, los tripulantes que proceden de distintos países deben aprender a convivir entre ellos, soportar al tipo que se desquicia en medio del viaje y hasta enfrentar una amenaza creada por el propio ser humano y encarnada en una terrorífica nave que vaga en el espacio desde el siglo XX.

A saber: no cabe duda que Stanley Kubrick le sacó el jugo a esta película para hacer la celebérrima "2001" y algo parecido hicieron los creativos de "La Nave de la Muerte", aunque en tono de sentido homenaje. Se trata de una cinta que es como "El Planeta Prohibido", pero hecha en serio, con efectos especiales que para la época, eran (y aún son) espectaculares. Claro, se nota la mano (especialmente en los diálogos) que está basada en la novela "La Nube Magallánica" de Stanislaw Lem, por el peso de las palabras y de las historias que comienzan a retorcerse y enredarse al interior de la nave, sin que por ello se pierda interés en una historia que, por lejos, es una de las más brillantes del sci-fi previo a "2001". Y ojo, que no son pocos los que le deben y hasta le rinden homenaje a este película hasta el día de hoy.

Ve aquí la película completa y con subtítulos.

3.- 2001: ODISEA DEL ESPACIO (Stanley Kubrick, 1968)
Para muchos, la madre de todas las películas modernas de sci fi, una marca que muy pocos le pueden quitar. Basándose en la novela de Arthur C. Clark "El Centinela", tanto el barbudo director como el mismo autor, se embarcaron en la confección de un guión a todas luces surrealista, lleno de guiños filosóficos en donde el paso de los minutos nos hace sentir cada vez más pequeños en un universo que nunca lograremos comprender totalmente.

Sin dejar de lado la poética en sus imágenes, quizás lo más extraordinario es la labor de Douglas Trumbull y Wally Veevers en cuanto a efectos especiales, quienes junto al mismo Kubrick lograron construir paisajes memorables y secuencias magníficamente orquestadas para lograr aquel efecto de ensoñación boquiabierta que aún fascina y sorprende; un verdadero deleite para todos los que buscan cine pensante y otra de esas cintas que todo cinéfilo debe ver necesariamente para entender buena parte de la historia del cine contemporáneo.

Aún y con pocas dudas, me atrevo a decir que es insuperable en el género y una de aquellas joyas que jamás pierden su brillo.

Notable la secuencia inicial que puede ver aquí

4.- SILENT RUNNING (Douglas Trumbull, 1972)
Y ya que estamos hablando del genial Douglas Trumbull, revisemos esta otra joya que nos dejó como herencia. En los países de habla hispana, esta peli fue conocida como "Naves Misteriosas", título menos que acertado para una cinta que debe ser una de las primeras ecologistas de los años 70.

Freeman Lowell (interpretado iluminadamente por Bruce Dern) es un botánico que está a cargo de una de las tres naves en donde la humanidad ha conservado toda la flora de la que aún dispone, en espera de recuperar el planeta que está convertido en un desastre. Una extraña orden (destruir todas las plantas y volver a la Tierra) hace que Lowell pierda la cordura y haga lo posible por salvar lo que llama "su" bosque, aunque eso signifique asesinar al resto de la tripulación.

Los mensajes de esta peli son más que claros, aunque lo que sobresale es el personaje de Dern que encarna los más altos ideales ecologistas pero al mismo tiempo, lo peor del ser humano. En medio de la locura que se desata allende Saturno, vale la pena destacar la aparición de los dos robots que Lowell reprograma y la inolvidable escena del juego de póker que, a la larga, se convierte en un devastador retrato de la rebeldía y la soledad.

Wikipedia aporta algunos datos interesantes sobre esta cinta: el guión fue hecho por Derick Washburn, el célebre Steven Bochco y el menospreciado Michael Cimino. Además, Trumbull trabajo junto al tremendo John Dykstra y a Richard Yuricich en los efectos especiales de la cinta mientras de manera paralela, hacían lo mismo para la película "La Amenaza de Andrómeda". Y por último, que Universal recicló las maquetas de las naves de "Silent Running" para la serie de TV "Battlestar Galactica" en 1978.

Ve aquí el trailer.

5.- SOLARIS (Andrei Tarkovsky, 1972)
Es otra de aquellas películas de las que ya se ha hablado en demasía y extensamente. El talento como realizador de Tarkovsky, el pulso envidiable y firme que tiene para hacer cine y esa tensión desesperante y feroz con la que disecta la historia (otra vez, basada en una novela de Stanislaw Lem) y a sus personajes quedan de manifiesto en una moderna fantasía cuyos escenarios remecen y ponen los pelos de punta, enmarcando una historia que nos lleva a mirar a los ojos a varios de nuestros miedos más íntimos: ¿Cómo nos enfrentamos a nosotros mismos? ¿Cómo nos relacionamos con los demás? ¿Cómo encaramos lo desconocido, lo incomprensible... lo inconmensurable?

Este primer coqueteo de Tarkovsky con el sci fi (más tarde haría la notable "Stalker") es un ejercicio lírico en donde la belleza de cada escena y acción es lentamente deglutida por la evolución del doctor Kris Kelvin (Donatas Banionis) mientras es poseído y hasta consumido por la extraordinaria presencia de Solaris, una figura metafísica que se comporta casi como un dios caprichoso concediendo miedos, placeres, culpas y deseos... Con esos elementos es que el ruso construye una de las obras sci fi más complejas hechas hasta la fecha.

Les dejo el trailer de regalo.

6.- ALIEN (Ridley Scott, 1979)
Con todas sus letras, es hasta hoy, la mejor película de terror espacial que he visto. Si nos ponemos a contar cuántas cintas han imitado, homenajeado y parodiado a esta película, necesitaremos otra columna totalmente distinta. Está claro que hay ciertos guiños a la legendaria "Dark Star" que guionizó el mismo Dan O'Bannon, pero en esta ocasión el escritor arranca por otra vertiente totalmente distinta y gracias al pulso de Mr. Scott, nos ubicamos en el espacio, abordo de la nave comercial "Nostromo", en un viaje sin retorno, presionados por una atmósfera opresiva y perseguidos por una bestia que por el sólo hecho de haber sido creada por H.R. Giger ya es aterradora; una tragedia griega en donde la cacería se desata sin posibilidad que las presas puedan huir y en donde la desesperación, la ansiedad y el horror de la muerte segura se enseñorean a lo largo de toda la cinta.

Sin dudas, la mejor de la saga. Quizás sólo comparable a la tercera entrega dirigida por David Fincher y en donde Ripley (Sigourney Weaver) va a parar a un planeta prisión plagado de reos fanáticos religiosos. Inolvidables secuencias llenan los minutos de "Alien": la persecución por los ductos de ventilación en donde Dallas (Tom Skerritt) se convierte de cazador en presa o una semidesnuda Ripley haciéndole frente a la bestia ya son parte del necesario imaginario del sci fi que nos dejó esta película que rompió los esquemas del subgénero de las "películas espaciales" y además, el de los monstruos de otro mundo...

No se alarmen, no se me olvidó la legendaria escena de la muerte de Kane... Disfruten...

7.- ATMÓSFERA 0 (Peter Hyams, 1981)
Una de la grandes películas de sci fi olvidadas y despreciadas, pero que bien vale la pena rescatar. Sean Connery hace aquí el papel de O'Neil, un buen hombre con todas sus letras, que debe hacer un año de servicio en Io, una de las lunas de Júpiter, a cargo de la seguridad de una colonia minera. El problema es que llega un momento en que decide enfrentar la corrupción que anida en el lugar, liderada por Sheppard (Peter Boyle), el gerente de la faena, quien permite que sus trabajadores se droguen con un peligroso suplemento que si bien aumenta la productividad, también puede provocar sicosis y hasta la muerte de quienes lo consumen. De ahí en adelante, la película se convierte en una seguidilla de escabrosas persecuciones en medio del juego del gato y el ratón, con un hombre que no sólo busca hacer justicia sino que además salir vivo de ahí para volver con su familia.

En el fondo, "Atmósfera 0" es un western ambientado en el espacio. Los duelos de O'Neil con los sicarios enviados a terminar con su cruzada son los que llaman la atención porque, si bien las recreaciones en el espacio exterior no son de los mejor, sí cumplen con creces en cuanto a generar nervio y ansiedad. A eso contribuye la construcción de dos personajes muy fuertes, cada uno de ellos buscando prevalecer por sobre el otro con sus propias ideas, lo que transforma la película en una lucha de titanes, en un duelo que en algún momento, terminará enfrentando a estos dos antagonistas.

No es la mejor película sci fi de todos los tiempos, pero tiene la gran ventaja de estar muy bien dosificada, haciéndose hasta creíble en la mayor parte de sus pasajes, y en donde se nota la confiable mano artesana de Hyams para crear un buen y entretenido filme con muy pocos recursos.

Aquí el trailer.

8.- SUNSHINE (Danny Boyle, 2007)
Debe ser una de las películas más subvaloradas de este director inglés, al menos de su época post-Trainspotting. Mi compadre Rodrigo Muñóz Cazaux ya la había comentado así es que no vale la pena acotar mucho en cuanto a la trama: un grupo de científicos lidera una segunda misión al sol, luego de un primer intento que resultó en fracaso, con el propósito de explotar una bomba que reactive a la estrella y así, poder mantener la vida en la Tierra.

Plagada de imágenes que impactan por su belleza, logrando aquel efecto de hacernos sentir pequeños ante un universo que nos aplasta, los viajeros sospechan desde un comienzo que se trata de un viaje sin retorno aunque pugnan por convencerse de lo contrario. Plagada de observaciones tránsfugas acerca de la vida y la muerte, el elemento de quiebre, además de los disímiles caracteres de los mismos protagonistas, lo pone el hallazgo de la nave de la primera misión (he aquí otro ejemplo de las influencias de "Ikarie XB-1") y una avalancha de condimentos mesiánicos que calzan a la perfección con una trama que, aunque está a punto de hacerlo, no cae en el sopor de las observaciones extremadamente filosóficas, sino que mantiene el nervio entre estas apreciaciones y el suspenso necesario en la claustrofobia de una nave que se dirige a su desaparición segura. Una cinta notable y recomendable para todo fanático del sci-fi.

