10.15.2008

Pudor (2007)… El cine español se puso latero…


Domingo por la tarde. Cindy y yo buscamos algo qué ver en medio de una marea de canales en el cable, todos con una programación más que mediocre. Nos encontramos de pronto en Cinemax con Pudor, una película española con muy buenas referencias y que Cindy había visto por pedazos unos días antes, así es que como estaba empezando, decidimos seguirle el hilo.

Voy a tratar de ser breve y conciso. Siento que en España al igual que en Argentina e incluso aquí en Chilito, existe la costumbre de aplaudir e inflar filmes que si bien son buenos y hasta interesantes, no aportan nada más que un buen rato de entretención o cebolla fina. Y eso fue lo que me pasó con Pudor que si bien engancha y cuenta con actuaciones notables (en especial de la pareja protagónica), no es más que otra película para pasar el rato, con ingredientes tomados de muchas cintas anteriores y con historias que no trascienden más allá de un rato después de terminados lo créditos y que ha sido demasiado inflada por la crítica y la prensa, en especial en su país de origen.

Varias historias se mezclan en la cinta, todas ellas relacionadas al temor que tenemos de contar ciertas cosas a nuestros amigos y familiares más cercanos, aquel pudor un tanto inexplicable que nos lleva a cortar la comunicación con el mundo exterior y guardarnos lo que realmente sentimos. Alfredo (Nacho Novo) se entera que tiene cáncer y que su tiempo de vida es limitado. Quizás por esta razón decide echarse una canita al aire y tirarle los corridos a su secretaria, Gloria (Carolina Román), mientras que Julia (Elvira Mínquez), su esposa, insatisfecha sexualmente y aburrida de su vida familiar, comienza a recibir mensajes subidos de tono de un admirador secreto. Por otra parte, la libido de su hija comienza a despertar, signada por la atracción que siente por una compañera de curso, mientras que el hijo menor asegura ver y conversar con fantasmas que deambulan por el barrio de clase media donde viven. Por último, el abuelo (Celso Bugallo) sufre la pérdida de su esposa (hecho con que comienza la película) y busca una nueva y quizás última oportunidad de disfrutar y rehacer su vida.

Con estos elementos, los hermanos Ulloa narran en forma bastante dispareja las historias que caminan paralelas y que se entrelazan en algunos momentos, dejando algunas lagunas en el espectador que sólo la tremenda capacidad actoral de sus protagonistas logra borrar. Digo dispareja, porque hay muchos cabos sueltos en cada una de las historias (a excepción de la narración de la pareja protagónica), situaciones que no resuelven completamente y cuyo origen también es débil y sin sentido. Que el niño vea fantasmas no tiene mayor ingerencia en la historia global, menos su inocente enamoramiento de la pequeña hija de una pareja de amigos de Alfredo y Julia. El despertar sexual de Marisa es igual que tantos otros cientos vistos y revistos en pantalla, mientras que la historia del abuelo se diluye en pocas escenas sin mucha profundidad y que no logran abarcar el inmenso y solitario mundo de un anciano que busca seguir con su vida, aunque ya tiene el tiempo en contra.

A eso, hay que sumar la estética a lo Amores Perros de la película: mucha cámara en mano, filtros, algunos colores recargados y musiquita instrumental medio ambient que no aportan nada a la historia. Es más, las mejores y más deliciosas escenas ocurren cuando los Ulloa se atreven a colocar la cámara sobre un trípode y hacer planos decentes, significantes y llenos de intención… Se le agradece al señor González Iñarritú su increíble aporte al cine latinoamericano, pero a decir verdad, ya estoy chato de los realizadores posteriores que han asumido la estética del mexicano casi como una forma dogmática de hacer cine. En serio, cabrea…

De todas maneras, a pesar de mis críticas y comentarios, debo reconocer que la cinta se sostiene y uno llega hasta a encariñarse con algunos de los personajes. Debo insistir en que el trabajo de todos los actores es sensacional y que sobre sus hombros reposa el valor de una película que no sorprende y que a pesar de sus buenas intenciones, no fue capaz de sacarse el pudor de encima.

LA PELICULA
Pudor
(Pudor)
2007
100 (?) minutos
Dirigieron David y Tristán Ulloa
Produjo José Antonio Félez
Guión de Tristán Ulloa, basado en la novela Abril Rojo de Santiago Roncagliolo
Editó Nacho Ruiz Capillas
Música de David Crespo
Fotografía de David Omedes
Actuaron Nacho Novo, Elvira Mínguez, Celso Bugallo, Joaquín Climent, Nuria González, Natalia Rodríguez, Carolina Román, Marcos Ruiz, Lorena Mateo, Manolo Solo, entre otros…

10.13.2008

Cuando Los Dinosaurios Gobernaban la Tierra VI


Marillion – Misplaced Childhood (1985)
Ok, este no es tan viejo como los que he comentado anteriormente, ni siquiera es setentero, pero corresponde a un época bastante significativa de la música en general y del progresivo en particular.

Los ingleses de Marillion se habían despachado dos discos notables en la primera mitad de los 80, convirtiéndose en parte del revival del rock progresivo de la época, género muy de capa caída luego que la misma pomposidad, pretensión y exceso de tecnicismo arruinara a las grandes bandas de la primera mitad de los 70, mismas que no tuvieron recambio en la segunda mitad y que quedaron en el pasado antes la arremetida por un lado, del contestatario punk y por otro lado de la groovy y comercial onda disco. Pero como todo en la vida es cíclico, en Europa no tardaron en aparecer bandas que retomaron la senda dejada por los muchachos de Yes, Pink Floyd, Genesis, ELP, Jethro, Camel, entre otras megabandas de los tiempos dorados del progresivo. Los 80 comenzaban y en cuanto a tecnología había nuevos sintetizadores de sonido que algo podían aportar a darle al progresivo un nuevo sonido, más fresco, quitándole algo de la complejidad pretensiosa que en parte, lo había matado cinco años atrás. Una serie de bandas surge principalmente en Inglaterra y Estados Unidos, la mayor parte de ellas cargadas con un sonido más alegre, positivo, con algunos singles pegajosos que atraparan a la gente a través de la radio, pero con los ingredientes clásicos del buen progresivo: algunos temas de larga duración, letras muy poéticas y críticas de la sociedad, uno que otro solo cargado de talento y en algunos casos, mucho teatro en la puesta en escena, elementos que reencantaron a una nueva generación de progheads.

El asunto es que entre los cientos de bandas que surgieron en aquella época, una de las más destacadas fue y sigue siendo Marillion, que después de los inolvidables A Script For a Jester’s Tear (1983) y Fugazi (1984), le entregó a los fanáticos del prog una pieza de culto, perfecta, llena de sentimiento y talento, un disco conceptual de la más alta factura en forma y contenido. Se trata de Misplaced Childhood, conocido en habla hispana como Niñez Desvalida y que desde el cover art de Mark Wilkinson hasta el último surco del vinilo, es una pieza de colección, necesaria en toda colección no sólo de progresivo sino que de cualquier estilo.

Si bien por una parte es una obra conceptual y muy críptica en algunas ocasiones, por otra parte, Misplaced Childhood también posee un lado comercial que catapultó a la banda a la fama internacional a través del single Kayleigh, canción dedicada por Fish (vocalista y letrista de la banda) a varias de sus novias de la adolescencia. La canción se empinó en el #2 de los rankings en Reino Unido y fue un éxito en todo el mundo, justamente un símbolo de dos de los temas recurrentes en el álbum, la fama prematura y el estrellato no deseado, a los que se suman otras líneas conceptuales como el amor perdido, el abandono infantil y la pérdida de la inocencia, todos tópicos transversales que las letras de Fish tratan de manera aunque cruda, todavía poética.

