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10.26.2009

Star Trek: The Motion Picture (1979) vs. Star Trek (2009)... El Eterno Retorno...

Es raro el efecto de Star Trek o Viaje a las Estrellas, como es conocida en estos reductos. Se trató originalmente de una serie que tuvo tres escasas temporadas en TV a fines de los 60 y que sólo gracias a su reposición en horarios muertos, logró concitar una tremenda cantidad de adeptos que, en gran medida, son los responsables del salto de la serie a la pantalla grande, a fines de los 70. Un camino que tuvo no pocos obstáculos, pero que logró llegar a buen puerto para convertirse en una de las sagas más exitosas de la historia de cine.

Pero esto también se debe, por otra parte, al talento de creador de Star Trek, Gene Rodenberry quien, en pocas líneas y pocos personajes principales, logró gestar toda una mitología. Después de un capítulo piloto en donde la mayor parte del elenco fue reemplazado, por fin en 1966 la serie vio la luz con los viajes de la nave Entreprise, cuya misión era llegar donde nadie había ido antes, en un mundo futurista regido por la Federación, formada por diversas culturas y razas alineadas, y los no alineados, entre los que destacab klingons y romulanos. La tripulación de la nave estaba formada por el Capitán James Tiberius Kirk (William Shatner), siempre intrépido, impusivo, rebelde y espontáneo; , el Comandante Spock (Leonard Nimoy) de origen vulcano, raza que se caracteriza por su estricta lógica; el doctor Leonard "Bones" McCoy (DeForest Kelley), la contraparte más racional y hasta amargada de Kirk; la Teniente Nyota Uhura (Nichelle Nichols); el Teniente Hikaru Sulu (George Takei); el Navegante Pavel Chekov (Walter Koenig) y el ingeniero Montgomery Scott (James Doohan). En torno a estos personajes, sus fortalezas y debilidades, códigos de honor y una que otra moraleja, se desarrollaron los 80 capítulos de la serie original, en la que Rodenberry corrió riesgos, basándose en su visión del futuro sin discriminación ni divisiones y en la que por lo tanto, incluso extraterrestres, afroamericanos y... ¡soviéticos!, podían compartir la cabina de una nave en total armonía. Porque para Rodenberry, los vicios y las virtudes, el bien y el aml, estaban en el corazón de sus protagonistas o antagonistas, como demostró se demostró tantas veces en diversos capítulos de la serie, en especial aquellos que tenían que ver con la venganza...

Pero luego de su cancelación, el público quería más. Mucho más. Es por eso que viendo un mercado posible bastante atractivo y luego del éxito de cintas de sci fi como Star Wars, Encuentros Cercanos del Tercer Tipo y 2001, es que la Paramount se puso en campaña para llevar el proyecto a la pantalla grande, aunque en reiteradas ocasiones anteriores, había tratado de hacerlo, sin llegar a puerto. Entre otros, se había dejado fuera guiones como el del capítulo doble In Thy Image (que no deja de tener relación con el guión que finalmente se vio en el cine) y una historia de Harlan Ellison titulada The Planet of Titans y en la que una raza de lagartos inteligentes viaja al pasado para cambiar la historia de la Tierra y convertirse en la raza superior. Ni lo uno ni lo otro.

Lo que al final se llevó a la pantalla grande fue una historia que puso a los personajes principales de la serie de TV con uno años más en el cuerpo. Kirk ya es almirante, aunque la mayoría de sus compañeros se siguen desempeñando en el Enterprise. El asunto es que en medio de este equilibrio, aparece una enorme masa de materia que se dirige a la Tierra, destruyendo todo a su paso. Es aquí cuando Kirk, que ya está en disputas con el Capitán Dekker (Stephen Collins) que se siente pasado a llevar por la presencia del legendario personaje de la Flota, toma las riendas y encamina al Enterprise al encuentro con esta nueva amenaza en lo que representa el reencuentro de todo el equipo original.

La peli fue dirigida por el premiado Robert Wise, un tipo talentoso y que no temía enfrentar desafíos. Se nota el pulso y la mano firme que tiene al momento al momento de generar acción, suspenso y comedia, mezca un tanto difícil de lograr pero que es parte fundamental de Star Trek y las relaciones entre sus dispares protagonistas. Los FX estuvieron en manos de otro monstruo, Douglas Trumbull quien además se hizo acompañar por uno de los cerebros de Star Wars (John Dykstra) para lograr, en el poco tiempo que le dieron, secuencias de efectos especiales más que dignas y hasta sorprendentes. Si a eso sumamos la aparición de la bellísima Persis Khambatta en el rol de Ilya (eso es para placer mío no más), una historia sencilla pero bien construida, con correctas dosis de suspenso y acción, y a un reparto familiarizado con sus roles, amigos todos en una especie de reunión de ex-alumnos, tenemos un producto bien hechito, que dejó contentos a los fanáticos de la serie original y que sumó una nueva generación de adeptos que permitió no sólo la creación de cinco películas más, si no que el surgimiento de una nueva generación de series y spin offs (The Next Generation, Deep Space 9, Voyager, Enterprise...) y cuatro largos más ahora con la tripulación comandad por el Capitán Jean Luc Picard (Patrick Stewart). Y cuando ya todo parecía agotado, cuando hasta los mismos fanáticos ya no sabían cuál sería la nueva vuelta de tuerca, aparece el señorJ.J. Abrams con una propuesta arriesgada: una nueva entrega de Star Trek, pero esta vez a modo de precuela en la que descubriríamos cómo Kirk y Spock se conocen y cuál fue su primera misión.