El trailer extendido, aquí.

9.- WALL-E (Andrew Stanton, 2008)
Que una película para niños sea prácticamente sin diálogos y que aún así, mantenga el interés absorto de la audiencia que aún tiene costras en las rodillas, ya es un logro que me permite colocar esta cinta en mi selección. Que además su protagonista (una caja con ojos como dice mi amigo Muñóz Cazaux) provoque empatía hasta del corazón más duro, es otro punto a favor. Que se trate de una historia que logra conmover nuestra alma ecológica (sin dejar de lado algunos guiños a "Silent Ruinning") es otro poroto que se anota esta notable cinta de la factoría Pixar, en torno a una historia muy sencilla pero entrañable: un pequeño robot de limpieza pasa 700 años recogiendo y ordenando desperdicios, aunque increíblemente sus básicos circuitos logran concretar algo parecido al aprendizaje. La llegada de una robot más avanzada, EVA, rompe la rutinaria vida del pequeño WALL-E que se embarca en una aventura espacial que nos deja momentos memorables como el viaje del autómata hacia la nodriza "Axioma" o la caminata que ambos sintéticos hacen fuera de la nave, momentos que se tornan entrañables a más no poder. Todo eso, condimentado con una de las críticas más directas y divertidas al sedentarismo del ser humano y su dependencia exacerbada de la tecnología.

Un must have en cualquier listado sci fi que se haga de ahora en adelante.

10.- MOON (Duncan Jones, 2009)
Uno de los últimos clásicos que he sumado a mi listado de las mejores "películas espaciales" es esta oscura cinta británica protagonizada por Sam Rockwell en el papel de un minero que trabaja solo explotando un yacimiento lunar. Está a punto de terminar su contrato y regresar a la Tierra cuando sufre un accidente. Al despertar, se encuentra con él mismo, pero en una versión tres años más joven, lo que desencadena una serie de acciones que lo llevarán a descubrir el secreto que oculta la base.

Soledad, decadencia, la abrumadora falta de comunicación y la inquietante voz de Kevin Spacey (superando por lejos el temor que me provocaba HAL 9000 en "2001") son parte de una aventura que enerva y provoca crisis de pánico y ataques de ansiedad en la medida en que los secretos que oculta la base son develados en una obra redonda y que merece una y otra revisión para descubrir cada una de sus exquisitas maravillas.

Les dejo el trailer por si lo quieren ver y se tienten a echarle una mirada a esta extraña y atípica cinta que además, cuenta con una banda sonora de thriller regalo del señor Clint Mansell.

Bueno, ya les dije que varias se me deben haber quedado afuera, pero vengan sus aportes para hacer una segunda parte de las mejores "películas espaciales" de la historia del cine.

10.24.2009

GENERACION VHS: La Colina de los Ojos Malditos (1977)


Ni yo ni ninguno de mia amigos teníamos mucha idea de quién diablos era Wes Craven cuando arrendamos esta peli, para verla en casa de alguno del lote, una tarde de domingo. Claro, a mediados de los 80 recién su nombre comenzaba a sonar rimbombante después del estreno de Pesadilla (1984) y el nacimiento de una de las figuras icónicas del cine de terror, Freddy Kruger. Después vendrían una serie de filmes de irregular y discutible calidad, entre los que prefiero destacar como favoritos a La Serpiente y el Arcoiris (1988), la rarísima Shocker (1989), Wes Craven's New Nightmare (1994) y la primera Scream (1996) que en suma, no es más que una inteligente parodia-homenaje a todos los clichés del cine de terror gringo.

Antes de eso, no había hecho mucho más que algunas peliculitas muy clase Z y un par de cosas para televisión. Y es entre esas peliculitas Z que de repente, en VHS, encontramos La Colina de los Ojos Malditos, con el rostro freakiado de Michael Berryman en la portada. Y claro, eso fue suficiente para arriesgarse a verla.

A estas alturas, una peli como esta causaría risa (aunque no totalmente). Pero en aquellos años, uno se la sufría mucho. Impregnada de influencias (en especial de Texas Chainsaw Massacre), con un reparto clásico de pocos y desconocidos actores y con los elementos mínimos, Craven nos cuenta una historia sencilla: el viaje de una típica familia gringa en busca de una mina de oro en medio del desierto, mismo lugar que por décadas ha sido usado para pruebas nucleares. Con eso ya basta para justificar el viaje de los variopintos personajes de esta familia que se queda estancada en medio del desierto, rodeada, acosada y atacada por una familia de salvajes caníbales (que no deja de tener similitudes con los antropófagos de Sawney Beane). Y eso es todo. Lo demás, es la desesperación de los Carter, sus rencillas internas, el miedo a los desconocido, persecuciones, momentos de quieta y ennervante observación, algunos chorros de sangre, todo en dosis bastante irregulares. Lo digo, porque la peli parte bastante bien, va al grano de inmediato. Nos presenta en 10 minutos a los personajes, los lleva de inmediato al desierto y nos planta una secuencia nocturna de temer. de ahí en adelante, sólo momentos, algunas pasadas de suspenso y nada más, hasta el desenlace que, de verdad, resulta de lo mejor de la peli.

De todas maneras, lo destacable es el tremendo talento de Craven como artesano. Se nota el pulso, el empeño, las ganas de hacer una buena película de terror que si bien no resulta totalmente, se sostiene con dignidad y hasta sirve como manual para todos los que después de Craven, se dedicaron al género en Estados Unidos y otras partes del mundo. Demás está decir que hace veinticinco años, la encontré pulenta. Ahora, claro está, ha perdido algo de su gracia, pero eso no le resta sus méritos originales: la prueba de fuego de We Craven, una correcta puesta en escena, el nervio y es suspenso que, resultando o no, recorre toda la peli y por sobre todo, la utilización del desierto como excéntrico escenario para une peli de terror y más encima, de día. Dato no menor que sirve para justificar, en parte, los baches de la peli. De todas formas, la mejor de toda la saga que incluye dos secuelas malísimas, un par de remakes que alguna gracia tienen y hasta una novela gráfica.

Pero lo más inolvidable, es la cara de loco desquiciado de Michael Berryman. Un deleite. Otro de los tantos actores que en tantas pelis aparecieron quizás sólo por su rostro freak (algo parecido a lo que ocurre con Karel Stuycken y otros)... Aquí en La Colina... se lleva todos los aplausos en sus cortas pero estrambóticas apariciones...

LA PELICULA
La Colina de los Ojos Malditos
(The Hills Have Eyes)
1977
89 minutos
Dirigió, escribió y editó Wes Craven
Produjo Pete Locke
Fotografía de Eric Saarinen
Música de Don Peake
Actuaron Russ Grieve, Susan Lanier, Martin Speer, Dee Wallace-Stone, Robert Houston, John Steadman, James Withworth, Virginia Vincent, Lance Gordon, Michael Berryman, Janus Blythe, Cordy Clark, Brenda Marinoff, Pete Locke y... eso sería, ahí están todos...

7.26.2009

Cinema Inferno: REC

Horror, Terror, Gore..pero a lo Dogma

Título original : REC
Año: 2007
Dirigida por: Paco Plaza y Jaume Balagueró
Escrita por: Paco Plaza, Jaume Balagueró y Luis Berdejo
Elenco: Manuela Velasco, 3 chinos, un viejo argentino, una vieja histerica, 2 bomberos, 2 pacos, un doctor, un enfermero, dos abuelos, una colombina, una sorpresa al finaly un camarógrafo con cámara

Hace rato que tenía ganas de hablar de esta película, pero mi socio omnipresnete había dejado como chaleco de mono a su remake gringo, que de hecho es un bodrio...así que decidí esperar un poco como para desmarcarme de ese comentario pero, se me anduvo pasando el tiempo, me cayó trabajo, mudanzas y otras cosas y llevo casi dos meses sin escribir!

Podría partir diciendo que es una muy buena película de terror, que viene de España, qu efue un éxito internacional y que, lamenteblemente para los amantes del género y afortunadamente para los dueños de los derechos de la película, fue rehecha en Gringolandia de mala forma. Pero, me quiero detener en el hecho que sea española.

Cinematográficamente Chile y España tienen ciertas similitudes respecto al cine, más allá del lenguaje. en la madre patria hubo una dictadura extensa que afectó a las artes y la cultura popular, por supuesto, cuando esta acabó comenzó el "Destape" o la "Movida" española, de los cuales el niño símbolo es Pedro Almodovar y varios más salidos de esos años reprimidos yq eu necesitaban gritar a los cuatro vientos que tenían historias que contar, algo muy similar a lo que surgió acá en Chile. Con el tiempo el cine español logró levantar su calidad artística obteniendo premios internacionales y lo más importante, obteniendo el beneplácito del publico, similar a lo que ocurrió en Chile. Lamentablemente el romance del público español con su cine comenzó a acabarse y las producciones locales comenzaron a arrojar números rojos, el número de producciones comenzó a decaer y se empezaron a hacer películas de fácil consumo y dudosa calidad...tal como está ocurriendo en Chile hoy.