Musicalmente es un disco complejo aunque una primera escuchada no deja esa impresión. Los arreglos están tan bien hechos que pareciera que los chicos de Marillion se sentaron e hicieron de una tirada el disco, aunque posteriores puestas de oído nos entregan los lujosos detalles de cada una de las compasiones en las que abundan los nostálgicos solos de guitarra de Steve Rothery y los elevados y sinfónicos teclados de Mark Kelly, siempre apoyados por la sólida base rítmica de Ian Mosley (batería) y Pete Trewavas (bajo). Así los 45 minutos del disco pasan volando, entre el perfecto equilibrio de temas muy sencillos como Kayleigh y Lavender, hasta las suites más extensas del disco en donde los muchachos muestran todo su talento, entregándonos bellos pasajes ambientales (Perimeter Walk) o poderosas secuencias progresivas (Childhood’s End?, Lords of the Backstage).

En suma, se trata de una pieza mayor, hipnotizante, interesantísima para cualquier fanático de la música en general, singularmente compleja y por sobre todo, símbolo de una época que contribuyó a mantener el rock progresivo en los oídos de muchos y que estoy seguro, sirvió para pavimentar el retorno de los grandes de los 70 que por esos años, volvieron a las pistas en gloria y majestad, aunque en muchos casos con álbumes de discutible calidad, aunque no por eso desechables (Léase Yes – 90125, ELPowell, Pink Floyd – A Momentary Lapse of Reason, entre otros).

Posteriormente, Marillion se despacharía otra obra de gran nivel llamada Clutching at Straws (1987), antes de la partida de Fish, el rostro visible de la banda, que comenzó una carrera solista con más bajos que altos. Marillion siguió su carrera, esta vez con la voz y las letras de Steve Hoggarth, en una nueva etapa que ya se ha extendido por veinte años, y en la que destacan discos Brave (1994) y Afraid of Sunlight (1995), que si bien son pedazos de monstruos musicales, están un paso más atrás del iluminado Misplaced Childhood, una obra maestra del género que, estoy seguro, no dejará a ningún fanático de la música indiferente…

EL DISCO
Lado 1
1.- Pseudo Silk Kimono (2:14)
2.- Kayleigh (4:03)
3.- Lavender (2:25)
4.- Bitter Suite (7:56)
a) Brief Encounter
b) Lost Weekend
c) Blue Angel
d) Misplaced Rendezvous
e) Windswept Thumb
5.- Heart of Lothian (4:02)
a) Wide Boy
b) Curtain Call

Lado 2
1.- Waterhole (Expresso Bongo) (2:13)
2.- Lords of the Backstage (1:52)
3.- Blind Curve (9:29)
a) Vocal Under a Bloodlight
b) Passing Strangers
c) Mylo
d) Perimeter Walk
e) Threshold
4.- Childhood's End? (4:33)
5.- White Feather (2:25)

En la versión remasterizada del doble CD de 1998 se agregaron los siguientes temas:
1.- Lady Nina (Extended 12" Version) (5:50)
2.- Freaks (Single version) (4:08)
3.- Kayleigh (Alternative Mix) (4:03)
4.- Lavender Blue (Lavender Remix) (4:22)
5.- Heart of Lothian (Extended Mix) (5:54)
6.- Pseudo Silk Kimono (Demo) (2:11)
7.- Kayleigh (Demo) (4:06)
8.- Lavender" (Demo) (2:37)
9.- Bitter Suite (Demo) (2:54)
10.- Lords of the Backstage (Demo) (1:46)
11.- Blue Angel (Demo) (1:46)
12.- Misplaced Rendezvous (Demo) (1:56)
13.- Heart of Lothian (Demo) (3:49)
14.- Waterhole (Expresso Bongo) (Demo) (2:00)
15.- Passing Strangers (Demo) (9:17)
16.- Childhood's End? (Demo) (2:23)
17.- White Feather (Demo) (2:18)

LA BANDA
Fish: voz, letras
Mark Kelly: teclados
Ian Mosley: batería
Steve Rothery: guitarras
Pete Trewavas: bajo

INFO DEL CD
CD Capitol C2-46160
1985 LP EMI 2
1998 CD EMI 97034
1999 CD EMI 46160
1999 CD Never 4508

10.08.2008

Mujeres Amazonas en la Luna (1987)… o cómo hacer una parodia de esas que dan gusto...


Durante estos días de ausencia del blog, estuve tratando de recordar una de esas películas raras, de culto, uno de esos extraños esperpentos cinematográficos que alucinan y que después de verlos, uno se pregunta qué diablos tenía en la cabeza el director, el guionista, el productor, en fin, todo el equipo, para hacer semejante monumento… No quería caer en el comentario de algo de Gilliam o Lynch, ni recurrir a la consabida Donnie Darko para construir una crítica acerca de lo ferozmente freak que se puede poner el Séptimo Arte de repente, y menos comentar a alguna extravagante película europea independiente. Al menos, no por el momento, jejejejeje...

Fue entonces que recordé una de mis noches de insomnio y la despampanante sorpresa que me provocó ver Mujeres Amazonas en la Luna, un espantajo de película formado por una serie de sketches entrelazados por la exhibición de trasnoche de una supuesta película Z de los años 50, titulada justamente, Mujeres Amazonas en la Luna. Los constantes cortes y fallas en la transmisión del telefilm, sirven a los guionistas y directores de este experimento como excusa para intercalar diversos relatos de corta duración, pero cual de ellos más hilarante y ácido.

No me sorprendió una vez que vi los nombres de los cuatro directores de este genial refrito. Entre ellos estaban Joe Dante y John Landis, dos célebres realizadores gringos de comienzos de los ochenta, ambos creadores de películas que marcaron a mi generación, ambos hijos del cine B de las décadas anteriores y fanáticos de las películas cómicas, de ciencia ficción y terror de los trasnoches de la TV estadounidense. Y si bien ninguno de los dos ha ganado premios ni se ha hecho famoso por alguna brutalidad taquillera, el sólo hecho de mencionar algunas de sus películas traerá a más de uno algún recuerdo de los antiguos cine de la capital y por qué no, también de pueblo chico, de esas funciones en rotativo triple en las que el trasero terminaba adormecido y el estómago harto de papas fritas de dudoso origen y de bebidas Free.

Por una parte, tenemos a Dante con filmes como Piranha (1978), The Howling (1981), un capítulo de The Twilight Zone – The Movie (1983), Gremlins (1984), Explorers (1985) e Innerspace (1987). Por otra parte, el genial Landis que fue uno de los guionistas originales de Saturday Night Live, para luego pasar a la dirección de secuelas de sketches de aquel legendario programa como National Lampoon’s Animal House (1978) y The Blues Brothers (1980), para proseguir su carrera con An American Werewolf in London (1981), un capítulo de The Twilight Zone – The Movie (1983), Trading Places (1983) y la sencilla pero efectiva Three Amigos! (1986), otra vez con la presencia de algunos de sus compinches de SNL.

