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11.11.2014

Robocop (1987) vs. Robocop (2014): No sigan arruinando los clásicos del cine "B" por favor...

Es difícil hacer una buena película de acción, aunque los más puristas y fans del cine independiente no lo crean. Son pocos los clásicos que se disfrutan sin importar el paso de los años y el Robocop de Paul Verhoeven es, al menos para mí, una de esas cintas sagradas el género.

La cinta del holandés, un experto en el género, está construida sobre conceptos que parecen muy sencillos, aunque ocultan interesantes segundas lecturas, enhebrados en torno a un guión sencillo, pero claro, directo y sólido: En un distópico Detroit, el crimen es pan de cada día. Ahí llega Murphy (Peter Weller) un policía incorruptible que en una de sus primeras misiones es emboscado junto a su compañera Lewis (Nancy Allen) por la banda de narcos mercenarios liderados por Clarence Boddicker (Kurtwood Smith). Mutilado y agonizando, se convierte en el conejillo de indias perfecto para el plan de Bob Morton (José Ferrer), el ambicioso ejecutivo de la todopoderosa OCP que lo convierte en un especimen mitad hombre - mitad máquina que basándose en unas pocas directivas (un guiño a las leyes de la robótica de Asimov), sale a hacer justicia a las corruptas calles llenas de delincuentes a punta de pistola, en medio de constantes huelgas de policías y desafiando el establishment moralmente decadente de la ciudad.

Las devastadoras críticas de cultos y profanos son las que hacen del cine de Verhoeven y de esta película en particular, una pieza deliciosa y muy característica del holandés: violencia a destajo, misoginia, un desprecio absoluto por la doble moral de una sociedad consumida por el capitalismo, en donde una máquina casi carente de sentimientos es la única herramienta capaz de traer algo de justicia y equilibrio.

Y si éstas eran algunas de las características del Robocop de Verhoeven, las mismas que la convirtieron en un clásico del cine futurista, dejándonos secuencias de violenta acción inolvidables -cómo no alucinar hasta hoy con Emil (Paul McCrane) bañado en ácido caminando por la fábrica abandonada hasta su macabro atropello-, la versión dirigida por el brasileño José Padilha (2014) deja mucho que desear, en primer lugar, por la pérdida absoluta de esa atmósfera futurista decadente, ausente de toda belleza, poblada por personajes bizarros y sin ningún atisbo de moral. Da pena ver como roles como los interpretados por Gary Oldman y Michael Keaton se pierden en una maraña de baratas observaciones sobre lo ético o no que fue mantener vivo a un Murphy (Joel Kinnaman) desabrido que luce quizás mucho más genial en cuanto a su armadura que el original, pero que entre tanta fritanga que le hacen el cerebro no parece tener muy claro para dónde va, en una de las más claras intenciones del guionista Joshua Zetumer de profundizar, sin ningún éxito, en las motivaciones más profundas de Murphy...

No era necesario. Una película de acción redonda como el Robocop de Verhoeven no debiera ser tocada. No es que sea una obra maestra del Séptimo Arte ni mucho menos, pero es un film digno, retorcido, deliciosamente imperfecto, abierta y hasta sarcásticamente violento, con un presupuesto risible a estas alturas de la vida, características que la remozada versión de Padilha perdió en algún momento, entre una danza de millones de dólares mal invertidos, quizás con la intención de abarcar a un público que el Robocop de Verhoeven no pudo tocar en su momento, quizás con la intención de profundizar en una historia bien hecha para el género tratando de convertirla en algo superior y claro, si de cine de acción se trata, no es muy conveniente darle esos toques de inteligencia e intelectualidad ya que el hijo bastardo suele nacer medio tonto, a medio camino entre una correcta cinta de pura acción y una intentona de drama que, a este género, no le hace nada de bien...

Al menos yo echo de menos el tipo de cintas paridas por la dura mano de Paul Verhoeven. Sé que no son de gusto de todos/as, pero al menos se aprecia una sinceridad casi infantil de retratar un mundo vacuo y violento tal como podría ser si seguimos cuesta abajo en la rodada, el tipo de películas hasta sin sentido como Hobo with a Shotgun (2011, Jason Eisener) o hasta la negrísima Sin City (2005, Rodríguez/Miller) en vez de cintas que caen en una vergonzosa pretensión como este Robocop de Padilha que hace desesperadamente a un fan del cine de acción como este viejo perro que les escribe, ver la a estas alturas jubilada versión de un verdadero clásico ochentero de acción y hasta una de esas apologías a la violencia que tanto molestan a ciertos sectores de nuestra sociedad...

Robocop (1987)
Dirigió Paul Verhoeven
Produjo Arne Schmidt
Escribieron Edward Neumeier y Michael Miner
Editó Frank J. Urioste
Fotografía de Sol Negrin y Jost Vacano
Música de Basil Poledouris
Actuaron Peter Weller, Nancy Allen, Ronny Cox, Kurtwood Smith, José Ferrer, Ray Wise, Paul McCrane y un montón de cabros y cabras más malos que el natre...