Pero, Julio Fernandez, un mexicano buen ojo paa los negocios que tenía una compañia cinematográfica de poca monta en USA decidió abrir una franquicia en España y decidió aportar por el cine de género y para eso llamó a un tipo que no solo sabe de cine de horror, sino que trabajó en Hollywood, además de hablar perfecto castellano, el ciudadano del mundo Brian Yuzna. Este hombre, de padre militar, ha viajado por todo el mundo en su infancia de base en base norteamericana y fue estudiando cine, luego de hacer algunas películas de terror de viejo cuño y tener affaires con el cine industrial (escribió películas para Disney) se ha dedicado a levantar industrias cinematográficas como en Filipinas, Indonesia y por supuesto, España con una sola fórmula. Películas de miedo y franquicias tributarias.
En la Madre Patria se encontró con que existía la tecnología, los conocimientos técnicos, personal capacitado y mucho talento así que decidió traer actores y hasta directores norteamericanos. Con eso empezaron a producir y filmar en ingles, en España con el apoyo del gobierno, punto que el mismo Brian Yuzna destaca en una carta que le envió a mi amigo personal Patricio Valladares, director de Currículum.
"No se puede iniciar una industria cinematográfica sin el apoyo del gobierno locla, pero tampoco se puede hacer películas sin proyección comercial internacional" ...O algo más o menos así.
De esa época nacen películas como El Maquinista de Brad Anderson, Darkness de Jaume Balagueró, Romasanta de Paco Plaza, Los sin nombre de Jaume Balagueróy un laaargo etc. Resultado, el cine español logró inflar sus alicaídas arcas, Filmax se pudrió en dinero y en España empezaron a lanzar dinero a producciones como Promedio Rojo de Nicolás López y..uf..Santos.
La guinda de la torta de Filmax es REC, para ello reunió a dos de sus directores más exitosos, Plaza y Balagueró, toma la versión de los zombies de Danny Boyle en 28 días después y en una ingeniosa puesta en escena creó una película escalofriante.

Ángela Vidal, es una periodista aburrida en una estación de bomberos con su camarógrafo en espera de una noticia cuando reciben el llamado de una emergencia menor, una persona atrapada en su departamento, llegan al edificio y la mujer en un estado alterado, ataca a un policía y lo deja herido, pradójicamente, al intentar salir las autoridades han aislado el edificio y nadie puede abandonar el edificio, de ahí comienza la tensión a subir minuto a minuto, hasta un climax de verdad escalofriante. Lo mejor es la puesta en escena, para ello se utiliza el truco de la cámara de prensa y un camarógrafo que nunca sale en pantalla, simulando realidad (afírmate Matías Bize) y otras argucias interesantes, como el hecho de que Ángela es interpretada por una más o menos conocida notera española y su instrucción era reaccionar como si estuviera de verdad haciendo una nota y en muchas situaciones a algunos actores se le daban indicaciones de lo que iba a suceder y a otros no, así que muchas reacciones son improvisadas o naturales.
La promoción de la película también es notables, más que mostrar lo mejor de la peli, se dedicaron a mostrar las reacciones del público presente..resultado. Un éxito de premios en festivales epecializados y un éxito de público.
Háganse el ánimo de ver una película tensa, claustrofóbica y atemorizante pero por sobre todo, una muy buena película de terror, con hartos sustos y sobresaltos, si no me creen vean esto,

7.20.2009

TARDES EN EL REX: El Regreso de los Muertos Vivientes (1985)


"Al parecer, duele mucho estar muerto..."

Cuando quisimos ir a ver esta peli a los cines de Chilefilms (léase Gran Vía y Colón), no nos dejaron entrar. Claro, se suponía que El Regreso de los Muertos Vivientes era muy gore y fuerte para un montón de pendejos que, por cierto, estábamos sedientos de películas pertenecientes a tan denostado género. Así que como en tantas otras ocasiones, tuvimos que esperar como seis meses para que llegara al Cine Rex.

Ya habíamos deglutido películas similares, partiendo por las obras primeras de Jackson y Raimi y otras tantas que andaban dando vueltas por ahí o que algún conocido traía de Santiago: mucho terror italiano y otras joyitas como El Vengador Tóxico (Kaufman y Herz, 1984) y por supuesto, un par de cosas de Hopper y Craven. Pero El Regreso... tiene sus gracias. Y muchas.

En primer lugar, la dirección y el guión están a cargo del, a estas alturas, "cult" Dan O'Bannon, el cerebro (como director y/o guionista y/o productor) detrás de Alien, Dark Star, Total Recall, The Resurrected, Lifeforce y parte de Heavy Metal. Un genio tan creativo como aberrante que de seguro será recordado por los fanáticos del cine más asiduos al género B, al Z y a las rarezas del Séptimo Arte. En esta ocasión, convierte La Noche de los Muertos Vivientes de George Romero en un hecho verídico a través del relato de un viejo encargado de farmacia de Louisville. Frank (James Karen) le asegura a su saltamontes Freddy (Thom Matthews) que la toxina Trioxin existe, que fue ocupada con nefastos resultados por el ejército y que en base a esos hechos es que Romero hizo el film. Para demostrar que dice la verdad, lo lleva a la bodega de la farmacia donde hay algunos contenedores en cuyo interior, vemos un par de muertos congelados. El problema es que para comprobar la resistencia de los tarros, Frank los golpea y libera la toxina que lo contamina a él y a Freddy y que se mezcla con la atmósfera hasta llegar a las nubes y volver a la tierra en forma de lluvia, reviviendo a todos los muertos del cementerio.

El sheriff del pueblo, la novia de Freddy, un lote de punketas y el encargado de la morgue serán los protagonistas de esta nueva paranoia en la que los muertos vivientes buscarán alimentarse de cerebro de los vivos, en medio de soberbias dosis de humor negro, la constante oscuridad de la ciudad asolada por hordas de zombies muy bien logrados y una notable agilidad en la edición y el guión. Nada que criticarle a los notables efectos especiales que logran convencer hasta al espectador más inmutable y que se despacha una secuencia de antología cuando los acosados vivos logran entrevistar a un muerto vivo luego de capturarlo. Memorable.

Una tremenda película B, imperdible por donde se la mire. Además, posee una genial banda sonora a cargo de algunos monstruos del punk como The Cramps, Damned y SSQ. Otra razón más para conseguirte esta joyita ochentera, un verdadero festín de sangre, tallas pesadas, pequeños homenajes a las grandes antecesoras del género y muchos, muchos muertos...
LA PELICULA
El Regreso de los Muertos Vivientes
(The Return of the Living Dead)
1985
91 minutos
Dirigió y escribió Dan O'Bannon (basado en una historia original de Rudy Ricci, John A. Russo y Russell Steiner)
Produjeron Tom Fox y Graham Henderson
Fotografía de Jules Brenner
Editó Robert Gordon
Música de Matt Clifford y Francis Haines
Actuaron Clu Gulagher, James Karen, Don Calfa, Thom Matthews, Miguel A. Nuñez Jr., Beverly Randolph, Jewel Shepard, John Philbin, Brian Peck, Linnea Quigley, John Venturini y un montín de zombies muy asquerosos...

6.14.2009

La Nave de la Muerte (1997)... Buena, pero nunca tanto...


Con el tiempo, uno se va poniendo más mañoso y exigente con las películas. Tantas horas sentado en el cine o frente al estreno en DVD, dan más herramientas críticas, de análisis y por último, simplemente de gusto, si uno tiene más de dos dedos de frente y también pone un poquito de su parte, dejando de ser un espectador pasivo que babea, ríe y se sorprende sólo cuando se trata de humor sucio y coprolálico, mujeres con las pechugas al aire y andanadas de supérfluos efectos especiales.

Claro que esos son elementos que tienen que estar en una que otra película. No hay duda. Pero el asunto es saber usarlos. Y, por lo menos en lo que a efectos visuales se refiere, me parece que La Nave de la Muerte u Horizonte Final, cumple con aquella misión, aunque el producto final es un tanto defectuoso, pero no por ello intragable.

Parto con esta aseveración porque a pesar de ser una película de ciencia ficción y horror, el director Paul W.S. Anderson (responsable de la mediocre trilogía Resident Evil y que rechazó dirigir X-Men por hacerse cargo de esta cinta) aún sabía en aquella época, manejarse con escaso presupuesto y en torno a una docena de actores, escenarios tenebrosos, una que otra explosión y contadas tomas del espacio exterior, siendo capaz de construir con esos elementos una trama creíble, muy tétrica por momentos y hasta provoca un par de correctos sobresaltos. Y todo eso, sin abusar de la tecnología para crear monumentales bodrios que intentan resolver severas carencias en el guión con espectaculares secuencias creadas en computador. Claro, la película costó 60 millones de dólares, pero para qué estamos con cosas: esa cifra, en Gringolandia, es un chiste para una película de ciencia ficción...

Para los que no la han visto, la historia es esta: En el año 2040, el doctor William Weir (Sam Neill) crea una nave llamada Event Horizon (nombre de un fenómeno espacio temporal que debería darse en el límite de los hoyos negros y en donde el tiempo parece detenerse infinitamente). Esta máquina es capaz de viajar de un punto a otro del espacio en un santiamén gracias a un complejo engranaje que provoca la antimateria necesaria para conseguir una especie de salto espacio temporal. La nave parte a Neptuno, desde cuya órbita realizará un viaje de prueba, pero simplemente desaparece sin dejar rastro. Siete años después, la Event Horizon envía una señal de auxilio. Ha regresado al mismo punto desde donde desapareció. Los tripulantes de la nave de rescate Lewis & Clarke, comandados por el Capitán Miller (Laurence Fishburne) van de pasadita a buscar al doctor Weir y en seguida, parten a Neptuno para confirmar el estado de la Event Horizon y si es posible, asegurar su regreso a la Tierra.

Luego de un accidentado abordaje, los tripulantes de la Lewis & Clarke caen pronto en cuenta que algo anda muy mal y que es muy probable que la nave haya viajado no sólo en el tiempo y el espacio, si no que a otra dimensión de horrores inimaginables. Paralelamente, cada uno de los tripulantes comenzará a sufrir serios trastornos y a enfrentarse a sus propios miedos...