Podríamos decir que Mujeres Amazonas en la Luna es un resumen de todo eso y más, contando las notables contribuciones de Carl Gottlieb y Peter Horton en la construcción de esta película que hereda los mejores momentos de Mel Brooks, con algo del ácido humor de los Monty Phyton y parodias al estilo de la tripleta formada por los Zucker y Jim Abrahams… Partiendo por lo que podría llamarse la columna vertebral del film, una película de sci fi en blanco y negro titulada Mujeres Amazonas en la Luna, en la que tres tripulantes de una nave espacial terrestre arriban al satélite para enfrentarse a hermosas mujeres semi desnudas que viven en las profundidades de Selene… El segmento cuenta con lo mejor de las parodias a las películas Z de los años 50, se pasa por la raja la gravedad, los cosmonautas usan cascos sin vidrio, los trajes son totalmente vintage, la luna explota y un pedazo queda colgando del hilo que la sostiene, se usan linternas como pistolas espaciales y las sombras de los astronautas que supuestamente hablan en pantalla, se reflejan en el lado set en el que está el Alto Mando… En suma, un digno homenaje a Ed Wood…

Los restantes sketches, salvo algunas excepciones, son excelentes. Partiendo por el de Don “No Soul” Simmons (David Alan Grier) que ofrece su disco por televisión, en el que incluye canciones con bastante connotación racista. Ed Begley Jr. se luce como El Hijo del Hombre Invisible, paseándose desnudo durante el corto, a vista y paciencia de todos sus coprotagonistas y del espectador, mientras él es el único que no se da cuenta que no es realmente invisible. Joe Dante nos ofrece una brillante parodia a las películas alarmista de los años 30, alertando sobre las enfermedades de transmisión sexual con Carrie Fisher como protagonista, en un segmento que es realmente de antología. Imperdible la voz del narrados repitiendo de tanto en tanto “¡esto puede pasarle a usted!” mientras la pobre chica sufre los peores vejámenes por el sólo hecho de convertirse en un mal ejemplo social. Para que hablar de la notable secuencia en la que Henry Silva se burla de Ripley, Aunque Usted no lo Crea, relatando una “seria” investigación que lleva a concluir que el monstruo del Lago Ness es Jack el Destripador, incluyendo impagables recreaciones…

Una película rara, no sólo en forma, si no que también por la tremenda cantidad de estupideces, chistes, gags y tintes de todos los géneros que posee. No sé si todos la disfrutarán igual que yo o los más cinéfilos o más tevitos, por su gran cantidad de referencias, pero es una rareza de aquellas, imperdible y que a pesar del paso de los años, hace reír por su puesta en escena añeja, kitsch, constantemente burlona y en muchas ocasiones, extremadamente ácida. Si la ve por ahí en el cable o TV abierta, échele una mirada, aunque de seguro, para seguir el estilo del film, lo más probable es que sólo pueda verla un día sábado pasado las tres de la mañana…

LA PELICULA
Mujeres Amazonas en la Luna
(Amazon Women on the Moon)
1987
95 minutos
Dirigieron Joe Dante, Carl Gottlieb, Peter Horton, John Landis y Robert K. Weiss
Produjeron Robert K. Weiss, John Landis y George Folsey Jr.
Guión de Michael Barrie y Jim Mulholland
Editaron Bert Lovitt, Marshall Harvey y Malcolm Campbell
Música de Marshall Harvey
Fotografía de Daniel Pearl
Actuaron (por sólo nombrar a los más conocidos) Arsenio Hall, Phil Hartman, Michelle Pfeiffer, Peter Horton, Griffin Dunne, Joe Pantoliano, Joey Travolta, Forrest J. Ackerman, David Alan Grier, B.B. King, Rosanna Arquette, Steve Gutenberg, Henry Silva, Ed Begley Jr., Kelly Preston, Ralph Bellamy, Carrie Fisher y una larga, larga lista de secundarios y extras…

10.02.2008

A MÉLIÈS CON CARIÑO: El Cristal Oscuro


Una película de aventuras sin ningún humano en pantalla

Título Oríginal: The Dark Crystal
Año: 1982
Director: Jim Henson y Frank Oz
Escrita por: Jim Henson y David Odell
Reparto: no hay, como dije, no hay humanos en esta película, solo marionetas.

Como había dicho en un post anterior, cuando cité a "Excálibur" dentro de CINEMA INFERNO, la verdad no me sentí demasiado cómodo así que sin pedirle permiso a nadie, decidí crear una nueva sección enfocada al cine fantástico y de aventura, algunas ya han sido referidas por mi socio presente en letras y espíritu así que de ahora en adelante nos pelearemos más por ver quien escribe primero acerca de una película.
El título de la sección se refiere al primero que se le ocurrió que la novedad del cinematógrafo podía servir para contar historias que por su puesta en escena, eran muy difíciles o prácticamente imposibles de realizar en teatro, al celebérrimo George Méliès, el primero en entender que el cine sirve para crear nuevos mundos distintos a este que tenemos en donde evadirse y viajar para deleite de los sentidos (algo que muchos cineastas chilenos se niegan a aceptar). Quizás este pequeño homenaje no signifique mucho comparado con que el premio del círculo de festivales fantásticos de Europa se llame el Méliés de Oro y que para clasificar a dicho honor la película tiene que haber ganado al menos un Méliés de Plata en uno de los 30 festivales de Cine Fantasticos asociados, pero bueno, le lleva cariño este homenaje.

Quise partir con una de mis regalonas, la hermosa y tétrica película El Cristal Oscuro (también conocida como el Cristal encantado) de Frank Oz y Jim Henson. Para empezar, es obvio que hay que hablar de los Muppets y su creador Jim Henson, un tipo que tenía muy claro que a todos le gustan los títeres (Han visto a los niños chicos gritar hasta el paroxismo cuando el títere malo aparece con un palo detrás del bueno?) y que siempre llaman la atención, además de ser un arte muy complejo y subvalorado. A principio de los 50 comenzó con una serie llamado Sam y amigos, con un perro peludo llamado Rowl, la palabra Muppet es una mezcla entre marioneta y títere en inglés, ya que la técnica de Henson era precisamente eso, algo de títere con la mano adentro y algo de marioneta con alambres y palos, luego vino Plaza Sésamo y luego en Inglaterra hizo El Show de los Muppets (yo lo veía en el canal 11 después del tren zoológico de los animales y antes de Verano Azul, por alla por 1983). Henson y su "creature shop" se dedicaron desde ese entonces a desarrollar técnicas de titeretería (busqué en el diccionario y la palabra si existe) y a crear una sana competencia entre otras creature shop's famosas como la de Stan Winston, que llevó la técnica a niveles insospechados y a crear maravillas tecnológicas tales como el motion capture, la animatrónica y sentar las bases de lo que hoy es el chiche audiovisual, la animación 3-D, que se han usado en cine, medicina, sociología, antropología, diseño industrial y otras ramas de la ciencia. Trístemente, Jim Henson murió en 1990 producto de una neumonía fulminante, dejando muchos proyectos inconclusos y quizás cuanta maravillosa historia o personaje sin salir aún de su cabeza.
Cuando Henson era famoso, platudo y poderoso, decidió demostrar que lo suyo no solo era hacer personajes simpaticones y queribles como Rowl el perro o la Rana René, se puso un velo oscuro en los ojos y con la ayuda de Frank Oz (que había operado a Yoda en El Imperio Contraataca...un titere de Henson, por supuesto) hizo... El Cristal Oscuro.