Robocop (2014)
Dirigió José Padilha
Produjeron Marc Abraham y David Newman
Escribió Joshua Zetumer
Editaron Daniel Rezende y Peter McNulty
Fotografía de Lula Carvalho
Música de Pedro Bronfman
Actuaron Joel Kinnaman, Gary Oldman, Michael Keaton, Abbie Cornish, Jackie Earle Haley, Michael Kenneth Willimas, entre otros, además de otras de las olvidablea apariciones de Samuel L. Jackson.

12.31.2013

Mis 10 mejores "películas del espacio"

Luego de ver "Gravedad" (Alfonso Cuarón, 2013) esta tarde y coincidir con la crítica y buena parte del público en que es una de las mejores "películas espaciales" de los últimos tiempos, me di a la tarea de recordar que otros filmes, por distintos motivos, merecen estar en el panteón de las que al menos desde mi personal y siempre subjetivo punto de vista, son las mejores de este subgénero de la ciencia ficción.

El parámetro de elección es que se desarrollen en el espacio, probablemente en otro planeta o al interior de una nave. Es probable que de estas diez elegidas, más de una se me quede afuera. Claro, si es inevitable satisfacer todos los gustos y menos, dar con las diez correctas, pero aquí les dejo esta selección para que la comenten y por sobre todo, la disfruten. El orden es cronológico, quizás sólo con el humilde fin de aprovechar de hacer un recorrido histórico por estas joyas del cine.

1.- VIAJE A LA LUNA (Georges Méliès, 1902)
¿Qué no se ha escrito o dicho acerca de esta obra visionaria? Una mágica pieza que a los cinéfilos nos pone nostálgicos de aquella época en la que hacer películas era todo un descubrimiento y quién mejor que Méliès para invitarnos a mundo maravilloso, lleno de fantasía y trucos ingeniosos que ahora parecen de lo más infantiles, pero aún utilizados en tono de broma en la televisión.

Ya sé que es redundante repetir que el francés es un adelantado. Probablemente la puerilidad de la época le juega en contra a este clásico al momento de revisarlo, pero esa misma candidez la que también lo convierte en una joya necesaria de analizar en cualquier estudio posible del Séptimo Arte; una obra que exuda creatividad e ingenio y por sobre todo, esa magia que tanto se extraña muchas veces en el cine actual.

La versión original

2.- IKARIE XB-1 (Jindrich Polak, 1963)
Conocida por estos lares como "Viaje al Fin del Universo", es una del piezas maestras del género de las "películas espaciales". Proveniente de la antigua Checoslovaquia, la cinta está ambientada en el año 2163. Una nave, la "Ícaro XB-1" es enviada de la Tierra a un planeta habitable ubicado en Alfa Centauri para asentar una colonia que a la larga, pueda permitir que la raza humana perdure. En el viaje, que dura poco más de dos años, los tripulantes que proceden de distintos países deben aprender a convivir entre ellos, soportar al tipo que se desquicia en medio del viaje y hasta enfrentar una amenaza creada por el propio ser humano y encarnada en una terrorífica nave que vaga en el espacio desde el siglo XX.

A saber: no cabe duda que Stanley Kubrick le sacó el jugo a esta película para hacer la celebérrima "2001" y algo parecido hicieron los creativos de "La Nave de la Muerte", aunque en tono de sentido homenaje. Se trata de una cinta que es como "El Planeta Prohibido", pero hecha en serio, con efectos especiales que para la época, eran (y aún son) espectaculares. Claro, se nota la mano (especialmente en los diálogos) que está basada en la novela "La Nube Magallánica" de Stanislaw Lem, por el peso de las palabras y de las historias que comienzan a retorcerse y enredarse al interior de la nave, sin que por ello se pierda interés en una historia que, por lejos, es una de las más brillantes del sci-fi previo a "2001". Y ojo, que no son pocos los que le deben y hasta le rinden homenaje a este película hasta el día de hoy.

Ve aquí la película completa y con subtítulos.

3.- 2001: ODISEA DEL ESPACIO (Stanley Kubrick, 1968)
Para muchos, la madre de todas las películas modernas de sci fi, una marca que muy pocos le pueden quitar. Basándose en la novela de Arthur C. Clark "El Centinela", tanto el barbudo director como el mismo autor, se embarcaron en la confección de un guión a todas luces surrealista, lleno de guiños filosóficos en donde el paso de los minutos nos hace sentir cada vez más pequeños en un universo que nunca lograremos comprender totalmente.

Sin dejar de lado la poética en sus imágenes, quizás lo más extraordinario es la labor de Douglas Trumbull y Wally Veevers en cuanto a efectos especiales, quienes junto al mismo Kubrick lograron construir paisajes memorables y secuencias magníficamente orquestadas para lograr aquel efecto de ensoñación boquiabierta que aún fascina y sorprende; un verdadero deleite para todos los que buscan cine pensante y otra de esas cintas que todo cinéfilo debe ver necesariamente para entender buena parte de la historia del cine contemporáneo.

Aún y con pocas dudas, me atrevo a decir que es insuperable en el género y una de aquellas joyas que jamás pierden su brillo.

Notable la secuencia inicial que puede ver aquí

4.- SILENT RUNNING (Douglas Trumbull, 1972)
Y ya que estamos hablando del genial Douglas Trumbull, revisemos esta otra joya que nos dejó como herencia. En los países de habla hispana, esta peli fue conocida como "Naves Misteriosas", título menos que acertado para una cinta que debe ser una de las primeras ecologistas de los años 70.