En base a esta sencilla sencilla idea, Anderson y compañía, contando con el apoyo y credibilidad de buenos actores, construyen una historia que se hace atrapante la mayor parte del tiempo, a pesar de algunos momentos débiles y bostezables. Claro, porque algunas de las tramas secundarias no son tan potentes como para encajar con la horrorosa historia principal presentada, ni con los espantosos escenarios de la Event Horizon que poco a poco, agarra protagonismo y una detestable personalidad. Y es por ahí que algo falla en esta cinta que, si bien es inferior en calidad a otras similares, aún así logra entretener por un buen rato.

Ojo con el reparto, que cuenta con nombres bastante conocidos. También con la banda sonora, encabezada por Prodigy y Orbital. Ojo también con las secuencias que se desarrollan en la sala de comando en torno al visionado de algunos asquerosos videos y en la enfermería. Con algunos guiños en forma y contenido a Solaris, Alien, 2001, Esfera y Hellraiser, La Nave de la Muerte es un híbrido interesante y degustable por cualquier fanático del sci fi y del terror, siempre y cuando no se le exija demasiado...

LA PELICULA
La Nave de la Muerte
(Event Horizon)
1997
97 minutos
Dirigió Paul W.S. Anderson
Escribió Philip Eisner
Produjeron Jeremy Bolt, Lawrence Gordon y Lloyd Levin
Fotografía de Adrian Biddle
Editó Martin Hunter
Música de Michael Kamen
Actuaron Sam Neill, Laurence Fishburne, Kathleen Quinlan, Joely Richardson, Richard T. Jones, Jason Isaacs, Sean Pertwee, Jack Noseworthy y un montón de extras cubiertos en llagas y sangre...

4.01.2009

Deathwatch (2003)... Entre la guerra, la paranoia y buenas intenciones


Son escasas las películas que se arriesgan a hacer terror y suspenso fuera de los parámetros "normales" (por llamarlos de algún modo), establecidos, en especial, por la poderosa maquinaria gringa que nos bombardea con cintas de este tipo producidas en cadena, muchas de ellas, de poca calidad y destinadas al público adolescente y chillón de la galucha.

Deathwatch es uno de esos filmes que se sale de la norma. Aunque ni tanto. Proviene del Reino Unido y es una coproducción con Francia y Alemania, así es que por ahí va la mano. Todavía los que las llevan con buenas, interesantes y terroríficas ideas para hacer terror en estos momentos, son los japoneses. Pero las buenas ideas e intenciones también vienen de otras latitudes y hy que reconocer que en Europa, se han hecho experimentos criticables, pero al menos jugados e innovadores. Y Deathwatch es una de esas pruebas de fe, bastante digna por lo demás. Hay un par de actores conocidos por ahí. El protagonista es Jamie Bell, que luego de la entrañable Billy Elliot (2000), se metió en este proyecto del director y guionista Michael J. Basset, emplazado en medio de la Primera Guerra Mundial. Un grupo de soldados ingleses se halla a la deriva en medio del campo de batalla, entre neblina, humo, cadáveres y alambrados. Logran llegar a una trinchera laberíntica en donde se refugian. Descubren que es alemana y no tardan en percibir extraños sonidos y situaciones que desembocan en el hallazgo de un soldado germano con el que el joven soldado Charles Shakespeare (Bell) trata de comunicarse en francés. Durante la primera noche, la locura se desata. Los alambres de púas se convirten en brutales armas manejadas por una misteriosa fuerza, terminan con la vida de un tropa y a partir de agí, se genera la locura y la paranoia del destacamento inglés, partiendo por el desequilibrado comportamiento del Capitán Jennings (Laurence Fox), el salvajismo desatado del soldado Quinn (Andy Serkis, sí el mismísimo Gollum), la locura del soldado McNess y el extraño y atemorizante comportamiento del soldado Bradford (Hugh O'Connor), todo complementado por el comportamiento cada vez más errático del soldado alemán que tiene más injerencia en la histora de la que en un primer momento, sospechamos... Así, el espectador es testigo de la rápida degradación de los personajes de esta cinta, uno de cuyos mayores logros es justamente, la notable y putrefacta ambientación de la sucia trinchera alemana, asediada por la muerte, la lluvia sempiterna y despojos apenas reconocibles del mundo civilizado.

Ya lo dije, es un buen experimento, pero algo fallido. Hay influencias bastante notorias en su desarrollo y construcción. Por ahí hay algo de The Keep (1983), el notable y subvalorado debut de Michael Mann en el cine. Algo de Clive Barker también, en esa monstruosa animación vital de los alambrados; y algo también de la locura deforme de El Pelotón Perdido (1983, David A. Pryor). Un mix variopinto que se salva eso sí, por un par de elementos notables, la ya mencionada ambientación que logra con creces dotar cada minuto de una correcta sensación de claustrofobia y opresión, un delicado trabajo fotográfico que esboza el terror siempre oculto de la demoníaca trinchera y las actuaciones de la mayor parte del elenco, en especial del joven Bell, que logra traspasar al espectador el temor y la confusión de un personaje que no entiende mucho de lo que lo rodea, pero que intenta mantener sus convicciones en pie.

Y bueno, la segunda lectura es la de siempre: la guerra es una mierda, mata el cerebro, pone a hermanos contra hermano y toda esa sarta ética de film antibélico. Mejor es pensar en que, a pesar de sus defectos y varios hoyos en el guión, la peli se sostiene como un correcto film de terror y suspenso en un ambiente atípico, pero que de todas maneras, es en el que más horrores se ven...

LA PELICULA
Deathwatch
(Deathwatch)
2003
94 minutos
Dirigió y escribió Michael J. Basset
Produjeron Mike Downey, Frank Hübner y Sam Taylor
Fotografía de Hubert Taczanowski
Música de Curt Cress, Chris Weller y Robert Lane
Editó Anne Sopel
Actuaron Jamie Bell, Hugo Speer, Matthew Rhys, Andy Serkis, Rúaidhrí Conroy, Laurence Fox, Dean Lennox Kelly, Hugh O'Connor, Hans Matheson, Kris Marshall, Mike Downey y varios maniquíes envueltos en alambre de púas…

3.24.2009

Beetlejuice (1988)... o cómo me convertí en un fanático de Tim Burton


Hoy desperté con bajón de Tim Burton. Como el fin de semana con Cindy vimos Sweeney Todd, The Demon Barber of Fleet Street (2007), me quedé pegado con la casi siempre maravillosa cinematografía del viejo Tim, su humor negro, sus (casi) siempre deliciosas andanzas como director, guionista y/o productor que han concretado algunos de los momentos más memorables del séptimo arte en las últimas décadas.

Creo que aún Burton es por sobre todo, un adulto con alma de niño. Se nota en los temas que trata, la forma de mirarlos, de esbozarlos, de proyectarlos a la audiencia. Incluso en un film tan "serio" como Big Fish (2003) se nota esa mirada inocentona y cándida. Traspasar a la pantalla grande aquellos sueños, deseos y pesadillas infantiles tratando de mantener la misma percepción de la pubertad más insigne es una tarea que Burton ha sabido llevar con claridad, tino y mucho oficio.

Entre trazos oscuros, toques góticos, personajes insanos y homenajes varios, el viejo Tim ha convertido su filmografía en la filmografía de muchos fanáticos del cine que jamás han tomado una cámara, esa legión de freaks colgados de mucho cine bastardo, de baja estofa, escasa calidad, pero muy buenas ideas. Burton sembró su semilla en esas páramos medios lóbregos y transformó sus cintas, o nosostros la transformamos, en himnos y metraje de culto para una legión de nostálgicos esbirros del cine de trasnoche.

Una vez que su arte fue rentable, después de algunos cortos y la freakiada Pee Wee's Big Adventure (1985), Burton se despachó esta joyita del humor negro, inolvidable y signada por uno de los personajes más desfachatados y desenfrenados de los últimos tiempos. La historia es trastornada desde el comienzo. Barbara y Adam Maitland (Geena Davis y Alec Baldwin) se trasladan a una solariega casita de Nueva Inglaterra. Ambos fallecen en un accidente y sus almas se quedan penando en el lugar. El asumir el fantasmazgo obligado, el vivir en el limbo, se ve interrumpido por la aparición de la familia Deetze, burgueses extravagantes que rompen la paz en la que los Maitland pretenden pasar sus años de espectralidad. Al poco tiempo, establecen amistad con Lidia (Wynona Ryder), la hija de la pareja, una chica gótica y con tendencias suicidas. Hasta ahí, los problemas no son tan graves, pero en busca de fórmulas para echar a los Deetze de la casa, los Maitland se topan con Bethelgeuse (Michael Keaton), un bioexorcista descarado y neurótico que se enamorará de Lidia, convirtiendo sus acciones en una bomba de tiempo...

Beetlejuice es una cinta extremadamente divertida, morbosamente insana, llena de momentos notables y frases para el bronce. Juega con los elementos más básicos y atractivos del añejo cine de terror "B" que tanto le gusta a Burton. Y juega bien, encandilando con una historia ágil, plagada de guiños, sin pausas ni concesiones. El personaje de Beetlejuice es una tromba apestosa que encanta y provoca rechazo por partes iguales. Su acelerada coprolalia y rápidas intervenciones congelan al espectador en un rictus casi catártico constante. Un personaje sólido que deambula entre la oscuridad difusa del limbo, ls emociones sin control y fraseos cáusticos que no hacen si no provocar una constante sonrisa.

Una cinta memorable. Un film casi redondo, bien concebido y bien hechito, sin tanta ínfula ni presupuesto millonario. Una peli hecha con amor y convencimiento, apoyada en un guión sólido, complementada por una cinamatografía acabada, excelentes escenarios y decentes actuaciones. Un casi-debut espectacular para un director que posteriormente no hizo si no confirmar los pergaminos que se le otorgaron luego del estreno de esta memorable comedia de fantasmas...