La gracia de la labor de Abrams y de los guionistas Alex Kurtzmann y Robert Orci es que se mantuvieron bastante fieles a las características de los personajes originales. Así, concemos el conflicto interno de Spock, que es mitad humano y mitad vulcano, como también el comportamiento rebelde de Kirk, atribuido a la falta de una imagen paterna. Homenaje a parte merece la aparición del Capitán Pike (Bruce Greenwood), nombre del capitán del Enterprise en el capítulo piloto que nunca salió al aire y que estaba a cargo, en aquellos años, del actor Jeffrey Hunter. También se menciona el ejercicio del Kobayashi-Maru, uno de los hitos del Kirk adulto de la saga original por cómo fue capaz de superar una prueba de entrenamiento que se suponía, infalible. Aquí, se dan algunas pistas de cómo el apenas cadete, logró similar hazaña... Y bueno, suma y sigue con algunos guiños más a la serie y películas antecesoras, incluyendo el delicado y nostálgico toque de los uniformes. Pero Star Trek no se queda ahí.

Esta nueva entrega comienza con la aparición desde el futuro de una nave romulana comandada por Nero (Eric Bana). En los primeros minutos de la peli, se despacha a la nave USS Kelvin que alcanza a ser comandada por breves minutos, por Geroge Kirk (Chris Hemswoth), el padre de James Tiberius. 25 años después, Jim Kirk (Chris Pine) es un muchacho rebelde aunque muy inteligente que es convencido por el Capitán Pike de entrar a la flota. Aquí conocerá a los que serán los miembros de su tripulación: "Bones" McCoy (Karl Urban), Sulu (John Cho), Uhura (Zoe Saldaña) y Chekov (Anton Yelchin). Y también, por supuesto, se enfrentará a un joven Spock (Zachary Quinto) que será su contraparte y hasta su antagonista durante gran parte de la cinta, en parte, por la tosudez del vulcano al momento de hacer coincidir su lado lado humano, encarnado en su madre Amanda (Winona Ryder) con toda la educación, costumbres y cultura que ha recibido de Sarek (Ben Cross), su padre vulcano.

La dispar tripulación, bajo las órdenes de Pike, deberá acudir a un llamado de urgencia del planeta natal de Spock y es ahí donde se reencontrarán con Nero y descubrirán sus oscuros planes de venganza.

Este interferencia en la línea de tiempo que los fanáticos conocían, abre las puertas para algunos cambios revitalizantes en la saga, pero también posibilitan mantener una historia fiel al carácter de cada personaje. No es fácil tomar una historia que los fanáticos manejan al revés y al derecho, pero en este caso, la prueba es superada por Abrams y su grupete con bastante dignidad en una peli que maneja con efectividad la acción, el humor y la emoción... todo muy gringo, eso sí (algunas dosis de heroísmo demasiado empalagosas), pero con más aciertos que errores. Eso, sin contar con el uso de efectos de sonido de la serie original y bastante mesura en el uso de efectos especiales, lo que a estas alturas se agradece bastante.

En suma, una entretenida película de sci fi que rinde homenaje a sus antecesoras con sencilles, pero que al mismo tiempo, abre las puertas de par en par para una saga que, a simple vista, podría tener mucho que entregar y qué decir y que respetando fielmente lo ya sabido, dilucida y contribuye con la mitología inolvidable de Viaje a las Estrellas...

LAS PELICULAS
Viaje a las Estrellas: La Película
(Star Trek: The Motion Picture)
1979
136 minutos
Dirigió Robert Wise
Produjeron Gene Rodenberry y Jon Zovill
Escribieron Harold Livingston y Gene Rodenberry basado en el capítulo doble de la serie "In Thy Image" de Alan Dean Foster
Fotografía de Richard H. Kline
Editó Todd C. Ramsey
Música de Jerry Goldsmith
Actuaron William Shatner, Leonard Nimoy, DeForest Kelley, James Doohan, Walter Koenig, Nichelle Nichols, George Takei, Stephen Collins, Persis Khambatta, Majel Barrett, Grace Lee Whithney, Mark Lenard y un montón de extras con trajes apretados...

Viaje a las Estrellas
(Star Trek)
2009
127 minutos
Dirigió J.J. Abrams
Produjeron J.J. Abrams y Damon Lindelof
Escribieron Robert Orci y Alex Kurtzmann
Fotografía de Daniel Mindel
Editaron Mary Jo Markey y Maryann Brandon
Música de Michael Giacchino
Actuaron Chris Pine, Zachary Quinto, Eric Bana, Karl Urban, Zoe Saldaña, Simon Pegg, John Cho, Anton Yelchin, Bruce Greenwood, Ben Cross, Wynona Rider, Clfton Collins Jr., Chris Hemsworth, Jennifer Morrison y otra vez, un montón de extras con trajes apretados, pero más modernos...

10.24.2009

GENERACION VHS: La Colina de los Ojos Malditos (1977)


Ni yo ni ninguno de mia amigos teníamos mucha idea de quién diablos era Wes Craven cuando arrendamos esta peli, para verla en casa de alguno del lote, una tarde de domingo. Claro, a mediados de los 80 recién su nombre comenzaba a sonar rimbombante después del estreno de Pesadilla (1984) y el nacimiento de una de las figuras icónicas del cine de terror, Freddy Kruger. Después vendrían una serie de filmes de irregular y discutible calidad, entre los que prefiero destacar como favoritos a La Serpiente y el Arcoiris (1988), la rarísima Shocker (1989), Wes Craven's New Nightmare (1994) y la primera Scream (1996) que en suma, no es más que una inteligente parodia-homenaje a todos los clichés del cine de terror gringo.

Antes de eso, no había hecho mucho más que algunas peliculitas muy clase Z y un par de cosas para televisión. Y es entre esas peliculitas Z que de repente, en VHS, encontramos La Colina de los Ojos Malditos, con el rostro freakiado de Michael Berryman en la portada. Y claro, eso fue suficiente para arriesgarse a verla.