Cuenta la historia que en un mundo fantástico, el poder estaba balanceado por un cristal mágico que contenía la magia del mundo, un día hubo una fractura en el cristal y la raza mágica que lo protegía, los Ureksis, se dividió en dos, los Urus y los Skeksis. Los primeros místicos, pacíficos y respetuosos de la vida, los segundos ambiciosos, voraces y destructivos. Mil años después los últimos sobrevivientes de una raza de seres pequeños llamados los Gelflings, recobran el fragmento del cristal y se dispone a restaurarlo para devolver el balance al mundo antes que los Skeksis lo destruyan por completo.
Las reminiscencias tolkenianas son más que evidentes, sobre todo porque Henson era un fanático de ese tipo de ficción. La película se aleja totalmente de lo que antes había hecho Henson, los personajes son mucho más complejos y elaborados en su factura y operación, algunos de ellos tomaban hasta 5 personas en operarlo, a la vez de las motivaciones y espíritu de cada uno de ellos. Esta fue una película de rodaje extensísimo y de alta complejidad técnica, si bien ya se había experimentado mucho en otras películas como Star Wars, Henson siempre se estaba empujando al borde de sus capacidades técnicas e innovando, por lo que en esta película uno ve desde simples títeres, marionetas, hombres disfrazados, animatrónica, monstruos zancudos, cangrejos gigantes, buitres, hasta lo inimaginable... uf, es de principio a fin un festín visual sustentado en una simple, pero muy buena, historia... la misma de siempre, el bien y el mal frente a frente y el destino del bien en las manos más frágiles posibles.
Yo tuve el placer de ver esta película en esas interminables funciones rotativas en el cine Huelén, hoy convertido en cine porno, y posteriormente me enganché a la televisión cada vez que la daban (aunque una vez los irresponsables de TVN la pusieron mal y con los comerciales encima de la película, quedaba toda cortada y se entendía muy poco). Pero desde aproximadamente 1990 la película simplemente desapareció de mi vista hasta que, gracias a la maravilla del DVD apareció en una de esas bellísimas distribuidoras de películas para el hogar  (Nota al editor... podríamos pedirle un auspicio no cree?, los estamos dejando como reyes). Allí encontré una bella edición de colección con todo los extras habidos y por haber y con una versión restaurada en imagen y sonido. 
A pesar de la magia de la tecnología actual, lo más atractivo de la película sigue siendo el hecho que sean títeres, que aún con lo avanzado que está la animación CGi o 3D, sigue viéndose más real que cualquier animación, aunque debo reconocer que Wall-E está muy, pero muy, cerca. Debe ser porque la sensibilidad humana detrás de la operación de los títeres no hay máquina que la pueda igualar... por ahora.
Otra cosa que me dio gran placer fue el poder sentarme con mis hijos a verla, sentirme niño nuevamente ahora en su compañía y asombrarme de verlos tranquilos y embobados con una película que tiene solo unos poco años menos que yo.

Probablemente no sea recomendable para niños muy pequeños porque igual hay algo de violencia y oscurantismo que puede asustarlos, pero vale la pena darle una revisada. Se prepara para el año siguiente una secuela animada en 3-d. El poder del Cristal Oscuro, dirigida por Gendy Tartakowsky, conocido por haber creado El Laboratorio de Dexter, puede que rescate la historia y los personajes pero, no será lo mismo que ver a estos maravillosos títeres-marionetas.


10.01.2008

LAS PELICULAS QUE DETESTO: La Vida es Bella (1997)


Lo sé. Me voy a echar un montón de gente encima, como cada vez que en conversaciones informales de cine se me ocurre mencionar que esta película no me gusta, que no le encuentro ninguna gracia a Benigni y que, en definitiva, este producto ganador del Oscar (lo que en general no representa mucho), no es más que uno de tantos otros sosos, lambiscones y febles proyectos cinematográficos destinados a emocionar a la galucha…

Claro está que es mi personal y no tan humilde opinión. A pesar de mis críticas, respeto a quienes encuentran este film una maravilla. Por lo mismo espero que los lectores respeten mi punto de vista, basado en varios visionados de este film, en diferentes épocas. Obvio. La primera impresión no es la que vale y muchas veces el revisionado de las películas te hace cambiar de opinión para bien o para mal. Sin embargo, desde el comienzo, La Vida es Bella me desagradó. Probablemente se deba a la hiperkinesia molesta de Benigni (qué controlado luce cuando trabaja con Jarmusch! Parece que fuera otra persona), o quizás sea la excesiva simpleza de la historia. A lo mejor se trata de una cuestión personal, pues nunca me han gustado mucho las películas del holocausto, salvo honorables excepciones. Quizás sea que desde el comienzo, el juego de Guido (Benigni) y su hijo Josué (Giorgio Cantarini) en medio de la guerra me pareció absolutamente no creíble. Está bien, los niños son inocentes, pero hay que ser un retrasado mental para no darse cuenta de lo que está ocurriendo en el ghetto.

En fin, esos detalles son los que me llevan a detestar esta película. Hay otros más. Tampoco me encaja la unión de las dos historias, lo que prácticamente obliga a dividir la película en dos partes: la primera, en que se cuenta la historia de amor de Guido y Dora (Nicoletta Braschi). La segunda, en cambio, se sumerge en la vida de la pareja cuando ya están casados y con su hijo, justo antes de empezar el holocausto en Italia. Ojo. Ese si es un hecho rescatable pues del genocidio europeo y a pesar de la gran cantidad de películas hechas, es poco lo que se ha mostrado de las aberraciones nazis en otros puntos de Europa a parte de Alemania y Polonia. En fin, el asunto es que a mi parecer, ambas partes no pegan ni juntan y perfectamente se podrían haber hecho dos películas por separado.

¿Por qué ganó tantos premios? Me late que se debe al gusto tierno de muchos críticos y jurados de festivales que ven cualquier película un tanto trágica, llena de buenas intenciones y medio cebollera, una mina de oro, un hit de taquilla. Por lo menos eso paso con la sobrevalorada Vida es Bella, una de esas cintas que deja bastante que desear porque, desde mi punto de vista, no aporta nada al género ni formal ni temáticamente. En general, son muchas las películas que no lo hacen (incluso muchas que yo mismo he comentado), pero creo que en este caso particular, se trata de una cinta alabada excesivamente, elogiada en sobremanera, aplaudida por un público que gusta de las cosas simples y el lagrimeo forzoso. Y eso, definitivamente, no la convierte en una buena película.

Por supuesto, si quiere llorar a raudales, si antes de verla realmente usted se cree el cuento de un niño que gracias al histrionismo paterno no es capaz de darse cuenta que está al borde de la muerte, si lo suyo son las películas del holocausto, donde el sufrimiento extendido por secuencias masoquistas es lo suyo, véala. Seguro se convertirá en una de sus favoritas. Yo prefiero ser honesto y decirle a usted, que no gusta de nada de lo mencionado anteriormente, que no se pierde de nada. Que Benigni no es buen actor, aunque sí es un tipo cuyos movimientos y gesticulación excesiva pueden cansar y volver loco a cualquiera en quince minutos. Prefiero decirle que el guión es menos que regular, que probablemente la foto y la música se salvan del desastre. Que si no le gustó la cursilería de Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore, 1988), menos le gustará esta mezcla nada refrescante y poco original de romance con tintes sociales, algunos retazos del género bélico, otros tantos elementos del género infantil, pero por sobre todo, una especie de apología que el mismo Benigni se hace y que alcanzó su mayor nivel de autoadmiración en aquel fracaso de taquilla que fue Pinocchio (2002).