LA PELICULA
Beetlejuice
(Beetlejuice)
1988
92 minutos
Dirigió Tim Burton
Produjeron David Geffen, Larry Wilson, Michael Bender y Richard Hashimoto
Escribieron Michael MacDowell y Warren Skaaren, sobre la historia de Michael McDowell y Larry Wilson
Fotografía de Thomas E. Ackerman
Editó Jane Kurson
Música de Danny Elfman
Actuaron Michael Keaton, Geena Davis, Alec Baldwin, Wynona Ryder, Catherine O'Hara, Jeffrey Jones, Sylvia Sidney, Glen Shadix y uno que otro fanstasma trágicamente fallecido...

2.04.2009

CICLO CINE VERANO

Invita: Consejo de la Cultura y las Artes II Región
Con el Apoyo de: Biblioteca Viva
ENTRADA LIBERADA

JUEVES 5 DE FEBRERO
"El Regalo" de Cristian Galaz y Andrea Ugalde
18:00 hrs.: Consejo de Cultura (Washington 2631)
18:30 hrs.: Biblioteca Viva (Terrazas Mall Plaza)

SINOPSIS: Francisco, viudo y recién jubilado, está pasando por un momento difícil. Para animarlo sus dos amigos deciden hacerle un regalo. Lo invitan a un paseo a las termas de Chillán y además invitan a Lucy, novia de juventud de Francisco, quién ilusionada acepta acompañarlos.
Pero las cosas no siempre resultan como las ideamos. Este paseo les traerá muchas sorpresas, conocerán a Carmen, Nicolás y Martín y cambiará los planes y las vidas de todos.
El Regalo es una comedia romántica, dónde se mezclan divertidos enredos con encantadores personajes, en un viaje que será una experiencia inolvidable.

*La exhibición del film contará con la presencia de Camilo Castro (Productor)

JUEVES 11 DE FEBRERO
"Currículum" de Patricio Valladares
19:30 hrs.: Consejo de Cultura (Washington 2631)

SINOPSIS: Dos sicarios son enviados a matar a la misma mujer, desconociendo la competencia que existe entre ellos por asesinarla. Una vez que se presentan en un galpón en las afueras de la ciudad y ante la víctima, amordazada de pies y manos, da comienzo una serie de diálogos, de quien y como dar muerte a esta mujer, donde los requisitos son la experiencia, la ética y creatividad para quitarle la vida a un ser humano. Los discursos de estudios en anatomía humana, terrorismo, arte, formación teórica y autodidacta serán los diálogos protagónicos de la historia, que conllevará al clímax de la conversación, para al final enfrentarse en una lucha a muerte, olvidándose por completo de su víctima y su profesión.

LUNES 16 AL SÁBADO 21 DE FEBRERO
Ciclo de Cine de Pueblos Indígenas Latinoamericanos
17:00 hrs.: Biblioteca Viva (Terrazas Mall Plaza)
19:30 hrs.: Consejo de Cultura (Washington 2631)

*Es posible exhibir este ciclo en Antofagasta gracias al apoyo del Centro de Extensión de la Universidad Católica de Chile

JUEVES 26 DE FEBRERO
"El Diario de Agustín" de Ignacio Agüero
19:30 hrs.: Consejo de Cultura (Washington 2631)
+ Mesa Redonda con Ignacio Agüero y representantes del audiovisual regional

SINOPSIS: "El Diario de Agustín" registra la investigación de seis estudiantes de Periodismo de la Universidad de Chile que realizan su tesis de grado acerca del comportamiento de El Mercurio en casos de violación a los derechos humanos.El film revela el enorme poder que el diario mantiene hasta el día de hoy y su impunidad en relación a su impunidad en el quiebre democrático y las violaciones a los derechos humanos perpetrados a lo largo de años en nuestro país.

*Diariamente iremos agregando más información de cada exhibición específica

*Para más información: Consejo Nacional de la Cultura y las Artes - Washington 2631 - Fono: 450630 / *Iván Avila: 9-6863216

2.02.2009

Cuarentena (2008)... Un mediocre remake de una buena pelicula de terror...


Para los que vieron la película española REC (Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007), le recomiendo ahorrarse leer este comentario y más aún, ir al cine a ver Cuarentena. No encontrarán absolutamente ningún elemento novedoso ni el nervio ni el ritmo que tenía la original ibérica.

Ok, a lo mejor es porque vi primero REC y bueno, al presenciar un remake realizado tan cercanamente, que además cuenta con cierta participación de los directores, guionistas y productores del original, puede parecer un mero truco comercial. Y lo es. No tengo nada en contra de hacer cine vendible, pero personalmente creo que si te vas a arriesgar con una fórmula probada, exitosa a nivel de crítica y público, premiada en festivales del género, lo menos que se le exige a los realizadores es un poquito de creatividad. Y Cuarentena no la tiene.

La trama es sencilla. Un reportera llamada Ángela Vidal (Jennifer Carpenter, que no convence a nadie) y su camarógrafo llegan hasta una estación de bomberos en donde cubrirán el turno nocturno para un noticiero local. Un llamado de emergencia los saca del empalagoso aburrimiento en que están sumergidos y junto a los bomberos llegan hasta un edificio de departamentos bastante dejado de la mano de dios. Un desconocido y extraño virus (ni tan desconocido ni extraño para los fanáticos del cine de terror apocalíptico) afecta a algunos de los habitantes del edificio. Poco después, una agencia gubernamental cierra el lugar, dejando atrapados a sanos e infectados que, como no, traspasan la enfermedad por medio de la saliva y la sangre, es decir, a mordisco limpio, lo que permite la generación de algunas decentes secuencias harto gore. La gracia de REC y de este film es que toda la acción es seguida por la cámara de televisión. No hay muchos cortes, todo se trabaja en torno a planos secuencias, desenfoques, sorpresivos zooms... lo que por supuesto, pretende dar la impresión en el espectador de estar viendo un documento real o televisión en vivo. Pero algo no funciona.

Quizás es que en un comienzo, la iluminación y los planos son demasiado limpios, demasiado cinematográficos, quitándole la sensación al espectador de estar viendo lo que ocurre a través de una cámara de televisión y en esta película, eso es un pecado mortal. A pesar de contar con una gran cantidad de actores conocidos, entre los que destacan Jay Hernández (Hostal), Greg Germann, Rade Serbedzija, Rita Moreno (Oz) y Marin Hinkle (de la serie Two and a Half Men), las actuaciones distan de ser creíbles y se tornan en caricaturas de personas desesperadas en medio de una situación aterradora... Se extraña el tratamiento de personajes logrado por George Romero en la atrapante y angustiosa nueva versión de su propio film El Amanecer de los Muertos (2004) o por en Ceguera (Fernando Meirelles, 2008), dado que, guardando las diferencias, se trata de situaciones similares en las que las acciones y reacciones de los personajes marcan una notable diferencia al momento de generar terror de calidad.

Quizás, simplemente sea porque tengo a REC fresquita en la memoria, mucho más creíble, mucho más arriesgada y artesanal, más sucia en el buen sentido de la palabra. Esas entrañables maravillas que en Cuarentena se encuentrab demasiado dosificadas y hasta perdidas. Pero ojo, si usted no ha visto aún REC, puede que se lleva un par de sustos y sobresaltos con esta cinta apenas lograda y que no cuesta mucho desechar...

LA PELICULA
Cuarentena
(Quarantine)
2008
89 minutos
Dirigió John Erick Dowdle
Produjeron Roy Lee, Doug Davison, Sergio Agüero, Drew Dowdle, Carlos Fernández, Julio Fernández y Glenn Gainor
Escribieron Hohn Erick Dowdle y Drew Dowdle basados en el guión de la película REC, escrito por Jaume Balagueró
Música de Pilar McCurry
Fotografía de Ken Seng
Editó Elliot Greenburg
Actuaron Jennifer Carpenter, Jay Hernández, Rade Serbedzija, Columbus Short, Rita Moreno, Steve Harris, Greg Germann, Marin Hinkle, Jonathon Schaech y varios secundarios con la boca llena de sangre...

12.16.2008

Mortalmente Parecidos (1988)… Otra gracia de David Cronenberg


La primera vez que vi esta película fue en el desaparecido Cine Gran Vía de Antofagasta. Fui junto a Adriana Zuanic, que también alababa el cine de David Cronenberg, un canadiense de mente retorcida y bastante aficionado a lo grotesco de los órganos, a la decadencia de la carne, al complejo modus operando de la mente humana al momento de infiltrarse en ciertas zonas oscuras y difusas de los terrores más profundos y primigenios que continúan siendo los mismos, sin importar cuánta tecnología, evolución y avances nos hagan pensar lo contrario.

Desde sus inicios el cine de Cronenberg ha tenido que ver con estos tópicos, con la obsesión, la caída, el miedo, el paroxismo psicológico… No el miedo ese se sobresaltos, sangre gratuita y alaridos femeninos a medianoche. El canadiense va más allá, y aunque utiliza escenas de fuerte contenido, sabe cómo y cuándo lanzarlas, convirtiéndolas en exquisitos momentos de clímax. No es miedo ese de películas de adolescentes. Es un miedo mucho más parecido al verdadero horror con algunas dosis de asco y rechazo visceral. Sí, porque en Cronenberg encontramos lo peor del ser humano, sus acciones más aberrantes, sus pasiones más bajas e indignas. Y Mortalmente Parecidos no es la excepción. Es más, personalmente la considero una de sus obras cumbres. Les explico por qué.