A estas alturas, una peli como esta causaría risa (aunque no totalmente). Pero en aquellos años, uno se la sufría mucho. Impregnada de influencias (en especial de Texas Chainsaw Massacre), con un reparto clásico de pocos y desconocidos actores y con los elementos mínimos, Craven nos cuenta una historia sencilla: el viaje de una típica familia gringa en busca de una mina de oro en medio del desierto, mismo lugar que por décadas ha sido usado para pruebas nucleares. Con eso ya basta para justificar el viaje de los variopintos personajes de esta familia que se queda estancada en medio del desierto, rodeada, acosada y atacada por una familia de salvajes caníbales (que no deja de tener similitudes con los antropófagos de Sawney Beane). Y eso es todo. Lo demás, es la desesperación de los Carter, sus rencillas internas, el miedo a los desconocido, persecuciones, momentos de quieta y ennervante observación, algunos chorros de sangre, todo en dosis bastante irregulares. Lo digo, porque la peli parte bastante bien, va al grano de inmediato. Nos presenta en 10 minutos a los personajes, los lleva de inmediato al desierto y nos planta una secuencia nocturna de temer. de ahí en adelante, sólo momentos, algunas pasadas de suspenso y nada más, hasta el desenlace que, de verdad, resulta de lo mejor de la peli.

De todas maneras, lo destacable es el tremendo talento de Craven como artesano. Se nota el pulso, el empeño, las ganas de hacer una buena película de terror que si bien no resulta totalmente, se sostiene con dignidad y hasta sirve como manual para todos los que después de Craven, se dedicaron al género en Estados Unidos y otras partes del mundo. Demás está decir que hace veinticinco años, la encontré pulenta. Ahora, claro está, ha perdido algo de su gracia, pero eso no le resta sus méritos originales: la prueba de fuego de We Craven, una correcta puesta en escena, el nervio y es suspenso que, resultando o no, recorre toda la peli y por sobre todo, la utilización del desierto como excéntrico escenario para une peli de terror y más encima, de día. Dato no menor que sirve para justificar, en parte, los baches de la peli. De todas formas, la mejor de toda la saga que incluye dos secuelas malísimas, un par de remakes que alguna gracia tienen y hasta una novela gráfica.

Pero lo más inolvidable, es la cara de loco desquiciado de Michael Berryman. Un deleite. Otro de los tantos actores que en tantas pelis aparecieron quizás sólo por su rostro freak (algo parecido a lo que ocurre con Karel Stuycken y otros)... Aquí en La Colina... se lleva todos los aplausos en sus cortas pero estrambóticas apariciones...

LA PELICULA
La Colina de los Ojos Malditos
(The Hills Have Eyes)
1977
89 minutos
Dirigió, escribió y editó Wes Craven
Produjo Pete Locke
Fotografía de Eric Saarinen
Música de Don Peake
Actuaron Russ Grieve, Susan Lanier, Martin Speer, Dee Wallace-Stone, Robert Houston, John Steadman, James Withworth, Virginia Vincent, Lance Gordon, Michael Berryman, Janus Blythe, Cordy Clark, Brenda Marinoff, Pete Locke y... eso sería, ahí están todos...

10.07.2009

GENERACION VHS: Despedida de Soltero (1984)


Inauguramos nueva sección, esta vez, dedicada a recordar todos esos grandes clásicos, esas películas inolvidables que en nuestra infancia, adolescencia y parte de nuestra juventud, arrendamos en el videoclub de moda, ese que el domingo concentraba a la crema y nata del barrio en torno al arriendo de cintas VHS, o aquel videoclub de la esquina que recibía los estrenos con meses de retraso, que vendía copias de sus cintas y cuya cartelera fuera era el erotismo de Playboy y Vivid.

Por supuesto, comienzo recordando un clásico de culto de los 80, no sólo por la película en sí, si no que también por marcar el inicio de la ascendente carrera de Mr. Tom Hanks, a pesar de no ser su primera película. Despedida de Soltero debe ser una de las películas más arrendadas de aquella época, me parece que por su humor soez, disparatadas situaciones, una que otra mina rica en pantalla, drogas expuestas sin ningún recato y la esperanza de cerrar el ciclo de la soltería de manera monumental.

La historia es sencilla: Rick Glassko (Tom Hanks, de 28 años en aquella añorada época) se va a casar. Sus amigotes le planifican una senda despedida de soltero en la habitación de un lujoso hotel. Glassko manipula la verdad frente a su novia Debbie (la regia Tawny Kitaen) para que ésta no se pase rollos, pero es peor. La fiestoca se desarrolla de todas maneras, con más tropiezos que bendiciones, mientras Debbie y sus amiguis buscan por todos los medios desenmascarar la farsa de Rick y descubrirlo con las manos en la masa.

Nada complicado. Una sencillez abismante. Quizás ahí radica la gracia de Despedida de Soltero. Nada de vueltas de tueca rebuscadas ni disfrazarse de película inteligente. Y eso es lo que permite al espectador ser testigo de a lo menos, un par de secuencias desternillantes: el burro jalando coca en medio de la fiesta y la divertida aparición de Nick The Dick (alfo así como Nico el Pico) entre Debbie y sus amigas en un club nocturno.

A esas aturas, nadie podía siquiera imaginar que Hanks se convertiría en un actor de carácter, premiado con dos Oscar, productor y director de películas y series de TV, un tipo respetado y que ahora cobra 50 millones de dólares por película, todo un ícono pop. De hecho, si no hubiese sido por que a poco de empezar el rodaje, se cambió parte del elenco, es muy probable que Hanks hubiese tenido que esperar unos años para levantar su carrera. Entre otros, Paul Raiser hacía el rol de Glassko y Kelly McGillis el de Debbie. Además, Hanks no fue la primera opción para el rol, si no que primero se sondeó a otros actores desconocidos, que recién hacian sus primeras armas en la gran pantalla (anoten!): Jim Carrey, Tim Robbins y Howie Mandel.