Quizás si derechamente, Benigni se hubiese arriesgado a hacer una comedia del tema, las cosas hubiesen resultado mucho mejor, aunque dudo que hubiera obtenido el favor del público que si consiguió con esta mezcla fallidamente tragicómica que no se define, que no tienta, que no luce, que no calienta ni emociona por su facilismo, excesivas buenas intenciones, lucimiento exacerbado de su protagonista-guionista-director y porque, qué más da, no es el tipo de películas en que recomiendo perder tiempo, ojos y energía…

LA PELICULA
La Vida es Bella
(La Vita é Bella)
1997
117 minutos
Dirigió Roberto Benigni
Produjeron Elda Ferri y Gianluigi Braschi
Guión de Roberto Benigni, basado en la obra Un Testimonio del Holocausto de Vicenio Cerami
Editó Simona Paggi
Música de Incola Piovani
Fotografía de Tonino Delli Colli
Actuaron Roberto Benigni, Nicoletta Braschi, Marisa Paredes, Giorgio Cantarini y varios secundarios que no parecían nazis…

9.29.2008

13 Guerreros (1999)… o cómo hacer una película épica sin caer en estereotipos


He dicho en ocasiones anteriores que tengo una gran debilidad por las películas de acción, cuestión que a algunos fanáticos del cine más puristas, les puede caer como ají en el trasero, pero que a mí me importa un bledo, pues soy de la idea y más aún, tengo la certeza que sin importar su género, una película es buena o mala por sus propios méritos, dejando de lado todas esas consideraciones pseudo intelectuales de los que algunos cinéfilos se agarran tanto para comentar y criticar y en casos como este, destrozar un film simplemente porque no es “independiente” o no cabe en la categoría de “cine arte”…

El asunto es que dentro de mis realizadores predilectos en este menospreciado género, está el señor John McTiernan que, aunque posee una filmografía bastante irregular, ha dirigido algunos clásicos de las últimas décadas como Predator (1987), Die Hard (1988), The Hunt of the Red October (1990) y Die Hard with a Vengeance (1996), revitalizando el género a fines de los 80 y comienzos de los 90. Es un tipo que sabe manejar los tiempos, que mantiene el nervio y que es capaz de mantener al espectador boquiabierto por dos horas, haciendo creíbles las situaciones más fantásticas.

Si bien con 13 Guerreros se pego un porrazo comercial mayúsculo, no es menos cierto que esta película puede ser considerada un pequeño clásico. La cinta estuvo marcada por la mala suerte desde un comienzo, cuando las exhibiciones en focus groups resultaron tan desastrosas, que el mismo Michael Crichton (autor de la novela en que se basa el film) encabezó las sesiones de reedición hasta que quedo relativamente satisfecho con el producto final que fue promocionado como una película del “escritor de Parque Jurásico” y del “director de Duro de Matar”. A pesar de esto, la taquilla resultó bastante esquiva y apenas logró reunir poco más de 60 millones de dólares, cuando el costo total de la cinta llegó a los 160… Usted haga las matemáticas…

Sin embargo, con el correr del tiempo, la película se convirtió en un clásico de culto para todos aquellos fanáticos de la cultura y la mitología nórdica, pues es muy probable que el viaje iniciado por Ahmed Ibn Fahldan (Antonio Banderas), un emisario árabe bastante acomodado, es comparable con la sensación que el público puede sentir al momento de enfrentarse a una cultura nueva y desconocida, en donde las costumbres radicales de los guerreros nórdicos provocan, en un principio, rechazo y hasta asco, para luego hacerse absolutamente comprensibles y hasta admirables. Pero este viaje no es azaroso. Es más, a poco andar, Ahmed se dará cuenta que su presencia es parte de una profecía que se desencadena con la invasión de los temibles Wendol, una tribu salvaje y caníbal que asola los pueblos nórdicos. Un mensaje de auxilio obligará la elección de 13 valientes guerreros que harán frente a estos temibles invasores que visten pieles y cabezas de animales salvajes para provocar terror en sus enemigos. Es así como Ibn Fahldan se unirá a los guerreros encabezados por el rey Buliwyf (Beowulf?), interpretado por el actor Vladimir Kulich, en una campaña destinada a terminar con los ataques de los Wendol.

¿Por qué no le gustó al público? Me baso en la falta de un héroe tal como les gusta a los gringos, es decir, está Antonio Banderas, que debería haberse comportado como el salvador del pueblo, pero no lo hace y a pesar de participar directamente de las acciones de combate, es por sobre todo, un observador. A través de él somos testigos de las costumbres, carácter y reglas de estos vikingos que son personajes simples. En ellos tampoco hay un heroísmo desmedido ni sobrehumano, pues se trata simplemente de hombres en busca de vivir en paz y que deben enfrentarse a la terrible situación de sacrificar sus vidas, si es necesario, en pos del bien de su pueblo.

A lo mejor, el público de la galería hecho de menos un romance forzado. O tal vez está acostumbrado a ver las batallas de manera limpia y pura, con buena iluminación, cosa que aquí no ocurre. Al contrario, la sensación de estar enfrentando seres híbridos se mantiene por largos minutos, hasta que los mismos guerreros deben convencerse que enfrentan hombres y no fantasmas o bestias del infierno. Entre el humo de miles de antorchas, la niebla, en las entrañas de cavernas y bajo el cielo oscuro, los enfrentamientos se suceden, sin revelar nunca más de lo que se debe para mantener esa sensación de duda y terror que invade a los protagonistas al momentote tratar de descubrir a qué se enfrentan en realidad.

La banda sonora es bastante decente, aunque dan ganas de saber qué habían hecho Graeme Revell y Lisa Gerrard con la banda que fue desechada por los productores. A pesar de esto, me parece que 13 Guerreros es una película bastante interesante, aunque no es la típica película épica que a usted le guste ver en el cine o en la comodidad de su casa. Aquí, los héroes no son tan obvios y las acciones tienen aquel inevitable sesgo trágico que se elimina en otras producciones similares. Una fotografía brumosa y fría completa este film que si bien no es para nada una obra maestra, si es una muy buena película de vikingos, con elementos reales y legendarios, y sobre todo, una historia sin tanto estereotipo idiota y mal hecho… Aproveche de verla ahora que la están dando en Space. Le prometo que será una muy buena experiencia…

LA PELICULA
13 Guerreros
(The 13th Warrior)
1999
96 minutos
Dirigió John McTiernan (con alguna metida de pata de Michael Crichton)
Produjeron John McTiernan, Michael Crichton y Andrew Vajna
Guión de John McTiernan, William Wisher Jr., Warren Lewis, basado en la novela The Eaters of Dead de Michael Crichton
Editó John Wright
Música de Jerry Goldsmith
Fotografía de Peter Menzies Jr.
Actuaron Antonio Banderas, Vladimir Kulich, Dennis Storhoi, Daniel Southern, Neil Maffin, John DeSantis, Clive Russell, Richard Bremmer, Tony Curran, Omar Shariff, Mischa Haussermann, Oliver Sveinall, Diane Venora y un montón de secundarios vikingos...

9.24.2008

CINEMA INFERNO: Mal Gusto


La Mejor de las Peores películas Z

Título Original: Bad Taste
Año: 1987
Director: Peter Jackson
Escrita por: Peter Jackson
Reparto: Peter Jackson, Peter Jackson y..los amigos de Peter Jackson


Finalmente logré sentarme a escribir de esta película, tenía que sobrellevar las miles y miles calorías sobreingeridas durante la semana del 18, recuperar mi estómago y tener las tripas necesarias para revisar nuevamente esta película.
Si alguien cree que esta es una película de terror, o algo parecido está muy equivocado, esto es básicamente... una comedia.