En primer lugar, la increíble actuación de Jeremy Irons en el doble papel de los gemelos Eli y Bev Mantle. A poco andar, el espectador ya olvida que es un solo actor y de verdad siente que está en frente a dos personajes totalmente diferentes, obra y gracia del talento de Irons que se desenvuelve como pez en el agua en el rol de ambos médicos ginecólogos cuya vida de lujo y elegancia es decorada por constantes amoríos con hermosas mujeres que comparten sin que ellas se den cuenta. La razón es que mientras Eli es canchero y entrador, Bev es más bien retraído y silencioso. Todo bien hasta la aparición de la actriz Claire Niveau (Génevieve Bujold) de la que Bev se enamora perdidamente, cayendo también en el consumo de pastillas a los que la mujer es aficionada. Este hecho será el que comenzará a desencadenar una serie de hechos que llevarán a Bev a creer que atiene mujeres de úteros y trompas mutantes y a Eli a pensar que la única forma de sacar a su hermano de aquel calvario, es sumergiéndose también en él.

La fotografía es de ensueño. Da la impresión que cada plano es una viñeta perfectamente encuadrada. No hay absolutamente nada que ensucie la prístina imagen de ambos hermanos, lo que en cierta forma nos da la impresión de estar viendo constantemente un quirófano en donde los personajes son meros sujetos de experimentación. Es esa superficial frialdad la que permite observar con más claridad y adentrarse con mayor libertad en la caída de ambos médicos, mientras algunas escenas de antología nos estremecen en nuestras butacas: Eli recordando la historia de los siameses Chang y Eng; ambos ginecólogos bailando juntos en la sala del apartamento, sólo separados por el cuerpo de una mujer que danza entre ellos; Bev bajo la ducha del baño, totalmente drogado y alejado de la realidad…

Cronenberg no deja nada al azar. Cada diálogo, cada escena, cada pisada parecen ser calculadas con frialdad. Nada falta y nada sobra, como una sinfonía perfecta acerca de la decadencia de ambos hermanos, interpretada magníficamente por cada uno de los actores y el equipo técnico que, vale la pena recordar, es casi el mismo que trabaja con él desde sus primeras películas, a excepción del director de foto, Peter Suschitzky, cuyo mayor logro hasta la fecha había sido Star Wars Episode V: The Empire Strikes Back y que desde esta película trabaja codo a codo con Cronenberg.

Es un manjar, no hay duda alguna. De comienzo a fin es una película cabezona, densa, que te sumerge en un mundo extraño, un tanto ajeno, pero aún creíble y espantoso. Sin abusar de efectos y apoyándose sobre las soberbias actuaciones de Irons y la Bujold, sobre un tratamiento fotográfico envidiable y en los hombros de diálogos sólidos, Mortalmente Parecidos es una de esas joyitas que todos deberían ver y tener en su colección y como película de cabecera. Bueno, como casi toda la filmografía de Cronenberg…

LA PELICULA
Mortalmente Parecidos
(Dead Ringers)
1983
115 minutos
Dirigió David Cronenberg
Escribieron David Cronenberg y Norman Snider, en base a la novela Gemelos de Bari Wood y Jack Geasland
Produjeron Marc Bolsom y David Cronenberg
Editó Ronald Sanders
Música de Howard Shore
Fotografía de Peter Suschitzky
Actuaron Jeremy Irons, Genevieve Bujold, Heidi Von Palleske, Barbara Gordon, Shirley Douglas, Stephen Lack, Nick Nichols, Lynne Cormack y varios extras canadienses a los que ni se les ve la cara…

11.10.2008

La Marca de la Pantera (1982)… o los ardientes animales incestuosos de los 80…


A comienzos de los 90, junto a mis compadres Pupo y Capitán Parra, ya éramos unos cinéfilos redomados. Además de ir a todos (los 3) cines de la ciudad todas las semanas, los domingos, para combatir la caña, arrendábamos cualquier película que encontráramos medianamente interesante y aunque eso abarcaba desde cine Z a soft porn, de repente nos enganchábamos con alguna que otra película sorprendente y develadora. Eso nos pasó con La Marca de la Pantera, que partimos arrendando porque la Natassja Kinski es más rica que sánguche de potito y existía la certera posibilidad de verla en pelotas y ojalá en una escena subida de tono.

La peli fue dirigida por Paul Schrader que como director ha tenido pocos aciertos (entre ellos, la notable Mishima y Affliction) mientras que sus fracasos son monumentales como Patty Hearst (1988) y la aburridísima Dominion: The Exorcist Prequel (2005), por sólo nombrar algunas de las cintas que ha dirigido con escaso éxito. Pero por otra parte, tenemos en Schrader un excelente guionista que ha sido capaz de crear obras poderosas e inmortales para el Séptimo Arte tales como Taxi Driver (1976), Raging Bull (1980), Mosquito Coast (1986) y The Last Temptation of Christ (1988). Es decir, este tipo es un gran escritor, pero un mediocre director… No por eso La Marca de la Pantera es una mala película, muy por el contrario, es un decente remake de la original de 1942, que lleva la historia de la “gente gato” a la actualidad, con frescura, momentos de suspenso bien logrados, correctas dosis de sangre y mucha tensión sexual entre sus protagonistas.

La historia comienza con la joven Irena Gallier (la hermosísima Kinski) arribando al sur profundo de los Estados Unidos, en donde conocerá a su hermano Paul (Malcolm McDowell, que con su rostro desquiciado ya lo dice todo). Se presentan, se cuentan algunas cosas, la chica trata de aclimatarse al lugar y paf!, el hermano desaparece misteriosamente. Al poco tiempo, una pantera ataca a una prostituta y luego, es capturada, yendo a parar al zoológico del lugar en donde Irena conoce a Oliver, un veterinario por el cual se siente atraída, eso hasta que la pantera escapa y coincidentemente, su hermano vuelve a aparecer, para contarle su origen y explicar aquellos deseos y emociones que la chica no comprende y que apenas puede controlar. Ambos, son herederos directos de una antigua raza que se mezcló con las panteras creando un híbrido único y poderoso. El problema es que la raza se ha mantenido así y debe seguir manteniéndose de una manera muy particular: sólo pueden procrear entre hermanos. A pesar que Irena exuda sexualidad por todas partes, no es tan caliente como para encamarse con su hermano y decide luchar contra el destino que la condena.

La peli tiene secuencias notables. Los recuerdos nebulosos de Paul de sus antepasados son terriblemente poéticos, mientras que ciertas secuencias gore también tienen un encanto único, como cuando Paul, convertido en pantera, le arranca un brazo a uno de los guardias, o cuando Irena se convierte en pantera mientras hace el amor con Oliver. Y si bien en algunas ocasiones, parece un tanto inconexa y que hay que reconocer que ninguno de los actores parece creerse mucho el cuento, la historia es entretenida y ágil, si es que no se le pide mucho… En fin, estamos hablando de ficción y terror, no de Fellini, así es que si la ve, olvídese un poquito de la formalidad y quédese con esta trama sencilla, aunque un tanto pervertida, la hermosa Natassja en todo su esplendor brindando un par de escenas de sexo muy-muy calentonas, un par de saltos en el sillón y la imperdible cara de McDowell haciendo lo que mejor sabe hacer, fruncir las cejas y mirar casi en picado, con esa expresión de demente sexual que tan bien le calza y que lo hace totalmente creíble en muchos momentos de la cinta.

No es una mala película. Tampoco es una lumbrera, pero es ideal para una noche de sábado, para pasar un buen rato y unos buenos sustos aderezados con varios borbotones se sangre…

LA PELICULA
La Marca de la Pantera
(Cat People)
1982
118 minutos
Dirigió Paul Schrader
Escrita por DeWitt Bodeen y Alan Ormsby
Produjo Charles Fries y el todopoderoso Jerry Bruckheimer
Editó Jacqueline Cambas
Música de Giorgio Moroder
Fotografía de John Bailey
Actuaron Nattasja Kinski, Malcom McDowell, John Heard, Annette O’Toole, Ruby Dee, Ed Begley Jr., y varias panteras bien amaestradas...

9.04.2008

LAS PELICULAS QUE OLVIDAMOS: La Fortaleza (1983)


La ópera inconclusa de Michael Mann

Esta película si es una rareza, uno de esos filmes regulares o menos que eso, pero que con el tiempo toman un valor y una fuerza enorme, al punto de convertirse en piezas de culto… Quizás es así sólo porque el director es Michael Mann, el mismo tipo que creo Miami Vice o que logró reunir a Al Pacino y Robert De Niro en una misma escena. Sólo así se explica que La Fortaleza tenga tantos adeptos y seguidores fieles. No muchos, pero muy ortodoxos y comprometidos tanto con el film como con el historial de Mann como realizador.

A ojos cerrados, puedo decir que es una de las películas menores de este director que también nos ha brindado obras magistrales como Manhunter (1986), Heat (1995), Ali (2001) o Last of the Mohicans (1992), el mismo que comenzó escribiendo guiones para Starsky & Hutch, que dirigió una chorrera de películas y series de TV y que se consagró con la crítica y el público con The Insider (1999), protagonizada por Pacino y Russell Crowe, cuando nadie creía que el australiano fuese buen actor… En fin, su segundo intento como largometrajista, luego de la medianamente exitosa Thief (1981) fue The Keep o La Fortaleza (la verdad, en todos los países de Latinoamérica le dieron un nombre diferente) que no tuve la oportunidad de ver en su época, pero que en los primeros años del cable, era de exhibición segura promediando las 2 o 3 de la mañana.

La historia comienza con un grupo de soldados nazis en retirada que llegan a un pueblo casi abandonado en las montañas de Rumania. Ahí se encuentran con una misteriosa ciudadela en la que vive un temible demonio llamado Molasar, que es liberado por dos pelados en busca de algún tesoro que robar. Otras muertes ocurren entre medio, hasta que el Padre Fonescu (Robert Prosky) convence a los alemanes de solicitar ayuda al anciano Profesor Cuza (Ian McKellen) y su hija Eva (Alberta Watson). Más hechos extraños, frases enigmáticas y el enfrentamiento entre el Capitán Woerman (Jürgen Prochnow) y el oficial de la SS Kaempffer (Gabriel Byrne) ocurren hasta que aparece un misterioso personaje llamado Glaeken Trismegistus (Scott Glenn) que suponemos, será el tipo que terminará con los nazis malos y el demonio, volviendo a poner a los Cuza en orden luego que éstos cedieran a las tentaciones del misterioso, pétreo y silencioso Molasar.