Freeman Lowell (interpretado iluminadamente por Bruce Dern) es un botánico que está a cargo de una de las tres naves en donde la humanidad ha conservado toda la flora de la que aún dispone, en espera de recuperar el planeta que está convertido en un desastre. Una extraña orden (destruir todas las plantas y volver a la Tierra) hace que Lowell pierda la cordura y haga lo posible por salvar lo que llama "su" bosque, aunque eso signifique asesinar al resto de la tripulación.

Los mensajes de esta peli son más que claros, aunque lo que sobresale es el personaje de Dern que encarna los más altos ideales ecologistas pero al mismo tiempo, lo peor del ser humano. En medio de la locura que se desata allende Saturno, vale la pena destacar la aparición de los dos robots que Lowell reprograma y la inolvidable escena del juego de póker que, a la larga, se convierte en un devastador retrato de la rebeldía y la soledad.

Wikipedia aporta algunos datos interesantes sobre esta cinta: el guión fue hecho por Derick Washburn, el célebre Steven Bochco y el menospreciado Michael Cimino. Además, Trumbull trabajo junto al tremendo John Dykstra y a Richard Yuricich en los efectos especiales de la cinta mientras de manera paralela, hacían lo mismo para la película "La Amenaza de Andrómeda". Y por último, que Universal recicló las maquetas de las naves de "Silent Running" para la serie de TV "Battlestar Galactica" en 1978.

Ve aquí el trailer.

5.- SOLARIS (Andrei Tarkovsky, 1972)
Es otra de aquellas películas de las que ya se ha hablado en demasía y extensamente. El talento como realizador de Tarkovsky, el pulso envidiable y firme que tiene para hacer cine y esa tensión desesperante y feroz con la que disecta la historia (otra vez, basada en una novela de Stanislaw Lem) y a sus personajes quedan de manifiesto en una moderna fantasía cuyos escenarios remecen y ponen los pelos de punta, enmarcando una historia que nos lleva a mirar a los ojos a varios de nuestros miedos más íntimos: ¿Cómo nos enfrentamos a nosotros mismos? ¿Cómo nos relacionamos con los demás? ¿Cómo encaramos lo desconocido, lo incomprensible... lo inconmensurable?

Este primer coqueteo de Tarkovsky con el sci fi (más tarde haría la notable "Stalker") es un ejercicio lírico en donde la belleza de cada escena y acción es lentamente deglutida por la evolución del doctor Kris Kelvin (Donatas Banionis) mientras es poseído y hasta consumido por la extraordinaria presencia de Solaris, una figura metafísica que se comporta casi como un dios caprichoso concediendo miedos, placeres, culpas y deseos... Con esos elementos es que el ruso construye una de las obras sci fi más complejas hechas hasta la fecha.

Les dejo el trailer de regalo.

6.- ALIEN (Ridley Scott, 1979)
Con todas sus letras, es hasta hoy, la mejor película de terror espacial que he visto. Si nos ponemos a contar cuántas cintas han imitado, homenajeado y parodiado a esta película, necesitaremos otra columna totalmente distinta. Está claro que hay ciertos guiños a la legendaria "Dark Star" que guionizó el mismo Dan O'Bannon, pero en esta ocasión el escritor arranca por otra vertiente totalmente distinta y gracias al pulso de Mr. Scott, nos ubicamos en el espacio, abordo de la nave comercial "Nostromo", en un viaje sin retorno, presionados por una atmósfera opresiva y perseguidos por una bestia que por el sólo hecho de haber sido creada por H.R. Giger ya es aterradora; una tragedia griega en donde la cacería se desata sin posibilidad que las presas puedan huir y en donde la desesperación, la ansiedad y el horror de la muerte segura se enseñorean a lo largo de toda la cinta.

Sin dudas, la mejor de la saga. Quizás sólo comparable a la tercera entrega dirigida por David Fincher y en donde Ripley (Sigourney Weaver) va a parar a un planeta prisión plagado de reos fanáticos religiosos. Inolvidables secuencias llenan los minutos de "Alien": la persecución por los ductos de ventilación en donde Dallas (Tom Skerritt) se convierte de cazador en presa o una semidesnuda Ripley haciéndole frente a la bestia ya son parte del necesario imaginario del sci fi que nos dejó esta película que rompió los esquemas del subgénero de las "películas espaciales" y además, el de los monstruos de otro mundo...

No se alarmen, no se me olvidó la legendaria escena de la muerte de Kane... Disfruten...

7.- ATMÓSFERA 0 (Peter Hyams, 1981)
Una de la grandes películas de sci fi olvidadas y despreciadas, pero que bien vale la pena rescatar. Sean Connery hace aquí el papel de O'Neil, un buen hombre con todas sus letras, que debe hacer un año de servicio en Io, una de las lunas de Júpiter, a cargo de la seguridad de una colonia minera. El problema es que llega un momento en que decide enfrentar la corrupción que anida en el lugar, liderada por Sheppard (Peter Boyle), el gerente de la faena, quien permite que sus trabajadores se droguen con un peligroso suplemento que si bien aumenta la productividad, también puede provocar sicosis y hasta la muerte de quienes lo consumen. De ahí en adelante, la película se convierte en una seguidilla de escabrosas persecuciones en medio del juego del gato y el ratón, con un hombre que no sólo busca hacer justicia sino que además salir vivo de ahí para volver con su familia.