Sé que muchos de mi generación recuerdan con harto cariño y una sonrisa este film, uno de esos grandes estrenos en VHS, una película sin mayores pretensiones, sencilla en todas sus líneas, pero efectiva. No por nada recuadó diez veces más de su costo original sólo en Gringolandia. Y además, significó el puntapié inicial en la carrera de Mr. Hanks que ahora se puede dar el lujo de trabajar en la película que quiera, cobrar lo que quiera, producir y dirigir lo que quiera... y así...

Por último, hay que destacar también la pulenta banda sonora llena de éxitos y bandas top de la época: The Fleshtones, Oingo Boingo, Jools Holland, REM, Wang Chung, The Police, Darlene Love y Torch Song... Un manjar para los fanáticos de la música de la década.

A todo esto, salió una segunda parte el 2007. Prefiero no verla para no matar la magia de la primera, uno de los buenos recuerdos de mi pubertad...

LA PELICULA
Despedida de Soltero
(Bachelor Party)
1984
105 minutos
Dirigió Neal Israel
Produjeron Bob Israel, Ron Moler y Raju Patel
Escribieron Bob Isreal, Neal Israel y Pat Proft
Editó Tom Walls
Fotografía de Han Trussell
Música de Robert Folk
Actuaron Tom Hanks, Tawny Kitaen, Adrian Zmed (sí, el mismo de TJ Hooker), Robert Presscott, Wendy Jo Sperber, Deborah Harmon, George Grizzard, Michael Dudikoff, Gary Grossman, otros tantos secundarios más y el burro jalero...

8.03.2009

El Milagro de P. Tinto (1998)... Las exquisitas rarezas españolas atacan de nuevo...


A fines de los 90, una amiga se me acercó y me preguntó si había visto El Milagro de P. Tinto. Le dije que no tenía idea de qué diablos me estaba hablando. Sólo se limitó a responderme que tenía que verla. Sonrió y me dejó con la duda. Así es que me puse en campaña y me la conseguí. Y vaya qué sorpresa que me llevé.

No soy muy asiduo al cine español que gana Goyas o se pasea por la alfombra de la Academia. Me refiero a Almodóvar y otros de la misma calaña. Pueden tener mucho valor, pero ese tipo de pelis no me llega. Ni me hace cosquillas. En cambio cuando me encuentro con pequeños tesoros como El Milagro de P. Tinto, de verdad gozo a rabiar. Claro, primero porque es una película que se adecua más a mis gustos. Segundo, porque desborda energía, creatividad, vanguardia, diálogos entretenidos y bien construidos. Exuda personajes adorables y memorables. Tercero, sin muchos recursos pero mucho ingenio y talento, plantea una historia muy freak que, sin embargo, se hace tan querible como una fábula infantil. Y cuarto, porque simplmente hace reír con una facilidad envidiable.

Desde pequeño, P. Tinto (Luis Ciges) ha soñado con tener una familia numerosa. En el colegio conoce a una chica ciega llamada Olivia (Silvia Casanova) con la que termina casándose. Pero la inocencia de ambos y uno que otro mal entendido, no les han permitido tener hijos. Hasta ahí, todo más o menos normal. Viven en un casita solitaria en donde la única atracción es el paso del tren cada 25 años, mientras luchan por mantener viva la fábrica de obleas familiar (cuya única función es hacer hostias), cuyo cierre inminente está en ciernes. Es en eso que aparecen dos extraterrestres (Javier Aller y Emilio Gavira), cuya nave (un Fiat 600!) sufre un desperfecto y va a parara a la casa de los Tinto. Olivia adopta a los enanos alienígenas como a sus hijos y estos se dejan querer mientras intentan arreglar su nave, pero P. Tinto tiene una epifanía al ver un comercial en TV y envía una carta solicitando adoptar un niño africano. Es aquí donde la historia de los Tinto se une a la de Pancho José (Pablo Pinedo), un gigante un tanto autista que ha tenido una infancia terrible, marcada por la muerte de su madre aplastada por un container de queso de tetilla. Pancho José encuentra la carta por casualidad (aunque en esta peli NADA es casual) y va a parar a la casa de los Tinto, acmpañado por una maleta y un bidón de gas. P. Tinto lo acoge como a su verdadero hijo, mientras contrata a Usillos (Janfri Topera) para que construya una habitación para el nuevo miembro de la familia. El problema es que Usillos, a parte de ser un maestro chasquilla ultranacionalista, es también un fanático de la ufología y comienza a espiar a Pancho José, convencido que éste es extraterrestre... Y esto es sólo el comienzo...

Los hermanos Fesser, Javier y Guillermo, ya habían sorprendido con sus cortometrajes antes de lanzarse en esta aventura de largo aliento, más que lograda desde mi humilde punto de vista. Además de un trabajo fotográfico impecable, el uso de intersantes tiros de cámara, la presentación de personajes adorables (en especial el genial Usillos) y las elegantes parodias al cine sci fi gringo, la gracia mayor de El Milagro de P. Tinto es construir una historia redonda, muy simple en el fondo, pero llena de superficiales complejidades que desde el primer momento, atraen la atención del público. Se trata de un producto completo en forma y contenido, aunque quizás sólo del gusto de cierto público más dispuesto a recibir una historia desfachatada en muchos momentos, con bastantes toques de humor y surrealismo, que usa delicadamente los efectos especiales y que no desea para nada congraciarse con el espectador que gusta de la simpleza estúpida del mainstream gringo... Sin ofender... Recuerden que también gusto de ese cine en algunos momentos, jejejejeje...

En fin, El Milagro de P. Tinto es una obra sumamente interesante, poderosa visualmente, llena de detalles asombrosos, muy divertida y recomendable para todos aquellos que buscan ver algo diferente de vez en cuando. Una propuesta arriesgada, pero muy atractiva que de seguro, muchos de ustedes van a disfrutar... Ojo, que de repente la pueden encontrar en el I-Sat (como siempre, a eso de las 3 de la mañana) y anda dando vueltas por algunos vidoeclubes... Por último, Javier Fesser este año estrenó su más reciente obra, después de la maravillosa Cándida. Se trata de Camino. Les dejo el trailer de P.Tinto y el de Camino para picarles el bichito por este interesantísimo director y guionista español que, de verdad, se las trae...