Estoy muy de acuerdo con las críticas que apuntan hacia un guión débil y mal construido. Sin embargo, cabe recordar que de las tres horas y media de film que tenía Mann originalmente, la Paramount redujo el metraje a menos de la mitad, lo que por supuesto, es una burla. Sin embargo, lo más rescatable es el tratamiento visual del film que, con escenas bastante gore, se desenvuelve entre sombras y tinieblas, con algunos efectos de iluminación un tanto deslucidos para esta época, pero aún efectivos y atractivos. De todas maneras, ya se puede apreciar en este film el gusto de Mann por las secuencias bien planificadas y explicativas, por los diálogos justos y necesarios, por aquel sostenido placer doloroso de excavar en la suciedad del alma humana, por descubrir nuevos recursos dramáticos en base a elementos simples como la música, la edición y la construcción milimétrica de escenas que hasta en sus más mínimos detalles, signifiquen algo para el espectador.

De todas formas, es un film que hará agua el paladar de los fanáticos del cine B, con mucha neblina, frases para el bronce, mezcla indiscriminada de géneros (desde el bélico al suspenso y el terror) y un enfrentamiento final de aquellos que te paran los pelos… de todas partes del cuerpo.

Insisto, no una de las mejores de Michael Mann, pero sí una de las más raras, alucinógenas, extrañas y desconcertantes creadas por su talento. Algo leí por ahí acerca de una nueva edición en DVD de este film, con el ya famoso logo de “corte del director”. Ojalá así sea, porque cuando un film queda cojo porque le quitan dos horas de metraje, creo que vale la pena verlo completo para comprobar que realmente era una mierda o bien, si nos perdimos una verdadera obra maestra.

Mención a parte merece la música del film, hecha por Tangerine Dream, una de mis bandas favoritas y ciertamente inspiradores y pioneros en la creación de la música electrónica. La banda, liderada por Edgar Froese, se formó a fines de los 60 y desde esa época han sido catalogados como kraut, electrónicos y hasta new age. A mí me parece que los TD no caben en ningún concepto, aunque por ahí pueden tener influencias de todo. Sus composiciones, mayoritariamente, son de largo aliento, sin vocales, basadas en la constante progresión de secuenciadores que sirven como base a los arreglos, solos e intervenciones sucesivas que van generando notables atmósferas que llevan al auditor de un lado al otro del planeta y del universo.

Tangerine Dream produjo álbumes notables en los 70, su época más fructífera, de mano de la alineación más estable y quizás, la más creativa y rupturista, formada además de Froese por Christopher Franke y Peter Baumann. Aunque el grupo ha seguido produciendo (la suma total de sus obras es superior a 100), la verdad es que la calidad de sus obras en esa época es insuperable y en ella destacan los discos Phaedra (1974), Ricochet (1975), Stratosfear (1976), Force Majeure (1979) y Tangram (1980). Es quizás la genialidad de estas obras la que convocó a realizadores a llamarlos para aportar con la banda sonora completa o con partes de ella para diversas películas. No es una mala elección. Tangerine Dream posee un sonido único, pulsante, ambientalmente oscuro y sobrecogedor que va bien con una gran cantidad de películas… y es aquí donde vuelvo a The Keep, pues la banda sonora, formada por tres piezas de estos chicos alemanes, es de una exquisitez redonda y casi perfecta. Así también destacan sus aportes a The Park is Mine (1984), Canyon Dreams (1987), Legend (1985), Three O’Clock High (1987) y la notable Great Wall of China (1999).

Ya, perdí el hilo... Partí hablando de una película regular y terminé hablando de una tremenda banda sonora… Así son las cosas con The Keep, esta rareza freak del cine que, a pesar de sus puntos bajos, es totalmente recomendable para todos los fanáticos de buenas dosis de sangre, películas de guerra, el suspenso y los personajes tránsfugos…

LA PELICULA
La Fortaleza
(The Keep)
1983
96 minutos
Dirigió Michael Mann
Produjo Glen Kirkwood y Howard W. Koch
Guión de Michael Mann basado en la novela homónima de F. Paul Wilson
Editó Dov Hoenig
Música de Tangerine Dream
Fotografía de Alex Thompson
Actuaron Scott Glenn, Alberta Watson, Jürgen Prochnow, Gabriel Byrne, Ian McKellen, Robert Prosky y varios tipos haciendo de soldados nazis o guerrilleros rumanos...

8.21.2008

TARDES EN EL REX: La Mosca (1986)


No sé si esta es la mejor manera de comenzar a hablar de David Cronenberg en el blog, pero La Mosca es una de esas películas que considero imprescindibles en mi dvdteca, aunque no es una de sus obras mayores, comparada con la traumática y conmovedora Dead Ringers (1988), la suculenta y depresiva A History of Violence (2005) o la reciente Eastern Promises (2007), pero por todos los dioses! Es una tremenda cinta y quizás las más recomendable, junto a Videodrome (1983), para adentrarse en el extraño y oscuro mundo de este director canadiense.

La película data de 1986, pero debo haberla visto más de un año después. Su crudo contenido, nos vetó el ingreso a las salas establecidas, por lo que tuvimos que esperar su llegada al alicaído pero siempre confiable Cine Rex para deleitarnos con esta obra etéreamente basada en la versión del mismo nombre, dirigida por Kurt Neumann en 1958. Mientras esperábamos, arrendamos en VHS las inolvidables Videodrome y Scanners (1981), en copias desgastadas que dejaban bastante que desear pero que eran suficiente para despertar el apetito por el cine orgánico, degradante y profundamente psicológico de Cronenberg.

La historia comienza con el encuentro del brillante y excéntrico científico Seth Brundle (Jeff Goldblum) y la periodista Veronica Quaife (Geena Davis). Además de involucrarse sentimentalmente, Brundle le muestra a Veronica sus investigaciones en torno a la teleportación humana, para lo cual ha diseñado dos telépodos (de impresionante, frío y crudo choque visual) conectados a un computador que no sabe qué diablos hacer para dar con la fórmula perfecta para transportar células vivas. Luego de dar con la clave para la teleportación de seres vivos y en medio de una borrachera provocada por los celos, Brundle decide experimentar con él mismo, sin darse cuenta si no hasta mucho más tarde, que sus genes se han mezclado con los de una mosca. La película de verdad, comienza en este punto, cuando el espectador comienza a ser testigo privilegiado de la degeneración física y mental de Brundle, a través de escenas demasiado explícitas y diálogos cortos pero muy efectivos.

El cine de Cronenberg ha pasado por varias etapas. Desde la exposición obscena de la violencia y la degradación humana de sus primeras películas, hasta la exposición poética de la violencia y la degradación humana de sus filmes en la última década. Es un tipo con cojones que no ahorra efectos ni tomas ni secuencias que despabilen al pobre espectador tan acostumbrado a la sangre a borbotones sin razón alguna o a la violencia excesiva por taquilla. En Cronenberg, esos eventos cárneos y sanguinolentos adquieren una dimensión y un significado mayor, siempre relacionados con historias de profundo contenido y poderosos conflictos emocionales. Así, cuando las escenas violentas son escasas en cantidad, su impacto es superior que en el otras cintas, de la mano de otros directores menos talentosos. Además, cabe mencionar que Cronenberg muchas veces ha señalado que le fascina contar la historia desde el punto de vista del protagonista que sufre los embates de estos cambios muchas veces dísicos y crudamente orgánicos, pero también, obsesivamente mentales.

A Cronenberg también lo avala el hecho de trabajar casi siempre con las mismas personas, además de realizar casi todas sus películas en su natal Canadá, con escasas excepciones, signadas por los momentos en que ha trabajado para productoras del mainstream gringo, ocasiones en las que ha salido victorioso, incluyendo La Mosca que, a pesar de ser una de las películas que realizó con mayor presupuesto, la filmó en Canadá y destinó la mayor parte de éste a los notables efectos especiales que acentúan y hacen aún mas chocante y dolorosa la transformación de Bruñidle en una mosca que, por que no, se manda sus frases para el bronce, como cuando comenta que será la primera mosca de 85 kilos de la historia o que pretende ser la primera mosca político, aunque reconoce que las moscas no tienen otra política que el alimentarse para vivir. Y es en ese momento, cuando su cuerpo corrompido parece no soportar más y su mente está al borde de la locura, que enfrenta su particular realidad con el convencimiento de haber sido un insecto que soñó ser hombre… “Pero el sueño terminó y el insecto, despertó” remata ante su sollozante amante.

Insisto, puede que Cronenberg tenga mejores cintas. De hecho, las tiene. Pero a La Mosca le tengo un cariño especial por haber sido la primera película de este notable realizador que vi en pantalla grande y porque fue uno de los que me abrió los ojos al buen cine, ese que te deja boquiabierto, pensando, tratando de comprender lo que acabas de ver mientras los créditos todavía pasan frente a tus ojos… Bueno, Cronenberg fue uno de esos y hasta hoy, uno de los directores que más me asombran y agradan…

LA PELICULA
La Mosca
(The Fly)
1986
95 minutos
Dirigió David Cronenberg
Produjo Stuart Cornfield
Guión de Charles Edgard Pogue y David Cronenberg, basado en la historia corta de George Langelaan
Música de Howard Shore y Nile Rodgers
Fotografía de Mark Irwin
Editó Ronald Sanders
Actuaron Jeff Goldblum, Geena Davis, John Getz y varios secundarios canadienses que casi ni se ven…

6.25.2008

CINEMA INFERNO: Trauma


De como el Giallo llega a norteamérica.