En el fondo, "Atmósfera 0" es un western ambientado en el espacio. Los duelos de O'Neil con los sicarios enviados a terminar con su cruzada son los que llaman la atención porque, si bien las recreaciones en el espacio exterior no son de los mejor, sí cumplen con creces en cuanto a generar nervio y ansiedad. A eso contribuye la construcción de dos personajes muy fuertes, cada uno de ellos buscando prevalecer por sobre el otro con sus propias ideas, lo que transforma la película en una lucha de titanes, en un duelo que en algún momento, terminará enfrentando a estos dos antagonistas.

No es la mejor película sci fi de todos los tiempos, pero tiene la gran ventaja de estar muy bien dosificada, haciéndose hasta creíble en la mayor parte de sus pasajes, y en donde se nota la confiable mano artesana de Hyams para crear un buen y entretenido filme con muy pocos recursos.

Aquí el trailer.

8.- SUNSHINE (Danny Boyle, 2007)
Debe ser una de las películas más subvaloradas de este director inglés, al menos de su época post-Trainspotting. Mi compadre Rodrigo Muñóz Cazaux ya la había comentado así es que no vale la pena acotar mucho en cuanto a la trama: un grupo de científicos lidera una segunda misión al sol, luego de un primer intento que resultó en fracaso, con el propósito de explotar una bomba que reactive a la estrella y así, poder mantener la vida en la Tierra.

Plagada de imágenes que impactan por su belleza, logrando aquel efecto de hacernos sentir pequeños ante un universo que nos aplasta, los viajeros sospechan desde un comienzo que se trata de un viaje sin retorno aunque pugnan por convencerse de lo contrario. Plagada de observaciones tránsfugas acerca de la vida y la muerte, el elemento de quiebre, además de los disímiles caracteres de los mismos protagonistas, lo pone el hallazgo de la nave de la primera misión (he aquí otro ejemplo de las influencias de "Ikarie XB-1") y una avalancha de condimentos mesiánicos que calzan a la perfección con una trama que, aunque está a punto de hacerlo, no cae en el sopor de las observaciones extremadamente filosóficas, sino que mantiene el nervio entre estas apreciaciones y el suspenso necesario en la claustrofobia de una nave que se dirige a su desaparición segura. Una cinta notable y recomendable para todo fanático del sci-fi.

El trailer extendido, aquí.

9.- WALL-E (Andrew Stanton, 2008)
Que una película para niños sea prácticamente sin diálogos y que aún así, mantenga el interés absorto de la audiencia que aún tiene costras en las rodillas, ya es un logro que me permite colocar esta cinta en mi selección. Que además su protagonista (una caja con ojos como dice mi amigo Muñóz Cazaux) provoque empatía hasta del corazón más duro, es otro punto a favor. Que se trate de una historia que logra conmover nuestra alma ecológica (sin dejar de lado algunos guiños a "Silent Ruinning") es otro poroto que se anota esta notable cinta de la factoría Pixar, en torno a una historia muy sencilla pero entrañable: un pequeño robot de limpieza pasa 700 años recogiendo y ordenando desperdicios, aunque increíblemente sus básicos circuitos logran concretar algo parecido al aprendizaje. La llegada de una robot más avanzada, EVA, rompe la rutinaria vida del pequeño WALL-E que se embarca en una aventura espacial que nos deja momentos memorables como el viaje del autómata hacia la nodriza "Axioma" o la caminata que ambos sintéticos hacen fuera de la nave, momentos que se tornan entrañables a más no poder. Todo eso, condimentado con una de las críticas más directas y divertidas al sedentarismo del ser humano y su dependencia exacerbada de la tecnología.

Un must have en cualquier listado sci fi que se haga de ahora en adelante.

10.- MOON (Duncan Jones, 2009)
Uno de los últimos clásicos que he sumado a mi listado de las mejores "películas espaciales" es esta oscura cinta británica protagonizada por Sam Rockwell en el papel de un minero que trabaja solo explotando un yacimiento lunar. Está a punto de terminar su contrato y regresar a la Tierra cuando sufre un accidente. Al despertar, se encuentra con él mismo, pero en una versión tres años más joven, lo que desencadena una serie de acciones que lo llevarán a descubrir el secreto que oculta la base.

Soledad, decadencia, la abrumadora falta de comunicación y la inquietante voz de Kevin Spacey (superando por lejos el temor que me provocaba HAL 9000 en "2001") son parte de una aventura que enerva y provoca crisis de pánico y ataques de ansiedad en la medida en que los secretos que oculta la base son develados en una obra redonda y que merece una y otra revisión para descubrir cada una de sus exquisitas maravillas.

Les dejo el trailer por si lo quieren ver y se tienten a echarle una mirada a esta extraña y atípica cinta que además, cuenta con una banda sonora de thriller regalo del señor Clint Mansell.