LA PELICULA
El Milagro de P. Tinto
1998
109 minutos
Dirigió Javier Fesser
Escribieron Javier y Guillermo Fesser
Produjeron Sogetel y Películas Pendelton
Fotografía de Javier Aguirresarobe
Editó Guillermo Represa
Música de Suso Saíz
Actuaron Luis Ciges, Silvia Casanova, Pablo Pinedo, Javier Aller, Emilio Gaviera, Janfri Topera, Germán Montaner, Carlos Soto y varios extras que igual hicieron bien la pega...

7.23.2009

LAS PELICULAS QUE OLVIDAMOS: Andrei Rublev (1966)


Me costó decidirme no sólo por cuál película de Andrei Tarkovsky incluir primero en este blog, si no que también por empezar a hablar del mismo Tarkovsky, un tipo que a pesar de la censura soviética en tiempos de la Guerra Fría y de la falta de recursos para producir sus películas, se las arregló para crear algunas de las cintas más memorables de la historia del cine.

Su carrera la empezó con La Infancia de Iván (1962) que dejó la tendalá en Cannes y que lo puso bajo la férrea y tiránica mirada de las autoridades soviéticas que, en cierta forma, le hicieron la vida imposible desde ese entonces, cortándole fondos, obigando nuevos cortes más ad-hoc a lo que el Kremlin quería mostrar al resto del mundo. De hecho, Andrei Rublev, la cinta que nos convoca en esta ocasión, fue exhibida en Cannes el año 67, pero a la hora del níspero para que el jurado no pudiera verla y así, pasar inadvertida, aunque a pesar de estas medidas, la peli se ganó el Premio de Crítica ese año. Sólo el 71 tuvo distribución internacional después que el gobierno le metió mano y obligó una nueva edición, ganando otros tantos premios en varios festivales europeos.

Tarkovsky es un poeta de las imágenes, un simbolista etéreo que instauró escuela. Si se hace un listado de los mejores cineastas de todos los tiempos, de seguro Tarkovsky estaría siempre entre los primeros diez. Amigo de los planos secuencia de larga duración, de oscuros juegos fotográficos, de guiones enrollados y extremadamente cuidadoso al momento de hacer cada cuadro, sus obras resultan un deleite para el paladar cinéfilo de inicio a fin, tanto por el tratamiento visual como por la poética inherente a cada uno de sus diálogos, elementos que mantuvo con firmeza a lo largo de toda su obra en la que destacan JOYAS (sí, con mayúsculas) como Solaris (1972), Stalker (1979) y El Sacrificio (1986), estrenada el mismo año de su deceso.

En Andrei Rublev relata de forma bastante particular y personal, los momentos culminantes de la vida de este poco conocido monje-artista del siglo XIV. Desde su infancia hasta su muerte, Tarkovsky nos sumerge con mucho cuidado en la vida de este genio de los vitrales que recorrió gran parte de Rusia no sólo desarrollando su arte, si no que también compartiendo e incrementando sus conocimientos religiosos. Pero no es una biografía a secas. Tarkovsky rescata sólo los momentos más relevantes: la turbia relación con su maestro, su relación con la gente, su contribución a la decoración de la catedral de la Asunción y otros momentos más íntimos y místicos. Filmada en cuidadoso blanco y negro, el espectador se llevará una agradable sorpresa al momento de develar en color el trabajo vitralístico de Rublev...

A través de estos pasajes, conocemos a Rublev, su pasión, su trabajo, sus dudas. También conocemos el mundo oscurantista que lo rodea y el paisaje rural de todo un país. Las pinceladas de Tarkovsky son fuertes y a la vez tenues, y cada escena rodea a Rublev con misericordia u opresión de acuerdo a cada etapa de su vida, convirtiendo el metraje de la peli en una alucinante muestra de buen cine y envidiable tratamiento de la imagen, el tiempo y el espacio fílmico.

Un manjar. Lástima que no sea tan fácil de conseguir, pero vale la pena hacer el esfuerzo. Les dejo un pedacito de la peli aquí para que se tienten...

LA PELICULA
Andrei Rublev
(Андрей Рублёв)
1966
186 minutos (el corte original era de 205 minutos)
Dirigió Andrei Tarkovsky
Produjo Tamara Ogorodnikova
Escribieron Andrei Tarkovsky y Andrei Konchalovsky
Fotografía de Vadim Yusov
Música de Svyatcheslav Ovchinnikov
Actuaron Anatoli Solonitsyn, Ivan Lapikov, Nikolai Grinko, Irma Rausch, Nikolai Burlyayev y un montón de extras rusos...

7.20.2009

TARDES EN EL REX: El Regreso de los Muertos Vivientes (1985)


"Al parecer, duele mucho estar muerto..."

Cuando quisimos ir a ver esta peli a los cines de Chilefilms (léase Gran Vía y Colón), no nos dejaron entrar. Claro, se suponía que El Regreso de los Muertos Vivientes era muy gore y fuerte para un montón de pendejos que, por cierto, estábamos sedientos de películas pertenecientes a tan denostado género. Así que como en tantas otras ocasiones, tuvimos que esperar como seis meses para que llegara al Cine Rex.

Ya habíamos deglutido películas similares, partiendo por las obras primeras de Jackson y Raimi y otras tantas que andaban dando vueltas por ahí o que algún conocido traía de Santiago: mucho terror italiano y otras joyitas como El Vengador Tóxico (Kaufman y Herz, 1984) y por supuesto, un par de cosas de Hopper y Craven. Pero El Regreso... tiene sus gracias. Y muchas.