Título Original: Trauma
Director: Darío Argento
Escrita por: Franco Ferrini, Gianni Romoli y Darío Argento
Reparto: Asia Argento, Piper Laurie, Brad Douriff y un lolito poco recordable...

Si dentro de los lectores hay algún fan acérrimo de Argento de seguro le hierve la sangre porque esta es una de sus películas menos exitosas en cuanto a crítica y público, además es su debut dirigiendo en inglés después de un notable currículum en Italia, pero la verdad a mi me importa poco porque es una de las primeras películas que vi en la novedosa novedad que era por los inicios de los 90, el llamado Cable.
Corría 1994 y yo estaba en 4to medio y pasaba la casualidad que yo vivía más o menos lejos de mi colegio y la mayoría de mis compañeros de colegio vivían más cerca así que cuando se organizaba un carrete o algo por el estilo yo iba pero en vez de atravesar medio Santiago para volver a mi casa a altas horas de la noche, prefería quedarme en la casa de mis abuelos que vivían muy cerca de mi colegio. Y bueno, como mi abuelo tenía cable y yo no, y la casa era grande y no molestaba a nadie, me quedaba en la galería de la casa , sentado en el comodísimo sillón de mi abuelo, al lado de una salamandra (antecesora de fierro forjado de las actuales estufas de doble combustión) ya que normalmente los carretes escolares son en invierno, así que tiraba un leño, prendía la tele y me quedaba tooda la noche viendo algo.
Una noche de particular frío agarré esta película y al minuto ya estaba de cabeza metido en la historia, de por si muy retorcida y sangrienta, con unos espectaculares usos de cámara que no había visto antes y que pocas veces vi después. Como toda película de Argento, la trama es bastante enredada, un lolito ayuda a una chica suicida, la lleva a la casa y justo cuando llegan la madre de esta estaba haciendo una sesión de espiritismo y zuácatela, terminan todos decapitados. De pronto empiezan a morir enfermeras, doctores y similares miembros del cuerpo médico, todos decapitados y todos de alguna forma relacionados con un incidente del pasado. Se repite la fórmula que Argento patentó, crímenes visualmente grotescos, tramas enredadísimas, una fotografía muy inusual plagada de colores básicos y ajenos a lo usualmente usados en la fotografía tradicional y una sangre demasiado roja. De más está decir que la trama se llena de muchos giros golpes de guión...l escena imprescindible, cuando la pareja protagónica entra a departamento de una enfermera y llegan justo cuando la cabeza decapitada con solo los borbotones de sangre que quedan en la garganta dice las últimas sílabas del nombre de su asesino...operáticamente notable.
Bueno, a veces en esas frías noches de cine, el insomnio vencía a mi abuelo y me acompañaba a ver alguna película, claro que yo le dejaba el sillón y me sentaba en una silla a su lado, la verdad no hablábamos mucho, nunca lo hicimos, era un viejo parco, enchapado a la antigua, en donde la mejor forma de criar a un hijo o un nieto era demostrar entereza y una coraza impenetrable peor, yo disfrutaba muchos esas noches de insomnio cinematográfico. Ojo, en un post anterior hablé de mi abuelo y Rocky IV, bueno, éste es el otro, pero entre los dos forjaron mi amor por el cine.
El dato freak, se prepara un remake de Suspiria, una de las mejores de Argento, para el 2010

4.29.2008

CINEMA INFERNO: El Exorcista


Ok, lo sé, me fui a la segura, sandía calada diría alguien pero, cumple con los requisitos antes mencionados, es 70era, de terror (quizás una de las últimas) y más encima me encanta.

Título Original: The Exorcist
Año de Realización: 1973
Escrita por: William Peter Blatty
Dirigida por: William Friedkin
Reparto: Linda Blair, Ellen Burstyn, Jason Miller y Max Von Sidow como el Exorcista

Para hablar de esta película no sabría por donde empezar, quizás si les contara cuando la vi yo, pues tendría que remontar a mi dulce y zangoloteada infancia ochentera en el Santiago de Bombal, con bombas en las torres de alta tensión, atentados a Pinochet, terremotos, fallidos intentos por ver el Halley, zapatillas tigre, pantalones amasados y bebida Free, pero eso es otro asunto. Lo que si les voy a contar es que esta película la vi en TVN, más tijereteada que la cresta alguna vez en medio de los ochenta, en compañía de mis papis, con la luz prendida y tomando ..Free, porque ese era el panorama familiar de esos años el sábado por la noche, elegíamos la película que iban a dar por la tele y la veíamos todos, bueno mi hermano no porque era muy chico. Y resulta que cuando terminó, a pesar de no tener la famosa "Fuck me!, Fuck me!" con el crucifijo, o la vomitada de sopa de arvejas y otras linduras... yo quedé para adentro. Ustedes dirán, asustado? Noooo, encantado!, por primera vez en mi vida (y no muchas veces después) una película había provocado sensaciones en mi que superaban mi normal estado de conciencia, me había metido de lleno en la situación y se había conseguido un estado catártico completo. Es cierto, durante el exorcismo y otras secuencias intensas estaba con el potito más que apretado y en un momento me llegué a sentir total y absolutamente angustiado, incluso llegué a tiritar.

Muchos han tratado de explicar el por qué de que el exorcista es tan efectiva en su digna tarea de poner sobresaltos, yo creo que debe ser porque para el mundo cristiano y católico, la eterna lucha entre Dios y el demonio es real entonces lo que se nos presenta como una ficción en pantalla, nosotros la sentimos real, por un asunto de fe. De hecho tengo un amigo director de pelis de horror que se define como ateo y encuentra al Exorcista como una peliculilla más, no le causa ninguna sensación. Obviamente no hay que desmerecer la mano del director William Friedkin que antes se había mandado el batatazo con Contacto en Francia y después haría buenos trabajos en Cruising y Vivir y Morir en L.A.. O sea, si uno se fija bien, al caballero le gustaba más la onda policial pero se mandó una de las mejores de terror. En el fondo, Friedkin lo que sabe hacer es manejar la tensión y la atencion del espectador, mostrando lo que debe mostrar, insinuar el resto y de vez en cuando sacudirte con imágenes potentísimas. Si se fijan bien, hay un homicidio en el exorcista perpretado por la poseída Regan, Burke muere supuestamente arrojado por la ventana, del cual no se muestra nada. Lo mismo que la muerte de la madre del padre Karras y otros hechos que la posesa le hace hacer a su madre y que el director nos aleja y no nos deja escuchar...incluso la muerte del padre Merrin. A todo esto, la actriz de la madre de Karras y el asesinado Burke ... murieron antes del estreno muahahaha.

Sin duda esta gran atmósfera no se lograría sin un acabado trabajo de sonido, a manos de un extraño personaje llamado Gonzalo Gavira, que fue recomendado a Friedkin por su trabajo en El Topo de Jodorowsky que dejó loco a todos con la simpleza de sus efectos de sonido, por ejemplo, el horroroso sonido de Regan haciendo la celebre 360, muchas veces imitada jamás igualada, lo habían intentado con todos los efectos sonoros en librerías y foley posible sin buenos resultados, pero llegó Gavira y en el mismo set, le pidió la billetera prestada a un loco y la apretó con sus manos frente a un micrófono...y listo. 

Mención a parte las secuelas y precuelas, primero vino El Hereje de 1977, por John Boorman, sólido director, pésima idea de película y luego El Exorcista, Legión de 1990 dirigida por William Peter Blatty. Bastante potable, acertada en la creación de atmósferas y en la puesta en escena de una historia atemorizante, mal que mal el director es el autor de la original, así que algo entendía la historia y supo tratarla adecuadamente. Después, la debacle; El Exorcista, el comienzo dirigida por el patético Renny Harlin, con sus hienas de super nintendo y una historia que no atemorizaba a nadien gombadre, nadien. Como muchos deben saber, dicha película estaba siendo dirigida por Paul Schrader, que de hecho reemplazó al notable John Frankenheimer (Ronin, The Manchurian Candidate, Gran Prix, etc) que se había retirado por estar mal de salud, es más, falleció dos meses después de renunciar. Schrader ya había rodado todo, es más, ya había hecho un primer corte pero, los productores de Hollywood en su infinita sabiduría no les gustó ese corte y sugirieron hacer varias tomas de nuevo y re-editarla. Schrader no se amilanó y agarró su primer corte, les metió juicio a los productores, les ganó, y terminó su película poniendo plata de su bolsillo, llamada Dominion, no la he visto, me gustaría mucho para tener una opinión al respecto... así que el exorcista es la única que tiene 2 precuelas con los mismos personajes ya que estos gallos tampoco se fueron para atrás, agarraron a Harlin y lo mandaron a refilmar casi toda la película de nuevo!, resultado, un bodrio. Ah...hay un re-estreno con escenas y remasterizado en el 2003 de la original

Otro ícono de la película es la célere música de Mike Oldfield, Tubular Bells,que en realidad es un fragmento de dicho tema del álbum homónimo de 1973. Resulta que la música la estaba haciendo el argentino Lalo Schifrin  (Misión Imposible, Harry el Sucio, Bullit y largo etc.) pero cuando se hizo el primer corto con música a Friedkin literalmente le cargó y la encontró un chiste, así que la sacó completa, sin música!. Solo le puso el fragmento de Oldfield en una escena que no dura mas de 20 segundos. 

Bueno, si me pusiera a hablar de todas las cosas que se han tejido acerca de esta película, como que Kubrick quería dirigirla, o la tonelada de trivia asociada, estaría muucho tiempo tecleando y como sufrí un accidente estúpido, me caí del techo limpiando las canaletas para la lluvia del domingo pasado, necesito reposo así que los dejo, veanla y ojalá les deje el mismo sabor a espanto que a mi.