Bueno, ya les dije que varias se me deben haber quedado afuera, pero vengan sus aportes para hacer una segunda parte de las mejores "películas espaciales" de la historia del cine.

8.03.2009

El Milagro de P. Tinto (1998)... Las exquisitas rarezas españolas atacan de nuevo...


A fines de los 90, una amiga se me acercó y me preguntó si había visto El Milagro de P. Tinto. Le dije que no tenía idea de qué diablos me estaba hablando. Sólo se limitó a responderme que tenía que verla. Sonrió y me dejó con la duda. Así es que me puse en campaña y me la conseguí. Y vaya qué sorpresa que me llevé.

No soy muy asiduo al cine español que gana Goyas o se pasea por la alfombra de la Academia. Me refiero a Almodóvar y otros de la misma calaña. Pueden tener mucho valor, pero ese tipo de pelis no me llega. Ni me hace cosquillas. En cambio cuando me encuentro con pequeños tesoros como El Milagro de P. Tinto, de verdad gozo a rabiar. Claro, primero porque es una película que se adecua más a mis gustos. Segundo, porque desborda energía, creatividad, vanguardia, diálogos entretenidos y bien construidos. Exuda personajes adorables y memorables. Tercero, sin muchos recursos pero mucho ingenio y talento, plantea una historia muy freak que, sin embargo, se hace tan querible como una fábula infantil. Y cuarto, porque simplmente hace reír con una facilidad envidiable.

Desde pequeño, P. Tinto (Luis Ciges) ha soñado con tener una familia numerosa. En el colegio conoce a una chica ciega llamada Olivia (Silvia Casanova) con la que termina casándose. Pero la inocencia de ambos y uno que otro mal entendido, no les han permitido tener hijos. Hasta ahí, todo más o menos normal. Viven en un casita solitaria en donde la única atracción es el paso del tren cada 25 años, mientras luchan por mantener viva la fábrica de obleas familiar (cuya única función es hacer hostias), cuyo cierre inminente está en ciernes. Es en eso que aparecen dos extraterrestres (Javier Aller y Emilio Gavira), cuya nave (un Fiat 600!) sufre un desperfecto y va a parara a la casa de los Tinto. Olivia adopta a los enanos alienígenas como a sus hijos y estos se dejan querer mientras intentan arreglar su nave, pero P. Tinto tiene una epifanía al ver un comercial en TV y envía una carta solicitando adoptar un niño africano. Es aquí donde la historia de los Tinto se une a la de Pancho José (Pablo Pinedo), un gigante un tanto autista que ha tenido una infancia terrible, marcada por la muerte de su madre aplastada por un container de queso de tetilla. Pancho José encuentra la carta por casualidad (aunque en esta peli NADA es casual) y va a parar a la casa de los Tinto, acmpañado por una maleta y un bidón de gas. P. Tinto lo acoge como a su verdadero hijo, mientras contrata a Usillos (Janfri Topera) para que construya una habitación para el nuevo miembro de la familia. El problema es que Usillos, a parte de ser un maestro chasquilla ultranacionalista, es también un fanático de la ufología y comienza a espiar a Pancho José, convencido que éste es extraterrestre... Y esto es sólo el comienzo...

Los hermanos Fesser, Javier y Guillermo, ya habían sorprendido con sus cortometrajes antes de lanzarse en esta aventura de largo aliento, más que lograda desde mi humilde punto de vista. Además de un trabajo fotográfico impecable, el uso de intersantes tiros de cámara, la presentación de personajes adorables (en especial el genial Usillos) y las elegantes parodias al cine sci fi gringo, la gracia mayor de El Milagro de P. Tinto es construir una historia redonda, muy simple en el fondo, pero llena de superficiales complejidades que desde el primer momento, atraen la atención del público. Se trata de un producto completo en forma y contenido, aunque quizás sólo del gusto de cierto público más dispuesto a recibir una historia desfachatada en muchos momentos, con bastantes toques de humor y surrealismo, que usa delicadamente los efectos especiales y que no desea para nada congraciarse con el espectador que gusta de la simpleza estúpida del mainstream gringo... Sin ofender... Recuerden que también gusto de ese cine en algunos momentos, jejejejeje...

En fin, El Milagro de P. Tinto es una obra sumamente interesante, poderosa visualmente, llena de detalles asombrosos, muy divertida y recomendable para todos aquellos que buscan ver algo diferente de vez en cuando. Una propuesta arriesgada, pero muy atractiva que de seguro, muchos de ustedes van a disfrutar... Ojo, que de repente la pueden encontrar en el I-Sat (como siempre, a eso de las 3 de la mañana) y anda dando vueltas por algunos vidoeclubes... Por último, Javier Fesser este año estrenó su más reciente obra, después de la maravillosa Cándida. Se trata de Camino. Les dejo el trailer de P.Tinto y el de Camino para picarles el bichito por este interesantísimo director y guionista español que, de verdad, se las trae...

LA PELICULA
El Milagro de P. Tinto
1998
109 minutos
Dirigió Javier Fesser
Escribieron Javier y Guillermo Fesser
Produjeron Sogetel y Películas Pendelton
Fotografía de Javier Aguirresarobe
Editó Guillermo Represa
Música de Suso Saíz
Actuaron Luis Ciges, Silvia Casanova, Pablo Pinedo, Javier Aller, Emilio Gaviera, Janfri Topera, Germán Montaner, Carlos Soto y varios extras que igual hicieron bien la pega...