La historia es simple, una organización gubernamental neozelandesa encargada de proteger su país de invasiones extraterrestres averigua que unos alienigenas han raptado a todo un pueblo (que coincidentemente es el pueblo natal de Peter Jackson) para convertirlos en hamburguesas de una cadena de comida envasada espacial (...) y bueno, deciden salvar la tierra en medio de un festín de tripas, sangre, sesos, vómitos verdes y otras delicatessen de alto contenido escatológico.
Cuál es la gracia de esta película? pues simplemente que desde un inicio quienes la hicieron sabían que no sería una buena película, que no serían bien criticados por la prensa de espectáculos y que probablemente no ganarían festivales de cine arte pero... Oh! asombro! oh! Sorpresa! su país SÍ les dio un fondo para terminarla, bueno es por eso que "El Señor de los Anillos" se filmó en Nueva Zelanda y no en Chile (aunque juraría que hay escenas de esa película que se hicieron en el cajón del Maipo o en bosques cerca de Temuco, si te juraría que hasta vi un árbol parecido a las araucarias cuando a Frodo lo perseguían los Nazgul...en fin). Retomando la idea previa, la gracia es que Peter Jackson y sus amigos, cuando se embarcaron en hacer esta película sabían que sería una pésima obra de arte y simplemente se divirtieron haciéndola, le pusieron todo el empeño posible y eso se nota, desde el primer minuto uno entiende que la película la hicieron para entretenerse, mal que mal el cine debe entretener al espectador, más que a la crítica o a los jurados.
La historia de original no tiene mucho, solo lo deschavetado de su premisa, pero ya habían varios ejemplos de invasiones extraterrestres para la risa previamente (sobre todo en el cine B de los 50), la gran innovación de Jackson fue mezclar comedia, acción, horror y gore. 
Curso básico de cine comercial: El Gore es un cine que se especializa en mostrar todas las cosas que el cine clásico de los inicios no se atrevía a mostrar para no herir las susceptibilidades del espectador, todo eso normado en el estricto código Hayes. En un principio, un señor de apellido Gore (no Al, por si acaso) empezó a hacer películas que contenían flatuencias, palabrotas, fecas, orina, sangre y heridas, claro que eran películas que ahora serían como los Backyardigans comparado con las linduras de Buttgereit y su repulsiva Nekromantik o la ya mítica Holocausto Canibal, ninguna de las películas del señor Gore trascendió pero si su apellido que dio nombre al subgénero.
Nuestro querido Peter, no solo escribe, dirige, produce, hace las mascaras alienígenas en el horno de su vieja y edita...sino que además actúa y más encima, hace dos papeles y de pasadita, se manda un combate entre ambos personajes, muy buena... además es una clase de montaje ya que uno de los personajes lleva el pelo corto, sin barba y el otro es desgreñado y barbón, demás está decir que cada plano se rodó con semanas de diferencia, pero... he ahí el buen oficio del realizador en que ni se note.
El rodaje tomó un par de años entre fin de semana y otro, fue financiado exclusivamente por Jackson y amigos y el gobierno neozelandés les dio dinero para la copia final, no sé si se estrenó en cines, probablemente haya salido directo al video. Acá en Chile llegó en unas roñosas copias de vhs y era común comentar entre los escolares de fines de los 80 y principios del 90 si habían visto o no la famosa Mal Gusto. Se volvió en una película de culto, por muchos comentada y carcajeada hasta la saciedad por púberes ansiosos de algo novedoso que ver en la pantalla, luego se consiguió unos billetones más y logró hacer la hilarante parodia gore de los Muppets Meet the Febles, nuevamente con apoyo del gobierno de su país...y luego ya la ultra de culto, Braindead, o Dead Alive, más conocida acá como Muertos de Miedo que es una coproducción de la empresa de Jackson y España, nuevamente con el apoyo del gobierno neozelandés.
Interesante punto ese, un director de cine gore, es decir, artísticamente una de las menos artísticas tendencias del cine (según sus críticos), con básicamente muy pocos estudios formales en cine salvo el haber tenido una cámara super 8 con la cual había hecho un par de cortos cuando niño y haber gastado innumerables horas ante una pantalla de cine, sin embargo, llega con una película como Mal Gusto ante los fondos de su país y le financian la post, luego le financian una nueva locura como una sátira gore y políticamente incorrecta de los muppets (algo como 31 minutos sin censura) y luego le financian una de las películas más sangrientas que he visto. De seguro el gobierno neozelandés debe ser una manga de ineptos que tienen a su país como las berenjenas..a no, para!...Es una de las economías con mayor crecimiento del mundo y para aquellos que gusten de la leche y sus derivados es uno de los principales exportadores ..si hasta en Chile les compramos (revisen el envase de sus mantequillas y se darán cuenta que no les miento). No es que sugiera que para hacer surgir el país haya que financiar películas sangrientas pero, como lo dice el productor de Re-Animator, Dagon, Darkness, Faust y muchas más películas de terror en una de las cartas que nos envió ( si, huevón, nos escribe Brian Yuzna) y cito textual: "Es típico que los mayores éxitos comerciales a nivel mundial de una naciente industria cinematográfica sean las películas de género porque son las más fácilmente exportables, eso sucedió con España (REC, Darkness), Japón (El Aro, Ju-On), Corea (The Host) y su cinematografía crece cada día". A buen entendedor pocas palabras, es por eso que Peter Jackson logró filmar El señor de los Anillos en Nueva Zelanda.
Dejando las políticas cinematográficas, Mal Gusto debe ser una de las mas malas películas de terror porque nadie se asusta, debe tener una de las más pobres fotografías ya que fue hecha con una cámara de 16mm a cuerda (Conozco a un chilenito que lleva su par de años rodando una de terror en forma similar) los efectos especiales son a toda vista caseros, las actuaciones son pésimas, el sonido es pobre, la dirección de arte no salva a nadie pero....está muy bien dirigida y muy bien montada. Basta eso para hacer una buena película? no, pero es una gran ayuda y acá fue suficiente para convertirla en una pieza de culto.
La inusual mezcla de sangre y comedia dio surgimiento a un subgénero conocido por los ñoños como "splatstick" que es básicamente comedias sangrientas o comedias gore, hay buenos trabajos en esa área, incluso en Hollywood le tomaron el gustito y han hecho varias pero, ninguna tan buena como las originales.
Espero que la disfruten, pronto viene una nueva sección ahora con películas fantásticas, el post de Excálibur me dio la impresión de no calzar mucho con Cinema Inferno así que se viene algo exlcusivo para ese género. La primera película referida será El Cristal Oscuro de Jim Henson y Frank Oz y para nuestra sección regalona se viene una joyita freak, El Cubo.

9.15.2008

Cuando los Dinosaurios Gobernaban la Tierra V


Los Canarios – Ciclos (1974)

No sólo en Inglaterra, Francia, Italia, Alemania y Estados Unidos el rock progresivo alcanzó su más alto nivel durante mediados de los 70. En Latinoamérica y varios países detrás de la cortina de hierro, también se produjeron álbumes de culto y precisamente en España, la banda Los Canarios se mandó una pieza monumental, de esas que quitan el aire y permanecen intocadas por el tiempo.