En primer lugar, la dirección y el guión están a cargo del, a estas alturas, "cult" Dan O'Bannon, el cerebro (como director y/o guionista y/o productor) detrás de Alien, Dark Star, Total Recall, The Resurrected, Lifeforce y parte de Heavy Metal. Un genio tan creativo como aberrante que de seguro será recordado por los fanáticos del cine más asiduos al género B, al Z y a las rarezas del Séptimo Arte. En esta ocasión, convierte La Noche de los Muertos Vivientes de George Romero en un hecho verídico a través del relato de un viejo encargado de farmacia de Louisville. Frank (James Karen) le asegura a su saltamontes Freddy (Thom Matthews) que la toxina Trioxin existe, que fue ocupada con nefastos resultados por el ejército y que en base a esos hechos es que Romero hizo el film. Para demostrar que dice la verdad, lo lleva a la bodega de la farmacia donde hay algunos contenedores en cuyo interior, vemos un par de muertos congelados. El problema es que para comprobar la resistencia de los tarros, Frank los golpea y libera la toxina que lo contamina a él y a Freddy y que se mezcla con la atmósfera hasta llegar a las nubes y volver a la tierra en forma de lluvia, reviviendo a todos los muertos del cementerio.

El sheriff del pueblo, la novia de Freddy, un lote de punketas y el encargado de la morgue serán los protagonistas de esta nueva paranoia en la que los muertos vivientes buscarán alimentarse de cerebro de los vivos, en medio de soberbias dosis de humor negro, la constante oscuridad de la ciudad asolada por hordas de zombies muy bien logrados y una notable agilidad en la edición y el guión. Nada que criticarle a los notables efectos especiales que logran convencer hasta al espectador más inmutable y que se despacha una secuencia de antología cuando los acosados vivos logran entrevistar a un muerto vivo luego de capturarlo. Memorable.

Una tremenda película B, imperdible por donde se la mire. Además, posee una genial banda sonora a cargo de algunos monstruos del punk como The Cramps, Damned y SSQ. Otra razón más para conseguirte esta joyita ochentera, un verdadero festín de sangre, tallas pesadas, pequeños homenajes a las grandes antecesoras del género y muchos, muchos muertos...
LA PELICULA
El Regreso de los Muertos Vivientes
(The Return of the Living Dead)
1985
91 minutos
Dirigió y escribió Dan O'Bannon (basado en una historia original de Rudy Ricci, John A. Russo y Russell Steiner)
Produjeron Tom Fox y Graham Henderson
Fotografía de Jules Brenner
Editó Robert Gordon
Música de Matt Clifford y Francis Haines
Actuaron Clu Gulagher, James Karen, Don Calfa, Thom Matthews, Miguel A. Nuñez Jr., Beverly Randolph, Jewel Shepard, John Philbin, Brian Peck, Linnea Quigley, John Venturini y un montín de zombies muy asquerosos...

7.04.2009

LAS PELICULAS QUE OLVIDAMOS: El Rey de Nueva York (1990)

Para muchos, puede que Woody Allen sea el cineasta neoyorkino por excelencia. Quizás lo es, pero del lado de Manhattan, porque Ferrara es el cineasta neoyorkino por excelencia, pero del lado del Bronx.

Ferrara se ha convertido en un director de culto con el paso de los años y a pesar de sus altibajos, la verdad es que sus obras mayores son tan contundentes que uno se olvida fácilmente de sus fiascos, que generalmente han sido aquellos en los que ha contado con más presupuesto. Cuando hace de las suyas junto a su equipo regular (donde destaca el guionista Nicholas St. John) y con pocos dólares en el bolsillo, es cuando Ferrara la rompe.

Para eso, tenemos como ejemplo la turbia The Driller Killer (1979), su debut como largometrajista. Más adaelante, asombraría al contado público que disfruta de sus obras con monumentos como Ms. 45 (1981), China Girl (1987), Bad Lieutenant (1992), The Funeral (1996), New Rose Hotel (1998) y Go Go Tales (2007), además de otras joyitas por ahí y un par de programas de televisión, incluso en colaboración con Michael Mann, siempre acopañado por algunos de sus actores fetiche (Christopher Walken, Willam Dafoe, Forest Withaker y Matthew Modine, entre otros) y tocando los temas con los que se siente más cómodo. la mafia, el juego, la venganza, el poder del dinero, la traición, la lealtad, la redención y la muerte.

El Rey de Nueva York es el mejor y más logrado ejemplo de lo que pasa por la mente de Ferrara. Hasta hoy, aún de culto y alabada por la crítica y el público que se enamoró del cine del viejo Abel. Aquí, nos encontramos con Frankie White (Christopher Walken en una performance memorable), un mafioso que viene saliendo de la cana para rehacer su vida, incluso con intenciones de dejar atrás su pasado delictual y dedicarse a la política. Entre reencuentros con sus compinches, abogados y media docena de amantes, el bueno de Frankie esboza un plan para acabar con la competencia, hacerse unos buenos morlacos y convertirse en un hombre de bien, aunque eso requiera cometer una serie de violentos y brutales crímenes, al mismo tiempo que dos policías a los que les gusta jugar fuera de la ley (David Caruso y Wesley Snipes), le siguen muy de cerca cada paso.

No voy a ahondar más en la trama que, por supuesto, es más oscuro y turbia que la mente retorcida de Spiniak. Se trata de un film atrapante, muy cercano a los parámetros de los mejores films noir de la época dorada, con personajes brillantemente interpretados, entre otros, por Laurence Fishburne y Steve Buscemi. Una puesta en escena decadente que nos devela una ciudad tan grande como grotesca, siempre mal iluminada y en donde la traición está instalada en cada esquina. Walken se muestra perfecto como un mafioso que busca la redención de una manera bastante particular, pero redención al fin y al cabo, un camino del que conocemos el final desde los primeros minutos de la cinta, pero que esperamos ocurra algo que cambie el destino nefasto de un protagonista cruel, salvaje y calculador, pero aún así entrañable. Un film mayor que no hace concesiones con la pureza del alma ni con las buenas intenciones y que despliega una serie de personajes ambiguos, llenos de rabia y codicia, en medio de una atmósfera decadente y gélidamente infernal.