7.03.2009

Transformers: La Venganza de los Caídos (2009)... El nuevo reino de los efectos especiales...

De partida, no le tenía mucha fe a esta peli. Si bien la primera entrega del año 2007 me resultó tragable y hasta agradable, lo cierto es que comentarios previos al estreno y los mismos trailers exhibidos de manera repetitiva y casi hipnótica me predispusieron a enfrentarme a una película que estaría llena de los más modernos efectos especiales y sin mucho contenido.

Me equivoqué. Transformers 2 no éstá llena de efectos especiales, está saturada de ellos. Y no tiene poco contenido, la verdad es que no tiene ninguno. Es sorprendente saber que Michael Bay, su director, tomó la historia escrita por tres bellacos que, la verdad, no alcanzan para uno. Se trata de un guión tan incocente y sencillo que linda con la estupidez, entre explicaciones sumamente absurdas y chistes un tanto subidos de tono, con un desenlace a lo menos obvio y personajes que no alcanzan si no a ser carticaturas entre robots generados por computadora y secuencias de acción extensas y aburridas.

Una de las gracias de Transformers 1 era la endeble aunque justificada búsqueda del joven Sam Witwicky (Shia LeBeouf) de su personalidad, de afirmarse en el paso de la adolescencia a la juventud y encontrarse repentinamente en medio de una guerra intergaláctica, como único medio y llave para resolver el entuerto. En esta ocasión, aquel heroísmo forzado se vuelve a repetir (era qué no), otra vez en compañía de su polola Mikaela (la regia pero inexpresiva Megan Fox) cuando encuentra entre su ropa un trozo del Cubo que da vida a cualquier objeto electrónico, convirtiéndolo en un Transformer. Ahora, se trata simplemente del regreso de Fallen (voz de Tony Todd), quien en un comienzo busca esta pieza, pero que después devía su atención hacia el hallazgo de una poderosa arma de destrucción total, cuyo mapa se halla en la mente de Sam luego de haber tocado la astilla del Cubo. Así, Autobots y Decepticons se ensalzan nuevamente en una lucha sin cuartel por encontrar esta arma, recorriendo no sólo Gringolandia si no que también Francia y Egipto, en donde se produce la latera batalla final.

Se repiten algunos personajes de la primera entrega, como Lennox (Josh Duhamel) y los padres de Sam (Kevin Dunn y Julie White), quienes protagonizan algunas de las secuencias realmente divertidas de la película. Pero al final todos parecen desechables, incluso la estupenda Megan Fox que parece estar de adorno y siempre posando como para calendario, bajo la atenta mirada de Bay que cuida hasta el más mínimo detalle de foto al momento de ponerla en pantalla, tratando de convertirla en un producto sexy, pero despreocupándose completamente de su actuación porque, digámoslo, la chica tiene menos carácter que Optimus Prime (voz de Peter Cullen) y el odioso Megatron (voz de Hugo Weaving), los eternos enemigos que llegan a ser insufribles de tan bueno-bueno que es uno y malo-malo que es el otro... Ok, se trata de una película destinada a público infantil y adolescente, pero que no por eso es menos pensante y precisamente ahí radica el error de Transformers 2, en creer que el público es estúpido...

A lo mejor lo es. En un par de semanas la cinta ha recaudado más de 400 millones de dólares. Me imagino que se debe al ansia irrefrenable de las nuevas generaciones de ver la pantalla grande llena de efectos especiales que, en lo personales, me provocaron mareos y náuseas. Quizás estoy enchapado a la antigua, pero la verdad es que me resulta preocupante que tipos como Michael Bay, que si bien ha realizado películas de acción relativamente dignas, intente tapar un guión horroroso con toda la maquinaria tecnólogica que está a su alcance y que puede pagar sacándole plata al "Midas" Jerry Bruckheimer de los bolsillos. Y cómo lo que parece interesarles es superar constantemente la barrera de lo increíble en materia de generar imágenes por computador, la verdad les interesa un carajo armar una historia coherente y digna si el espectador bobalicón promedio asistirá en masa a las salas de cinea ser testigo de un desperdicio mundial de dinero y codiciosas intenciones.

Bien, si les gustan los efectos especiales hasta que las pupilas se les pongan cuadradas, Transformers 2 es su tipo de película. Si no, evítense perder dos horas de sus vidas en el cine. Si quieren ver a una mina rica sucia, bronceada y transpirada, por supuesto que gozarán con esta peli. Si para usted un buen film va más allá de ver cada tres minutos un par de pechugas adorables y un trasero nice, no le recomiendo este bodrio de 200 millones de dólares que al parecer, está destinado simplemente a la entretención más básica y sin sentido...

Antes de despedir esta nota, creo que válido acotar algo muy destacable: la edición de sonido de la peli es fantástica... De todas formas, hay que reconocer que entre tanta porquería, hay algo que reconocerle a este espantoso ejemplo de película...