No es mucho lo que sé de esta banda. Como en tantos otros casos, las huellas del grupo fundado por Antonio García de Diego y Teddy Bautista se pierden en el tiempo. A mediados de los 60, Los Canarios tocaban soul y R&B para el público de bares y sucuchos de mala muerte, alcanzando relativo éxito con sus primeros discos hasta que en 1974 derivaron hacia el rock progresivo y experimental con Ciclos, obras que contenía cuatro piezas de largo aliento, basada en la más celebérrima obra de Antonio Vivaldi, Las Cuatro Estaciones.

Los muchachos no escatimaron energía ni creatividad. Una apuesta arriesgada aún para la época, un disco doble que contiene sólo cuatro temas que van entre los 16 y los 21 minutos, todos ellos subdivididos en una serie de pequeños segmentos conceptuales que tomando como base la progresión de las cuatro estaciones, en manos de Los Canarios se convierte en una observación sónica acerca de las diferentes etapas de la vida del ser humano y del planeta, comenzando con la aparición de la vida en éste y su futuro final en el año 2700, una era de máquinas y pensamiento cibernético que terminará por acabar con la humanidad.

Un disco absolutamente ecléctico y experimental, aunque aún melódico y agradable de escuchar. Casi por completo cantando en inglés, en Ciclos encontramos la presencia preclara de teclados y sintetizadores de última generación para la época, la brillante y emotiva voz de la soprano indonesia Rudmini Sukmawati, algunas trazas de folclor hispano, otros tantos efectos de sonido, uno que otro solo de guitarra y cientos de pasajes creados por Los Canarios que más que convertir el disco una especie de cover u homenaje a Vivaldi, logra convertir Las Cuatro Estaciones en algo completamente nuevo, sabroso, un evento conceptual muy bien llevado por cada músico que reinventa y revitaliza la obra del italiano para convertirla en un producto atractivo, lleno de pequeños detalles y grandes momentos sinfónicos.

Definitivamente, una obra mayor en el escenario de la época, concebida inteligentemente, se deja escuchar con interés y agrado, convirtiéndose en una propuesta que si bien puede parece un tanto pretenciosa, está construida de manera sumamente inteligente, conservando la melódica gracia de la obra de Vivaldi, pero agregándole la fuerza incontenible de la experimentación del rock progresivo de la época.

En total, un disco redondo, impecable, de gran factura técnica y creativa, capaz de generar profundas atmósferas de ciencia ficción y poseedor de segmentos increíblemente armónicos y momentos de profunda introspección. Ningún fanático del prog quedará indiferente al efecto de esta colosal obra que se desliza por casi todos los paisajes musicales imaginables, navegando entre el folk, el prog puro, el space rock, la ópera, el jazz, el barroco… Nada mal para un grupito de músicos españoles que en aquella época competían con mega bandas como Genesis, Yes, Pink Floyd y Jethro Tull por solo mencionar referentes más cercanos a la complejidad de lo hecho por Los Canarios en este disco pionero.

Como datos anecdóticos les puedo contar que Teddy Bautista (guitarrista, tecladista y cantante de la banda) fue Judas en la versión española de Jesucristo Superestrella. Y a Antonio García de Diego (guitarrista y vocalista del grupo) todavía usted lo puede reconocer como compositor de algunas canciones de Joaquín Sabina, Ana Belén, Víctor Manuel y Estopa. Y claro, si se pone a ver el DVD de la gira Dos Pájaros de un Tiro de Sabina y Serrat, ahí está nuestro amigo, tocando guitarra, teclado y armónica.

Trate de conseguírselo. Seguro se mandará un buen viaje, de esos bien setenteros, llenos de reminiscencias y avalanchas de música y sonidos, como pocos discos poseen. Y Ciclos es uno de esos… Inolvidable y de culto…

EL DISCO
1. Primera Transmigración (Paraíso Remoto) (16:50)

a) Génesis

b) Prana (Grito Primario)

c) Primera Visión de un Mundo Nuevo

d) Himno a la Armonía Magistral del Universo

e) Primeros Pasos en un Mundo Nuevo

f) Metamorfosis Extravagante


2. Segunda Transmigración (Abismo Próximo) (16:45)

a) Narración Extravagante

b) Primeras Preguntas en un Mundo Nuevo

c) Canto al Niño Neurótico

d) Himno Crítico a la Primera Adversidad

e) Desfile Extravagante

f) Proceso Alienatorio

g) Serenata Extravagante


3. Tercera Transmigración (El Entorno Futuro) (17:47)

a) Pequeño Concierto Extravagante

b) Páginas de Plata de un Diario Íntimo

c) Anti-Himno a la Programación Cibernética

d) Monasterios

e) Proceso Cibernético

f) Villancico Extravagante


4. Cuarta Transmigración (El Eslabón Recobrado) (21:53)

a) Hibernus

b) Crisis

c) Ballet de las Sombras

d) Himno a la Armonía Implacable del Fin

e) Vanessa (El Aliento de la Osamenta)

f) Nirvana Extravagante

g) Diálogos a Alto Nivel

h) Hiperdestrucción

i) Apocalipsis

LA BANDA
Alain Richard / batería, percusión

Antonio García de Diego / guitarra eléctrica y acústica, vibráfono, voz

Matías Sanvellián / teclados, piano, violín
Christian Mellies / bajo, sintetizador
Alfredo Carrión / arreglos corales y dirección de orquesta

Teddy Bautista / teclados, voz, sintetizador

Rudmini Sukmawati / voz

INFO DEL DISCO
Cd. BMG Records 21.17814 / Cd. Si-Wan Records SRMC 1003

9.05.2008

666 Razones para no escuchar Reggetón


Led Zepellin

House of the holy

1973


Y bueno, me fui a las sandías caladas como diría alguno. Un álbum grande con mayúsculas, negritas y destacado, de una de las bandas grandes entre las grandes. Top Ten.

House of the Holy es el quinto álbum de Led Zepellin y es el primero que tiene nombre (los anteriores se llamaban I,II, III y....la discusión acerca del nombre del cuarto disco es bizantina)

Ya una banda consolidada y elevada hasta los altares del Olimpo del rock, se esperaba que después de Stairway to Heaven, la banda palideciera o se durmiera en los laureles pero, muy sabiamente, en vez de tratar de emular los discos anteriores, muy cargados al blues y al rock, en este disco deciden explorar, explorar y explorar.  Ninguno de los temas de este disco suena parecido al siguiente, en estilo, temática, instrumentación, ritmo ni nada. Acá los Led se dieron el Gusto y el lujo de crear una pieza ecléctica y más o menos experimental que tiene algunos temas bailables, algo de funk, algo de folk, un poco de rock, algo de ambient, algo de progresivo, algo de todo. Pero siempre destacándose lo que siempre destacó a la banda, el sentido armónico de Jones, la poderosa percusión de Bonham, la infalible guitarra de Page y la sólida interpretación vocal de Plant. No confundir con Houses of the Holy, tema que pertenece al siguiente álbum, un altamente recomendable disco doble llamado Physical Grafitti.

Quizá en el colectivo popular la mayoría de los temas de este álbum no sean de los más reconocibles (salvo quizás D´yer M´ker y The Song Remains the Same), pero es un disco que se hace respetar por la calidad musical contenida y por el sabor dulce que deja después de haberlo escuchado completamente. 