De verdad, una tremeda película que todo fanático del cine debe ver en algún momento de su vida. La obra cumbre de Abel Ferrara que lamentablemente, no es conocida por muchos. Por eso los invito a conseguírsela de alguna manera y disfrutar y sufrir de una de las mejores películas de mafia que puedan encontrar y por supuesto, de una de las mejores actuaciones del gran Christopher Walken que, en la secuencia final de El Rey de Nueva York, se luce al punto de sacar lágrimas... Un manjar...

LA PELICULA
El Rey de Nueva York
(King of New York)
1990
106 minutos
Dirigió Abel Ferrara
Produjeron Augusto Caminito y Mary Kane
Escribió Nicholas St. John
Fotografía de Bojan Bazelli
Editó Anthony Redman
Música de Joe Della
Actuaron (y cómo actuaron!) Christopher Walken, Victor Argo, Janet Julian, Laurence Fishburne, Steve Buscemi, David Caruso, Wesley Snipes, Paul Calderon, Harold Perrineau, Giancarlo Esposito, Theresa Randle, entre otros...

3.30.2009

El Quinto Infierno (2000)... o el síndrome de los hermanos gatillo loco...


Fue mi queridísimo amigo Pepe Ossandón quien me recomendó esta peli, hace varios años ya. Aquí en Chile, había pasado inadvertida. No es raro. Ni la crítica ni el público acompañaron esta interesante cinta de vigilantes, asesinos, venganza, tradición católica, reencuentros... En fin, por lo menos a su director parece haberle tincado el tema porque se rumorea que está preparando una secuela. Hay que ver qué pasa.

No hay mucha info de Duffy desperdigada en la red. Es músico más que cineasta. Por ahí hizo un documental, por allá algunas cosas para TV. Nada del otro mundo. Y sinceramente, El Quinto Infierno o The Boondock Saints (un título original mucho más acertado que esa incorrecta versión en español), a simple vista no tiene muchas gracias. Hay que verla con un poquito de calma, algo de humor y estar preparado para encontrar muchas referencias y similitudes con otros filmes de mafia y acción. En primera, un estilo un tanto tarantinesco para narrar la historia. Los saltos temporales contribuyen a involucrarse en la historia, mostrando dos principales líneas paralelas: por un lado, la trama de dos hermanos gemelos, Conner y Murphy McManus (Sean Patrick Flanery y Norman Reedus), de ascendencia irlandesa y católicos fervientes. Trabajan en un carnicería de Boston y a los pocos minutos sabemos que su madre fue salvajemente asesinada hace algunos años. Los muchachos son buena gente y muy amigueros. Es durante la realización del Día de San Patricio que junto a otro piño de borrachos irlandeses, descrestan a un par de prepotentes mafiosos rusos quienes poco más tarde, buscarán venganza. Pero van por lana y salen trasquilados y luego de una interesante secuencia de acción (que incluye el lanzamiento dea taza de baño desde un sexto piso, para aplastarle la cabeza a uno de los rusos), los hermanitos McManus se ven envueltos en una serie de hechos que los llevan a decidir tomar la justicia en sus propias manos.

La otra historia: Las brutales muertes de los mafiosos rusos comienzan a ser investigadas por el agente especial del FBI, Paul Smecker (Willem Dafoe), un tipo amanerado, muy inteligente y bastante sarcástico. Él, junto a la policía de Boston comenzarán la búsqueda de los asesinos de los rusos. Nuevos crímenes se suceden, todos ellos involucrando la muerte de delincuentes de diversa calaña. Así, Smecker y compañía deducen que nada es coincidencia si no que todas aquellas muertes corresponden a un mismo asesino.

Además, se suma la aparición de Papa Joe Yakavetta (Carlo Rota), el capo mafioso de la ciudad que también hará lo posible por dar con el paradero de los misteriosos y casuales justicieros.

A través de una estructura narrativa basada en el media res, Duffy alterna pequeños saltos en el tiempo para dar mayor efectividad a la acción. En medio, algunas secuencias de antología, como el carrete en el departamento de Roc (David Della Roco), el amigo fiel de los McManus, luego de una espectacular matanza en el interior de un hotel, y por supuesto, el tiroteo en el que se enfrentan a un temible exterminador. Nada más. Tienen que ver el resto.

Sin ser una película descoyante, cumple con el siempre necesario objetivo de entretener, de sostenerse por casi dos horas en base a personajes queribles, interesantes secuencias de acción, algunos estrereotipos que no encajan mucho con la historia, pero que de todas maneras funcionan y aportan. Nada mal para un debut de bajo presupuesto, que se la juega por el tema de la justicia fuera y hasta en contra del sistema, atreviéndose a opinar (aunque tenuemente) en torno a la posibilidad y facultad que todo ser humano podría tener, de tomar el toro por las astas y dejar de esperar que jueces y policías funcionen de una buena vez. Y ahí, tenemos para discutir hasta que nos de hipo...

Ah! Y además, para los más freaks, un dato. En un papel secundario, como un mafioso y italiano con aspecto de proxeneta, nuestro querido y recordado actor porno Ron Jeremy... Un rareza de aquellas para una película que, a estas alturas, tendría bien merecido el rótulo de "de culto"...

LA PELICULA
El Quinto Infierno
(The Boondock Saints)
2000
110 minutos
Dirigió y escribió Troy Duffy
Produjeron Elie Samaha, Lloyd Segan, Robert Fried y Chris Brinker
Fotografía de Adam Kane
Editó Bill DeRonde
Música de Jeff Dana
Actuaron Sean Patrick Flanery, Norman Reedus, Willem Dafoe, Carlo Rota, BIlly Connolly, David Della Roco, David Ferry, Brian Mahoney, Bob Marley, Ron Jeremy y caleta de locos con cara de irish men...