LA PELICULA
Tranformers: La Venganza de los Caídos
(Transformers: The Revenge of the Fallen)
Dirigió Michael Bay
Produjeron Lorenzo Di Bonaventura, Ian Bryce, Tom De Santo y Don Murphy
Escribieron (?) Robert Orci, Alex Kurtzmann y Ehren Kruger
Fotografía de Ben Seresin
Editaron Roger Barton, Paul Rubell, Joe Negron y Thomas Muldoon
Música de Steve Jablonsky y Linkin Park
Actuaron Shia LeBeouf, Megan Fox, Josh Duhamel, Kevin Dunn, Tyrese Gibson, John Turturro, Ramón Rodríguez y Matthew Marsden, entre otros que no aportan nada a la trama. Voces de Peter Cullen, Hugo Weaving, Tony Todd, Jess Harnell, Robert Foxworth, Charlie Adler y Frank Welker, entre otros que si hicieron una pega decente...

6.14.2009

La Nave de la Muerte (1997)... Buena, pero nunca tanto...


Con el tiempo, uno se va poniendo más mañoso y exigente con las películas. Tantas horas sentado en el cine o frente al estreno en DVD, dan más herramientas críticas, de análisis y por último, simplemente de gusto, si uno tiene más de dos dedos de frente y también pone un poquito de su parte, dejando de ser un espectador pasivo que babea, ríe y se sorprende sólo cuando se trata de humor sucio y coprolálico, mujeres con las pechugas al aire y andanadas de supérfluos efectos especiales.

Claro que esos son elementos que tienen que estar en una que otra película. No hay duda. Pero el asunto es saber usarlos. Y, por lo menos en lo que a efectos visuales se refiere, me parece que La Nave de la Muerte u Horizonte Final, cumple con aquella misión, aunque el producto final es un tanto defectuoso, pero no por ello intragable.

Parto con esta aseveración porque a pesar de ser una película de ciencia ficción y horror, el director Paul W.S. Anderson (responsable de la mediocre trilogía Resident Evil y que rechazó dirigir X-Men por hacerse cargo de esta cinta) aún sabía en aquella época, manejarse con escaso presupuesto y en torno a una docena de actores, escenarios tenebrosos, una que otra explosión y contadas tomas del espacio exterior, siendo capaz de construir con esos elementos una trama creíble, muy tétrica por momentos y hasta provoca un par de correctos sobresaltos. Y todo eso, sin abusar de la tecnología para crear monumentales bodrios que intentan resolver severas carencias en el guión con espectaculares secuencias creadas en computador. Claro, la película costó 60 millones de dólares, pero para qué estamos con cosas: esa cifra, en Gringolandia, es un chiste para una película de ciencia ficción...

Para los que no la han visto, la historia es esta: En el año 2040, el doctor William Weir (Sam Neill) crea una nave llamada Event Horizon (nombre de un fenómeno espacio temporal que debería darse en el límite de los hoyos negros y en donde el tiempo parece detenerse infinitamente). Esta máquina es capaz de viajar de un punto a otro del espacio en un santiamén gracias a un complejo engranaje que provoca la antimateria necesaria para conseguir una especie de salto espacio temporal. La nave parte a Neptuno, desde cuya órbita realizará un viaje de prueba, pero simplemente desaparece sin dejar rastro. Siete años después, la Event Horizon envía una señal de auxilio. Ha regresado al mismo punto desde donde desapareció. Los tripulantes de la nave de rescate Lewis & Clarke, comandados por el Capitán Miller (Laurence Fishburne) van de pasadita a buscar al doctor Weir y en seguida, parten a Neptuno para confirmar el estado de la Event Horizon y si es posible, asegurar su regreso a la Tierra.

Luego de un accidentado abordaje, los tripulantes de la Lewis & Clarke caen pronto en cuenta que algo anda muy mal y que es muy probable que la nave haya viajado no sólo en el tiempo y el espacio, si no que a otra dimensión de horrores inimaginables. Paralelamente, cada uno de los tripulantes comenzará a sufrir serios trastornos y a enfrentarse a sus propios miedos...

En base a esta sencilla sencilla idea, Anderson y compañía, contando con el apoyo y credibilidad de buenos actores, construyen una historia que se hace atrapante la mayor parte del tiempo, a pesar de algunos momentos débiles y bostezables. Claro, porque algunas de las tramas secundarias no son tan potentes como para encajar con la horrorosa historia principal presentada, ni con los espantosos escenarios de la Event Horizon que poco a poco, agarra protagonismo y una detestable personalidad. Y es por ahí que algo falla en esta cinta que, si bien es inferior en calidad a otras similares, aún así logra entretener por un buen rato.

Ojo con el reparto, que cuenta con nombres bastante conocidos. También con la banda sonora, encabezada por Prodigy y Orbital. Ojo también con las secuencias que se desarrollan en la sala de comando en torno al visionado de algunos asquerosos videos y en la enfermería. Con algunos guiños en forma y contenido a Solaris, Alien, 2001, Esfera y Hellraiser, La Nave de la Muerte es un híbrido interesante y degustable por cualquier fanático del sci fi y del terror, siempre y cuando no se le exija demasiado...