Es un disco para escuchar con un whiskey en la mano, leyendo un libro o aprovechando sus cambios de estado para armonizar una velada romántica con la compañía adecuada..o para fomentar la creatividad sin la necesidad de sustancias sicotrópicas. Por favor pónganle atención a No Quarter, temazo, con una gran atmósfera sonora y un notable trabajo de producción musical que crea música que evoca una niebla que envuelve los recuerdos y crea sonidos casi fantasmales muy agradables...niebla que es rota por una guitarra que pasa como un tren en medio de ese ambiente y la voz de Plant que te habla de ultratumba.
A diablos, ni yo pensé que se me podía arrancar tanta poesía. 

Un disco que más vale escuchar que hablar de él, total, aunque pase el tiempo la canción sigue siendo la misma.


House of The Holy
Led Zepellin
1973

La Banda: Jimmy Page, guitarras; Robert Plant, voz; John Paul Jones, bajo; John Bonham, percusión.

9.04.2008

LAS PELICULAS QUE OLVIDAMOS: La Fortaleza (1983)


La ópera inconclusa de Michael Mann

Esta película si es una rareza, uno de esos filmes regulares o menos que eso, pero que con el tiempo toman un valor y una fuerza enorme, al punto de convertirse en piezas de culto… Quizás es así sólo porque el director es Michael Mann, el mismo tipo que creo Miami Vice o que logró reunir a Al Pacino y Robert De Niro en una misma escena. Sólo así se explica que La Fortaleza tenga tantos adeptos y seguidores fieles. No muchos, pero muy ortodoxos y comprometidos tanto con el film como con el historial de Mann como realizador.

A ojos cerrados, puedo decir que es una de las películas menores de este director que también nos ha brindado obras magistrales como Manhunter (1986), Heat (1995), Ali (2001) o Last of the Mohicans (1992), el mismo que comenzó escribiendo guiones para Starsky & Hutch, que dirigió una chorrera de películas y series de TV y que se consagró con la crítica y el público con The Insider (1999), protagonizada por Pacino y Russell Crowe, cuando nadie creía que el australiano fuese buen actor… En fin, su segundo intento como largometrajista, luego de la medianamente exitosa Thief (1981) fue The Keep o La Fortaleza (la verdad, en todos los países de Latinoamérica le dieron un nombre diferente) que no tuve la oportunidad de ver en su época, pero que en los primeros años del cable, era de exhibición segura promediando las 2 o 3 de la mañana.

La historia comienza con un grupo de soldados nazis en retirada que llegan a un pueblo casi abandonado en las montañas de Rumania. Ahí se encuentran con una misteriosa ciudadela en la que vive un temible demonio llamado Molasar, que es liberado por dos pelados en busca de algún tesoro que robar. Otras muertes ocurren entre medio, hasta que el Padre Fonescu (Robert Prosky) convence a los alemanes de solicitar ayuda al anciano Profesor Cuza (Ian McKellen) y su hija Eva (Alberta Watson). Más hechos extraños, frases enigmáticas y el enfrentamiento entre el Capitán Woerman (Jürgen Prochnow) y el oficial de la SS Kaempffer (Gabriel Byrne) ocurren hasta que aparece un misterioso personaje llamado Glaeken Trismegistus (Scott Glenn) que suponemos, será el tipo que terminará con los nazis malos y el demonio, volviendo a poner a los Cuza en orden luego que éstos cedieran a las tentaciones del misterioso, pétreo y silencioso Molasar.

Estoy muy de acuerdo con las críticas que apuntan hacia un guión débil y mal construido. Sin embargo, cabe recordar que de las tres horas y media de film que tenía Mann originalmente, la Paramount redujo el metraje a menos de la mitad, lo que por supuesto, es una burla. Sin embargo, lo más rescatable es el tratamiento visual del film que, con escenas bastante gore, se desenvuelve entre sombras y tinieblas, con algunos efectos de iluminación un tanto deslucidos para esta época, pero aún efectivos y atractivos. De todas maneras, ya se puede apreciar en este film el gusto de Mann por las secuencias bien planificadas y explicativas, por los diálogos justos y necesarios, por aquel sostenido placer doloroso de excavar en la suciedad del alma humana, por descubrir nuevos recursos dramáticos en base a elementos simples como la música, la edición y la construcción milimétrica de escenas que hasta en sus más mínimos detalles, signifiquen algo para el espectador.

De todas formas, es un film que hará agua el paladar de los fanáticos del cine B, con mucha neblina, frases para el bronce, mezcla indiscriminada de géneros (desde el bélico al suspenso y el terror) y un enfrentamiento final de aquellos que te paran los pelos… de todas partes del cuerpo.

Insisto, no una de las mejores de Michael Mann, pero sí una de las más raras, alucinógenas, extrañas y desconcertantes creadas por su talento. Algo leí por ahí acerca de una nueva edición en DVD de este film, con el ya famoso logo de “corte del director”. Ojalá así sea, porque cuando un film queda cojo porque le quitan dos horas de metraje, creo que vale la pena verlo completo para comprobar que realmente era una mierda o bien, si nos perdimos una verdadera obra maestra.

Mención a parte merece la música del film, hecha por Tangerine Dream, una de mis bandas favoritas y ciertamente inspiradores y pioneros en la creación de la música electrónica. La banda, liderada por Edgar Froese, se formó a fines de los 60 y desde esa época han sido catalogados como kraut, electrónicos y hasta new age. A mí me parece que los TD no caben en ningún concepto, aunque por ahí pueden tener influencias de todo. Sus composiciones, mayoritariamente, son de largo aliento, sin vocales, basadas en la constante progresión de secuenciadores que sirven como base a los arreglos, solos e intervenciones sucesivas que van generando notables atmósferas que llevan al auditor de un lado al otro del planeta y del universo.

Tangerine Dream produjo álbumes notables en los 70, su época más fructífera, de mano de la alineación más estable y quizás, la más creativa y rupturista, formada además de Froese por Christopher Franke y Peter Baumann. Aunque el grupo ha seguido produciendo (la suma total de sus obras es superior a 100), la verdad es que la calidad de sus obras en esa época es insuperable y en ella destacan los discos Phaedra (1974), Ricochet (1975), Stratosfear (1976), Force Majeure (1979) y Tangram (1980). Es quizás la genialidad de estas obras la que convocó a realizadores a llamarlos para aportar con la banda sonora completa o con partes de ella para diversas películas. No es una mala elección. Tangerine Dream posee un sonido único, pulsante, ambientalmente oscuro y sobrecogedor que va bien con una gran cantidad de películas… y es aquí donde vuelvo a The Keep, pues la banda sonora, formada por tres piezas de estos chicos alemanes, es de una exquisitez redonda y casi perfecta. Así también destacan sus aportes a The Park is Mine (1984), Canyon Dreams (1987), Legend (1985), Three O’Clock High (1987) y la notable Great Wall of China (1999).

Ya, perdí el hilo... Partí hablando de una película regular y terminé hablando de una tremenda banda sonora… Así son las cosas con The Keep, esta rareza freak del cine que, a pesar de sus puntos bajos, es totalmente recomendable para todos los fanáticos de buenas dosis de sangre, películas de guerra, el suspenso y los personajes tránsfugos…

LA PELICULA
La Fortaleza
(The Keep)
1983
96 minutos
Dirigió Michael Mann
Produjo Glen Kirkwood y Howard W. Koch
Guión de Michael Mann basado en la novela homónima de F. Paul Wilson
Editó Dov Hoenig
Música de Tangerine Dream
Fotografía de Alex Thompson
Actuaron Scott Glenn, Alberta Watson, Jürgen Prochnow, Gabriel Byrne, Ian McKellen, Robert Prosky y varios tipos haciendo de soldados nazis o guerrilleros rumanos...