3.06.2008

CINEMA INFERNO: Currículum


¿Quién dijo que en Chile se hacían solo películas políticamente correctas?

Título Original:
Currículum
Año de Realización: 2006
Escrita por:
Ignacio Muñoz y Patricio Valladares
Dirigida por:
Patricio Valladares
Reparto:
Serge François, Carolina Aguilera, Fabian Padilla, Nelson Villagra y 3 cadáveres sanguinolentos.

Bueno, antes que todo, debo disculparme por mi desaparición desde inicios de Enero de esta pantalla, la razón es simple, me entró la flojera estival y fui consumido por los placeres más básicos, llámese no hacer nada y disfrutar de no hacer nada...pero como no hay mal que dure 100 años ni placer que dure más de un par de minutos; mis vacaciones se acabaron y ahora vuelvo a la tortura del mundo laboral y la horripilante carrera por el vil y asqueroso dinero.

Después de ver los notables post con que el jefecito está nutriendo este blog, pues no me queda otra que colocar algo de buen nivel, pero no pienso hacer una reseña del Ciudadano Kane o alguna otra joya, sino que me voy al extremo opuesto, la película chilena más oscura, vilipendiada, censurada, y a la ves una con la mayor cantidad de presencias en la web que existe. "Currículum".

Esta película nace el 2006 tras la inquietud de un joven realizador de Chillán que con sus compañeros de carrera deciden realizar un telefilme muy distinto al que les tocó hacer en el instituto donde estudiaban audiovisual, básicamente para satisfacer su ansia de hacer una película a su pinta. Así que con más ganas que presupuesto empezaron a crear una historia simple, atrapadora y extraña. La premisa; dos asesinos son contratados para hacer un "trabajito" y ambos llegan a un galpón abandonado donde hay una joven amarrada, golpeada y semidesnuda, ambos intentan quedarse con la pega y para eso comienzan a discutir acerca de quien es merecedor de este trabajo, echándose en la cara su horrendo currículum de torturas, asesinatos y crímenes de lesa humanidad. Una historia surreal, que roza con dolor la realidad de Chile, nombrando crímenes y asesinatos reales en medio de unos diálogos infectados con humor negro y una violencia implícita que asquea por lo cierto de lo que menciona.

Si bien oficialmente la película dice que fue realizada con un presupuesto de 15 millones de pesos, en realidad lo que se gastó fue mucho, pero mucho menos que eso, los 15 palos reflejan el valor del trabajo realizado, porque esta película debe ser una de las más baratas que se ha hecho en este país..incluyendo algunas escenas en Montreal! Quien se roba la película es su protagonista Serge François con un currículum más que envidiable y con una entrega por el personaje realmente sorprendente, Serge se convierte en El Italiano a tal nivel que ya no e sposible diferenciarlos. Tanto así que su performance lo convirtió en un personaje de comic y se prepara un largometraje con su historia.

La pregunta del millón es: ¿Por qué hablar de Currículum? Por los 4 días de rodaje que tomó, por lo desconocido de sus realizadores y de hecho..lo desconocida que es esta película. O quizás por el hecho de ser la película extranjera mejor evaluada por el público argentino en el Buenos Aires al Rojo Sangre de 2006, o por ser el único largometraje chileno en el Festival de Cine Digital de Viña del Mar 2007 en desmedro de trabajos mucho más premiados y publicitados? O quizás por haber sido rechazada por practicamente todas las cadenas de exhibidores cinematográficos del país por ser políticamente incorrecta, burlarse de todo, hablar de pedofilia, crímenes políticos, intereses corporativos y cuanta suciedad se amontona por debajo de la alfombra de esta economía neo liberal? A lo mejor conviene hablar de "Currículum" porque yo trabajé en ella..(jejeje, sorry, un poquito de nepotismo no le viene mal a nadie)

Bueno, esta película barata, extraña y en algunas partes difícil de digerir tiene méritos de sobra para ser comentada y vista, algo de eso vieron los distribuidores internacionales que ávidamente negociaron un contrato de distribución mundial y se embarcaron en el siguiente proyecto de Valladares poniendo un presupuesto mucho más generoso que el de esta película.

Del director, podría hablar horas, pero solo les voy a decir que es admirador de Jodorowsky, Noé, Lynch, Miike y Cronenberg y mucho de eso se nota en Currículum, incluso Angelo Badalamentti (si, le mismo que trabajó con David Lynch) llegó a decir que la película le parecía "very nice" y está dispuesto a musicalizar un siguiente trabajo de Valladares (claro..hay que pagarle lo que cobra) Es un joven humilde de Chillán que solo tiene una ambición, hacer las películas que le gustaría ver a él, y que las personas que vean su película la disfruten o la desprecien, pero que no queden indiferentes. Lo que son objetivos bastante loables, considerando que muchos realizadores nacionales desean primero ganar un fondo, luego ganar festivales, después, ser bien criticados y por último, que a la gente le guste. De algo estoy seguro, Valladares dará mucho que hablar en adelante, en especial con su segundo largometraje "Departyd" que promete ser la película más brutal hecha en Chile, y con el tiempo, "Currículum" se convertirá en una de esas raras piezas de culto, de esas joyitas que los cinéfilos y ñoños alrededor del mundo se vanaglorian de haber visto.

¿Dónde verla?, complicado, en Chile se ha exhibido solo 3 veces; una vez, más de la mitad de la gente se retiró a los primeros 5 minutos, la segunda vez algunas damas salieron con nauseas y la tercera..bueno, fue en Santiago Rojo Sangre y los espectadores la disfrutaron mucho. Hay copias piratas en Italia, Miami y Rumania y si tienen suerte, pueden revisar los cientos de articulos en internet o comprar la oscura banda sonora en tiendas de música alternativa o quizás esperar que algún distribuidor nacional olvide sus prejuicios y se atreva a mostrar "Currículum", tal como dice en su sitio web..la película que Chile no se atreve a mostrar.
Para los ojos golosos, el trailer