LA PELICULA
La Nave de la Muerte
(Event Horizon)
1997
97 minutos
Dirigió Paul W.S. Anderson
Escribió Philip Eisner
Produjeron Jeremy Bolt, Lawrence Gordon y Lloyd Levin
Fotografía de Adrian Biddle
Editó Martin Hunter
Música de Michael Kamen
Actuaron Sam Neill, Laurence Fishburne, Kathleen Quinlan, Joely Richardson, Richard T. Jones, Jason Isaacs, Sean Pertwee, Jack Noseworthy y un montón de extras cubiertos en llagas y sangre...

6.07.2009

A MÉLIÈS CON CARIÑO: Alerta Solar

Thriller de aventuras Sci-Fi con contenido.

Título original: Sunshine
Dirigida por Danny Boyle
Escrita por Alex Garland
Reparto: Un par de giles que acompañan a la ultra bella y talentosa Rose Byrne

Aprovechando que hace unos pocos meses Danny Boyle se llevó al tío Oscar a su casa por Slumdog Millionare, voy a revisar su película previa que pasó por las carteleras sin hacer mucha bulla a pesar de tener muy buenas razones para ser catalogada como una pelicula notable. Lo que pasa es lo siguiente, nosotros estamos acostumbrados a las películas en las que los super yankis salvan al mundo de alguna catastrofe apocalíptica y ahí hay una gran demostración de patriotismo, despliegue de pirotecnia visual y proselitismo norteamericano. Es usual en el cine actual y lo sabemos, aunque a veces latea y a esta película, esa mala fama le pasó la cuenta, aunque es muy distinta de los clichés del cine de Michal Bay (si es que eso puede ser llamado cine...) o de las películas ultra taquilleras.
Aunque si analizamos la trama nos damos cuenta que tiene todo para ser una más de esas películas de aventuras. El sol se está apagando y una misión internacional va hacia el astro rey para lanzarle una carga nuclear que en teoría reactivaría el sol y así salvar a la tierra del congelamiento. La gran diferencia es que la película toma la escala humana y no se centra en la aventura misma sino en la odiseá interna de cada uno de los miembros de la tripulación y eso, damas y caballeros, es un giro magistral en cuanto a otras películas con temas similares y de consumo desechable, recordando en muchas partes a la siempre célebre 2001, Odisea en el Espacio de Stanley Kubrick, pero no cayendo en el manierismo de plagiar groseramente a al película antes mencionada sino que manteniendo una identidad potente. Sunshine, es una película acerca de un puñado de hombres que tienen en sus manos la responsabilidad de salvar a todala humanidad y como lidian con eso, por supuesto que tal presión es mucha sobre todo sabiendo que la misión anterior falló y se perdió contacto con ellos, es así como la película devela las debilidades y temores humanos, así como las obsesiones y las ansias de poder que hay en todo equipo.
Además que el reparto de actores, que no son tan grandes estrellas pero, que si saben actuar, están bien dirigidos y es aquí donde se nota la mano de un director talentoso e innovador, que no solo sabe sacarle el jugo a sus actores en las escenas de acción y de suspenso que están muy bien construídas y dosificadas a lo largo del metraje. Sino que además logra darles porfundidad humana a una película coral en que hay muchos personajes con alto grado de protagonismo (ya que son los únicos personajes que salen en pantalla) y en donde todos tienen algo relevante que decir.
La ciencia ficción siempre se ha caracterizado por desnudar la sociedad actual y sus falencias a través de una extraólación fantástica de la actualidad, en este caso la contingencia es cumplir con una misión que de fallar aniquilaría a todos los seres vivos del mundo, que mejor caldo de cultivo para desnudar la sociedad actual?. Ya en su película anterior, 28 días después, la película de zombies que no tiene zombies sino seres enrabiados... Boyle ya había puesto a sus personajes en una situación límite, al borde de la extinción de la raza humana, ahora hace lo mismo qpero los saca de su casa y los lanza en medio de la nada, directos al sol. Se repite un regalón de Boyle como es Cillian Murphy (28 días después) también esta la excelsa y bella heroína tragica de Rose Byrne (Troya, 28 semanas después, María Antonieta y la reciente Cuenta Regresiva...parece que se nota muchoq ue me gusta ella?), Michelle Yeoh (El Tigre y el Dragón) que por fin sale sin repartir patadas y eso es ya un punto a favor, no es que Michelle Yeoh me desagrade como cultora del cine de artes marciales, sino que siempre es bueno ver a alguien en otras facetas y ademàs, haciéndolo muy bien. Es resto del reparto es un sólido ramillete de personajes que se lucen.
Pero quienes crean que esta es una película sesuda y que tiene menos acción que pelicula existencialista chilena, se equivocan, de hecho hay acción, de la buena, muy atractiva a los ojos y oídos, hay suspenso, muy bien entramado, hay muy buenos efectos especiales, hay situaciones dramáticas, hay giros de tuerca, hay sobresaltos, hay drama, algo de romance...de todo. Es una película balanceada que los tendrá atentos y metidos desde el primer al último minuto y que no desvía su intención humana a pesar de tener toda la pirotecnica visual necesaria y posible.
Raya para la suma; una gran película de ciencia ficción que muestra la mano de un director talentoso y con un guión de lujo.
La pueden encontrar en todo video club que se precie de tal y también anda dando vueltas por el cable.